Gran Hermano

Descubre a los expulsados de «GH Revolution»

Maico y Lorena tuvieron que abandonar la casa de Gualadix de la Sierra durante la duodécima gala de «Gran Hermano Revolution»

Los concursantes durante la fase de expulsión del final del programa
Los concursantes durante la fase de expulsión del final del programa - TELECINCO
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«GH Revolution» entra en su recta final, «empieza una noche mágica» anunció Jorge Javier Vázquez al comienzo. Tres concursantes llegaban a la gala con la amenaza de la expulsión –Hugo, Yangyang y Lorena, tras la salvación de Carlos por parte del público–, el concurso asignó a cada uno de los ocho habitantes de la casa el número de teléfono para que sus seguidores puedan elegir a su ganador. A partir de ese instante, arrancó una cuenta atrás que culminó con la expulsión del candidato con menor apoyo, que quedará fuera de la carrera por la victoria en la nueva gala del concurso.

Los porcentajes de expulsión reflejaban una gran desigualdad: 72,7%, 18,1% y 9,2%. Los espectadores parecían tener muy claro qué concursante debía abandonar la casa de Guadalix de la Sierra. Tras el descarte de Yangyang, el veterano Hugo y la recién llegada Lorena se enfrentaban cara a cara. Finalmente, y tal vez a su pesar, Hugo se quedaba en la casa al menos por otra semana más. Tal vez a su pesar porque Hugo se encuentra en la casa en situación de aislamiento, tras romper su relación con Hugo y Maico, sus grandes amigos hasta hace poco más de una semana

Además, el arranque de la última fase coincidió con una de las galas más clásicas de Gran Hermano, la de la llegada de la Navidad y su tradicional alumbrado a Guadalix de la Sierra, que en esta ocasión vino de la mano de Belén Esteban. La invitada dijo que no le importaría pasar unos días en Guadalix de la Sierra junto a los concursantes, pero en cuanto terminó su papel se marchó a su casa, no sin antes dar algunos consejos a los que se quedaban: «Yangyang, tú sigue cantando y bailando como hasta ahora».

El momento más emotivo de la visita de Esteban fue su encuentro con Pilar, que soñaba desde hace años con conocer a la famosa. En cuanto llegó, ambas se fundieron en un abrazo y Esteban le dijo una frase muy significativa para la concursante: «Aunque no tengas 90-60-90 como algunas que van de divas, sigue siendo como eres. No importa la talla, lo que importa es lo de dentro».

En la gala de este viernes continuó el culebrón que la pasada semana se bautizó como «la gran traición»: la enemistad entre Maico y Rubén con Hugo. Esta semana volvieron a cruzarse duras acusaciones. El uruguayo, tras salvarse de su nominación, se arrepintió de haber nominado a Lorena y dejó muy claro la que hubiese sido su decisión a día de hoy: «Habría nominado a Rubén porque después de que yo lo haya tratado como a un hermano pequeño, de un día para otro lo reseteó todo». Por su parte, el gallego también tiene algo que decir al respecto: «Esto de no dirigirme la palabra ni mirarme no lo entiendo. Qué sinvergüenza. El que ha intentado tener una conversación con él he sido yo, y el que no ha querido ha sido él. Me jode que me deje como el culpable de todo».

Al acercarse la final del programa, los guionistas han introducido una nueva metodología de expulsión. La audiencia debía votar qué concursantes quería que se quedasen en la casa y, el aspirante con menos votos, debería abandonar Guadalix de la Sierra. Uno a uno, el presentador fue anunciando qué concursantes se quedaban hasta que quedaron Hugo, Mayco y Rubén los tres grandes enemigos. Tras haberse salvado en numerosas ocasiones de nominaciones sucesivas, finalmente Maico fue el segundo expulsado de la noche de este jueves, para regocijo del resto de concursantes.

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