¿Cuánto cuestan nuestras series de televisión favoritas?

El coste de las series de televisión sigue aumentando, mientras que el índice de producción también lo hace. ¿Hasta cuándo será sostenible?

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«¿Es posible invertir 20 millones de dólares por una hora televisiva? Desde luego», reflexiona David Wells, jefe de finanzas de Netflix. «Si usted tiene el número de personas que lo ven, nosotros podemos apoyar ese nivel de calidad en términos de televisión». Así «bromeaba» Wells sobre lo que Netflix podría estar gastando en un episodio dentro de cinco años. Lo decía en una conferencia de inversores Goldman Sachs a principios de este mes, pero Reed Hastings, CEO de la plataforma de streaming ya lo ha dicho en alguna ocasión más.

Parece una cifra disparatada, excesiva. Sin embargo, solo tenemos que echar un vistazo al presupuesto con el que contarán cada uno de los ochos capítulos de la nueva temporada de «Juego de Tronos»: 15 millones de dólares (12,75 millones de euros). Aunque nos resulta más alocada cuando recordamos que los capítulos de la primera entrega se rondaron con menos de la mitad de presupuesto (5,10 millones de euros). Otro ejemplo del despilfarro ha sido «The Get Down». La ficción de Netflix sobre el origen del hip hop costó cerca de 200 millones de dólares (170 millones de euros en total, es decir, 18 millones por capítulo). «Crisis in Six Scenes», de Woody Allen, también fue objeto de críticas por su extremado coste. Cada minuto de esta producción costó más de medio millón de dólares, es decir, cada capítulo de 26 minutos costó 13,3 millones de dólares (11,30 millones de euros).

Sin embargo, según informa «Variety», el presupuesto actual de un capítulo de 60 minutos ronda entre cinco y siete millones de dólares si se trata de una serie dramática; mientras que las comedias cada capítulo de 30 minutos cuestan entre 1,5 y tres millones de dólares. Mientras que hace apenas cinco años, los mismos episodios costaban la mitad. No solo sorprende el vertiginoso crecimiento que está experimentando el coste de las series de televisión. Nos extraña más que suceda en plena era del «Peak TV», es decir, el momento de mayor producción de ficción de la historia. Las cadenas de televisión y plataformas de streaming estadounidenses están produciendo cerca 500 series en 2017, según las estimaciones de FX Networks Research. Es decir, ha crecido más de un doble en apenas cinco años –en 2010 se estrenaron 216–.

Las series no respetan los comportamientos que estamos acostumbrados a ver en el mercado. La producción aumenta, pero el precio no baja. Uno de los motivos de este aumento de coste ha sido la mejora de la realización de las series ya que cada vez tienen una calidad más cercana a la del cine. Los costes de prácticamente todo han subido. Las localizaciones exteriores se han convertido uno de los atractivos principales de algunas series, como «Sense8», que ha invertido 9 millones de dólares por episodio para poder rodar en Chicago, Berlín, Seúl o Nairobi. Los elaborados efectos digitales han llevado a series como «Stranger Things» o «American Gods» a ser unas de las ficciones más vistas de los últimos años al igual que lo ha hecho el mimado proceso de postproducción de «The Crown». Todo esto tiene como consecuencia una mayor exigencia presupuestaria.

Por no hablar de los más que comentados sueldos de los actores. Muchas de las estrellas del cine (y sus abultados cachés) han pasado de la gran pantalla a la pequeña. El ejemplo más claro es Robert De Niro, que se ha posicionado como el actor dramático mejor pagado de la televisión con un sueldo estimado de 775.000 dólares (659.000 euros) por episodio de la serie (que aún no tiene título) de David O. Russell para Amazon. Ficciones como «The Big Bang Theory» o «Modern Family» también destacan por lo que reciben sus actores principales. Jim Parsons, Johnny Galecki, Kaley Cuoco, Simon Helberg y Kunal Nayyar obtienen 900.000 dólares por episodio (sin salir prácticamente del apartamento); mientras que Sofia Vergara, Ed O’Neill, Julie Bowen, Ty Burrell, Eric Stonestreet y Jesse Tyler Ferguson suman medio millón de dólares por capítulo.

Todo esto ha sido posible gracias al aumento de competidores en todo tipo de plataformas, especialmente de streaming. Netflix y HBO son las más sonadas, pero no son las únicas. Amazon, Hulu o Apple son otros de los nombres que también nos vienen a la cabeza. Las cadenas de televisión en abierto –ABC, CBS, NBC y Fox– aún están adaptándose. Por su parte, el presupuesto de los dramas más caros es de 4,5 millones por episodio; sin embargo, la mayoría de sus ficciones no supera los 3,5 millones de euros.

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