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Penélope Cruz: «Tuve la suerte de irme a EE.UU. con billete de ida y vuelta»

La actriz protagoniza «La Reina de España», de Fernando Trueba, segunda parte de «La niña de tus ojos». Llega a los cines este viernes

Penélope Cruz, tras la entrevista
Penélope Cruz, tras la entrevista - ERNESTO AGUDO

Es probable que como muchos de nosotros, e incluso ella misma, no sepamos dónde reside actualmente Penélope Cruz. Hace tiempo que reemigró de las Américas y está realizando casi más cine europeo que norteamericano pero, con tanto ajetreo, esta clase de estrellas mediáticas ya no tienen residencia fija. Van y vienen. Es por eso que la actriz española se niega a establecer similitudes entre ella y Macarena García, el personaje protagonista de la última película de Fernando Trueba, «La Reina de España», que trata de la vuelta de una estrella de cine que ha triunfado en Hollywood y regresa a su país. «Hace tiempo que estoy aquí, en España, y es casi como si nunca me hubiera ido». La «Reina de España» es la segunda parte de «La niña de tus ojos», dirigida por el mismo Trueba y que ha contado para esta película con los mismos actores, incluida su protagonista, Penélope Cruz.

—En la película Macarena llega a decir que «ser una estrella es una lata». ¿Lo es?

—En realidad su vida ha sido muy distinta a la mía y el tiempo que ella ha estado trabajando en Estados Unidos yo tuve la suerte de irme con un billete de ida y vuelta, lo que da más seguridad, pero tampoco sabía si iba a ser la primera y última película que iba a hacer allí, luego surgió otra y luego otra..., pero siempre sabía la fecha de vuelta a mi país. Y sigo compaginándolo, lo que es una gran suerte. En el caso de Macarena, firmar un contrato con un estudio en aquella época era como si te dirigieran la vida. Pasa muchos años sin visitar España y, cuando llega aquí, se encuentra con un realidad muy cambiada. Eso le despierta mucha rabia y rencor por todo lo sucedido. Ella sí vivió lo que era el concepto de estrella, ahora es otra cosa. El concepto de estrella no entra en mi vocabulario porque no es algo real.

—En la película hay un reencuentro casi igual que el que ha sucedido en la vida real con sus compañeros en «La niña de tus ojos».

—Ha sido precioso. A lo largo de los últimos años Trueba me comentó alguna vez que tenía la idea de volver a juntarnos a todos y me llegó a contar la historia. Hace un par de años nos reunimos todos en casa de Fernando. Nos dio el guión y ahí la cosa se puso en marcha. Había pasado el tiempo pero el grupo seguía teniendo la misma energía. También en eso Macarena es diferente porque ella no había visto a sus amigos en todo ese tiempo, pero yo siempre los había visto, no a todos juntos, pero sí a unos o a otros.

—«La niña de tus ojos» ganó siete premios Goya. No sé hasta que punto esto ha sido una presión en el rodaje del filme.

—No creo. Es verdad que la película funcionó muy bien y tiene muchos fans, pero esta, aunque esté unida a la otra, funciona por sí sola. Cuenta una historia que puede interesar a varias generaciones. No necesariamente tienes que haber visto la primera para ver la segunda. La presión no sería por los Goya porque en realidad no se hacen las películas pensando en el resultado porque nunca se puede saber.

—Vuelve a cantar en la película. ¿Lo lleva bien?

—Que va, me da mucho miedo. Afortunadamente, tuve muchos meses de preparación para cantar en «Nine» y eso me ha servido para poder cantar aquí. Fernando quiso que cantara yo y a mí me sorprendió porque pensaba que me iba a doblar la misma cantante que lo hizo en la primera. Probamos y quiso que lo hiciera. Ese día sí que lo pasé mal. Sudaba y me dijo que nunca me había visto tan nerviosa porque eso de cantar te pone en un sitio muy vulnerable. Te desnuda mucho y no es lo mío. Pasé muchos nervios pero también lo disfruté. Luego utilizamos el playback usando mi voz y al final es una de las escenas que más me gusta.

—En realidad, la película es un homenaje al cine.

—Es cierto, sobre todo el personaje de Javier Cámara, que es uno de los que más me gustan. Enseña un poco el maravilloso caos que hay en los rodajes y cómo hay un orden dentro de ese caos que siempre funciona. Cuando parece que no va a salir adelante al final sale.

—Ha sacado tiempo también para hacer un documental, «Soy uno entre cien mil», sobre la leucemia. ¿Se va a decantar por la dirección en un futuro?

—Me interesa mucho. Pasé meses con estas familias y me impactó mucho. Es una enfermedad tipo tsunami que arrasa muchas cosas. Quería crear una plataforma para contar esto. En cuanto a la dirección, lo considero como una forma de crecer. Me llama mucho la atención. Recuerdo que a los 16 años ya le decía a Almódovar en el bar La Gloria que lo que yo quería en realidad era dirigir. Y él me decía: «Hazlo, hazlo, no esperes».

—Pues usted no era mucho de salir, y menos a los 16 años.

—Igual tenía 17 y no 16, pero yo nunca fui de salir hasta las tantas, siempre me he cuidado mucho. No me gusta beber, odio las drogas, pero recuerdo esas conversaciones con él y eso ya estaba en mí. De aquí a unos años quizás dedique más tiempo a eso que a la interpretación. Pero será más tarde, ahora mismo no me veo preparada para enfrentarme a un largo. De aquí a ocho años puede que sí.

—Pues con eso de no beber ni pernoctar debe sentirse un rara avis en esta profesión.

—Quizás porque empecé muy jovencita pero he tenido una familia a la que he estado muy unida desde siempre. Es la que me ha sabido dar la información necesaria para luego tomar las decisiones que menos daño me pudieran hacer. Darme libertad pero también mucha información.

—Estos proyectos, tanto el de las películas como el de dirigir, las carreras en sí..., ¿se conversan en casa?

—Todo se habla en pareja, no importa el trabajo que tengas. Estas cosas se comparten, tus dudas, tus inquietudes. Cuando, además, tienes el mismo trabajo, es más normal. Lo increíble es que ahora salgan trabajos comunes, no se planean así, simplemente surgen.

—Al rodaje asistió la Reina Letizia, ¿cómo fue el encuentro?

—Fue genial ver las caras de la gente porque no sabían que iba a venir. Además, fue el último día de rodaje y siempre hay una energía especial en ese día. Fue muy bonito que viniera, de alguna manera, a apoyar la película y poner el broche final. Ella es encantadora y le gusta mucho el cine.

—Todo el mundo habla de la actuación de Javier Cámara.

—Es que clava lo que es un ayudante de dirección, lo importante que es esa figura en un rodaje. Nadie hablaba del tema pero todos éramos conscientes de que estábamos haciendo un homenaje al cine, al amor por la profesión.

—Ya se habla de una tercera parte.

—Es parte del plan porque Fernando tiene una idea en la cabeza de dónde ve a estos personajes, así que es posible que dentro de unos años volvamos a juntarnos todos y hacer una tercera parte. A mí me encantaría.

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