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El cuaderno de Sara

Belén Rueda: «Parece que las películas de aventuras solo las puede hacer un hombre»

La actriz protagoniza «El cuaderno de Sara», un drama de aventuras sobre el coltán y los niños soldado

Belén Rueda en «El cuaderno de Sara»
Belén Rueda en «El cuaderno de Sara»
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Cuando Mediaset le ofreció a Belén Rueda el papel protagonista de «El cuaderno de Sara», que se estrena este viernes en 402 pantallas, la actriz apenas sabía de oídas lo que era el coltán, pero no hizo falta mucho más para convencerla. Interesada en profundizar en este «conflicto olvidado y tan brutal» que somete a África, pero también motivada por ser la primera opción para un papel tan exigente, se unió al proyecto con los ojos cerrados, alentada por un reto tan físico como mental. «Parece que este tipo de aventuras, por las dificultades, solo las puede hacer un hombre. Es importante que pensaran en una mujer, porque aunque es cierto que ya no tengo 20 años, también lo es que puedo hacerlo igual que ellos. Que me echen lo que sea», asegura la intérprete, a la que llamaban «la warrior» en el rodaje. «Hay un momento que mi personaje dice: “No puedo más, estoy aterrorizada”. Si la aventura la viviese un hombre es posible que no lo hubiera dicho», comenta la ganadora de un Goya por «Mar adentro» sobre la rigidez y los prejuicios que todavía existen al mostrar la vulnerabilidad en los personajes masculinos.

La protagonista, Laura, se embarca en esta «odisea emocional» para encontrar a su hermana en la ficción, una desaparecida activista humanitaria a la que da vida Marian Álvarez. En el camino, se topa con una travesía repleta de violencia, niños soldado y dolor: la cruda historia de una herida abierta en el continente africano. «El director me dijo que cuando hubiese algo muy bestia lo íbamos a contar a través de mis ojos», explica la actriz sobre la sutileza de Norberto López Amado para retratar los horrores de ese mundo. «Es tan bestia lo que está pasando allí que no es necesario mostrarlo con pelos y señales para que se sepa. Es el espectador el que muchas veces se lo imagina», aclara.

Muchas vidas en una sola

Al igual que a su personaje, la experiencia de esta película también le cambió la vida a Belén Rueda. El equipo viajó a Uganda -«un lugar al que no se va de turismo»- para rodar durante mes y medio, conviviendo con la gente, empapándose de sus historias. «Tenemos la suerte de estar en una profesión que nos permite vivir muchas vidas que como individuo no viviríamos. Y se hace de una manera que no es por superficial, te pones en contacto con gente que está pasando esa situación y que te transmite lo que siente con esas vivencias», cuenta la protagonista.

Pero para el viaje a El Congo, donde pretendían recabar documentación, no tenían pensado contar con la actriz. «Les dije: “¿Y yo?” Y me dijeron que iba a ser en plan mochilero. ¿Si era posible para ellos, por qué no lo iba a ser para mí?», bromea Rueda, que terminó saliéndose con la suya. «La verdad es que me ayudó muchísimo. El Congo no es igual que Uganda, ahí se siente el peligro».

Después de una extensa carrera televisiva en programas y series, la actriz debutó hace casi 15 años en el cine a las órdenes de Alejandro Amenábar. Pero, pese a la experiencia, todavía siente nervios cuando se enfrenta a un nuevo proyecto. «Cuando empiezo una película, entro con un miedo, con una tensión y unos nervios... La gente me dice: “¿Aún no se te ha pasado?” Que ya me vale, pero no se me ha pasado todavía...», reconoce. Tampoco han cambiado la ilusión y el coraje, no rindiéndose nunca cuando alguien le dice que no puede hacer algo. «Hay que creérselo y no pensar que ya no te toca. Así convences a los demas, algo que forma parte de nuestro trabajo. Todavía me queda mucho por vivir», termina confesando.