La Voz de Cádiz

El turismo de Rota no se lo merece

La obra de regeneración de la playa de Costa Ballena se ejecuta en pleno agosto bajo la indignación de veraneantes y hosteleros

- Actualizado: Guardado en: Opinión

No hay excusas que valgan. Cualquier argumento es difícil de asumir. Los veraneantes que han pagado por una habitación en alguno de los hoteles de Costa Ballena o quienes han alquilado un apartamento para disfrutar del descanso en esta atractiva urbanización de Rota están indignados. Las obras que se llevan a cabo para la regeneración de la arena en la playa de los Infantes ha amargado las vacaciones a cientos de personas y han puesto al límite varios negocios de hostelería. Las excavadoras conviven con los bañistas, mientras que un colector cruza parte de la playa en dirección al mar. No es lógico que una obra de este calibre se ejecute en pleno mes de agosto con la urbanización a rebosar. Es cierto que Costa Ballena tiene mala suerte. Primero fueron los cortes de luz por falta de potencia energética. Luego vinieron los problemas con el abastecimiento de agua por una infraestructura menor de la necesaria. Ahora son obras que, aunque sirven para mejorar el estado de la playa, perjudican seriamente el buen funcionamiento del verano y, sobre todo, empañan la imagen de la costa gaditana.

El litoral de Cádiz ha recibido en los últimos cinco años un total de 30,9 millones de euros para obras de mantenimiento y regeneración de sus playas, unas inversiones realizadas a través de la Dirección General de Costas. Las inversiones de la provincia de Cádiz han incluido también 4,9 millones de euros para realizar obras de emergencia este año, concretamente por los daños del temporal de diciembre y enero pasados. El objetivo de estas actuaciones era que las playas estuvieran en perfecto estado en verano no sólo por su valor medioambiental, sino también son un valor económico de cara al turismo. Las playas gaditanas se vieron muy afectadas por los temporales del último mes de 2016 y primero de 2017, unos daños que no sólo afectaron al litoral, sino a los sistemas dunares e infraestructuras como los accesos. Por ello se acometieron tareas de reparación de paseos y accesos, recuperación de sistemas dunares, reperfilado de playas, estabilización de acantilados y limpieza de restos procedentes de arrastres.Sin embargo, la burocracia se ha ralentizado en Costa Ballena y ahora se pagan sus consecuencias.

Toda la actualidad en portada

comentarios