Internacional

Santos impide a los colombianos votar el nuevo acuerdo de paz

El Congreso refrendará la próxima semana el nuevo texto que se firmará hoy, sin arriesgarse a que un segundo plebiscito pueda volver a decir «no»

Juan Manuel Santos se dirige a la prensa en Bogotá
Juan Manuel Santos se dirige a la prensa en Bogotá - AFP
MANUEL TRILLO - Actualizado: Guardado en:

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, no se arriesgará a un segundo revolcón en las urnas. Después del rechazo mayoritario de los ciudadanos en el plebiscito del pasado 2 de octubre al acuerdo de paz que había firmado con las FARC unos días antes en un acto multitudinario en Cartagena de Indias, Santos va a impedir que se someta a consulta popular la nueva versión de aquel documento, que se suscribirá hoy en un acto más modesto en un teatro de Bogotá.

Según pactaron en la noche del pasado martes delegaciones del Gobierno y la guerrilla reunidas en la capital colombiana, será el Congreso de la República, donde el presidente cuenta a priori con un amplio respaldo al acuerdo, el que se encargue de refrendar el nuevo acuerdo la próxima semana.

Para Santos, según expuso el propio martes en una alocución, es «claro» que esa es «la vía más conveniente y legítima para refrendar este nuevo acuerdo», con el que se pretende poner fin a más de 50 años de violencia armada que ha dejado un rastro de más de 200.000 muertos.

El jefe del Estado defiende ahora que el Congreso es «quien representa al pueblo y por su naturaleza misma cuenta no solo con la legitimidad del voto popular, sino que representa a todos y cada uno de los departamentos y regiones del país», un argumento que no esgrimió cuando convocó el plebiscito para el acuerdo inicial.

A juicio del expresidente, una nueva consulta expondría al país al riesgo de una polarización «peligrosa», frente a la cual considera que su «deber como presidente es promover la unión».

Todos los partidos salvo Centro Democrático, la formación del expresidente Álvaro Uribe, apoyaron la opción del «sí» en la campaña para el plebiscito del acuerdo de paz original. En la actualidad, la mayoría en ambas cámaras es también favorable al nuevo documento, aunque la posición no es monolítica en fuerzas como el Partido Conservador, donde el también expresidente Andrés Pastrana sigue estando en contra.

De nuevo con «Timochenko»

El llamado Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, que los negociadores del Gobierno y de las FARC cerraron en La Habana el pasado día 12, se firmará hoy a las 11.00 h (las 17.00 en España) en el teatro Colón de Bogotá, según el comunicado emitido por las delegaciones del Ejecutivo y la guerrilla.

Juan Manuel Santos y el líder del grupo armado, Rodrigo Londoño Echeverri, alias «Timochenko», volverán a encontrarse cara a cara para estampar su firma, como hicieron el 26 de septiembre en el acto solemne celebrado en Cartagena de Indias, en aquella ocasión con la presencia de decenas de jefes de Estado y de Gobierno de otros países, incluido el Rey Don Juan Carlos en representación de España.

Después de que el 50,2% de los participantes en el plebiscito se opusiera a aquel primer acuerdo, el Gobierno recibió las propuestas de los principales abanderados del «no», Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, pero ambos consideran que el texto final, pese a incorporar algunos avances, es un mero retoque, ya que no recoge puntos que para ellos eran fundamentales, por lo que mantienen su rechazo también a este segundo texto.

Entre los aspectos que no han visto corregidos en el acuerdo están los relativos al tratamiento de los delitos de narcotráfico, la impunidad para los guerrilleros o que el acuerdo se incorpore a la Constitución.

«No hay tiempo que perder»

En su mensaje de este martes, en cambio, Santos sostuvo que el Gobierno ha escuchado durante 40 días «con mucho cuidado a todos los sectores sociales, políticos, a las víctimas, a los jóvenes, la Iglesia, las comunidades indígenas y afrodescendientes, a los empresarios, las Altas Cortes, a los gobernadores y alcaldes»; que se han recogido sus propuestas y las ha defendido «con firmeza y lealtad en la mesa de negociaciones» hasta alcanzar «un nuevo, un mejor acuerdo de paz, ajustado y modificado con la inmensa mayoría de los temas propuestos por los colombianos».

Santos lamentó «de veras» que «algunos de los sectores más radicales del “no” se sigan oponiendo al nuevo acuerdo a pesar de sus claros e importantes cambios y ajustes», aunque dijo tener la puerta abierta para «lograr consensos y entendimientos sobre la implementación del acuerdo, que es tan importante como el acuerdo mismo», subrayó.

En todo caso, advirtió de que no hay «tiempo que perder», ante el riesgo creciente de «echar para atrás lo alcanzado», dada la «fragilidad» del alto el fuego. Tras recordar los ataques de los últimos días contra líderes comunales y defensores de los derechos humanos, señaló que «cada día que pasa aumentan los riesgos de nuevos incidentes».

El uribismo arremetió ayer con dureza contra el Ejecutivo. Centro Democrático, el partido del expresidente, denunció que se ha dado un «golpe a la democracia» al «negar la tantas veces anunciada refrendación popular, que se sustituye por la aprobación del Congreso, asegurada por las mayorías de que dispone el Gobierno», al que acusa de preferir «la imposición que divide a los colombianos que el Pacto Nacional que crearía aproximaciones» y de ignorar con esta decisión «el triunfo del “no”» en el plebiscito del 2 de octubre.

Además, la nota de Centro Democrático indica que el Gobierno «pretende engañar a la ciudadanía culpando de la violencia a quienes no aprobamos su acuerdo de impunidad con la FARC».

Dos senadores del partido de Uribe, Daniel Cabrales y Paloma Valencia, incluso han propuesto adelantar las elecciones parlamentarias para revocar el acuerdo que será refrendado por el Congreso.

Repaldo de España

Entretanto, el presidente colombiano ha recibido el respaldo al acuerdo por parte de distintos miembros de la comunidad internacional. España apoyó ayer la firma del nuevo documento a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, quien considera que es «momento de agradecer los esfuerzos hechos para incorporar las diferentes posiciones y preocupaciones de distintos representantes del pueblo colombiano» y mostró su confianza y esperanza en que sea «el punto de inflexión en que cristalicen las aspiraciones del pueblo colombiano».

«Siempre hemos apoyado un acuerdo de paz duradero e inclusivo y confiamos en que con su firma e implementación la paz en Colombia va a ser una realidad», señaló en una rueda de prensa junto a su homólogo brasileño, José Serra.

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