Amedy Coulibali, uno de los últimos asesinos yihadistas que han golpeado Francia, en una imagen difundida en las redes sociales extremistas
Amedy Coulibali, uno de los últimos asesinos yihadistas que han golpeado Francia, en una imagen difundida en las redes sociales extremistas

Los potenciales yihadistas se multiplican sin cesar en los suburbios franceses

Le Figaro informa de que el Ministerio del Interior ha elevado de 5.000 a 8.250 el número de sospechosos de radicalización violenta

Corresponsal en ParísActualizado:

Crece de manera espectacular la radicalización yihadista de los suburbios franceses. En menos de un año se ha duplicado el número de jóvenes seducidos por el islamismo subversivo, prestos a enrolarse en proyectos terroristas de la más diversa naturaleza, dentro y fuera de Francia.

Le Figaro revela en exclusiva las últimas estadísticas oficiales del ministerio del Interior, poniendo de manifiesto una histórica escalada sin precedentes de la radicalización. Poco antes de los atentados de noviembre, se calculaba que había poco más o menos unos 5.000 sospechosos de radicalización yihadista. Según las cifras oficiosas del ministerio del Interior esa cifra es ya superior a los 8.250 sospechosos.

La tentación yihadista crece sobre todo entre adolescentes, jóvenes y mujeres. Guetos / suburbios / «banlieue» son el frente donde florecen esas tentaciones envenenadas que están pudriendo parte del tejido social suburbano francés.

Héroes de la guerra

En Francia (65 millones de habitantes) hay entre 5 y 6 millones de musulmanes. Desde la Primera Guerra mundial (1914 - 1919), el Estado ha rendido muchos homenajes a esos franceses de confesión musulmana. La Gran mezquita de París fue construida (1919 / 1920) como homenaje estatal a los musulmanes caídos en el campo de batalla, defendiendo la bandera francesa. Esa relación pacífica y armoniosa fue una norma de comportamiento, hasta la irrupción del terrorismo yihadista, que ha crecido en los suburbios de Francia de manera desorbitada.

En Francia existen oficialmente unas 780 zonas urbanas sensibles (ZUS), que Manuel Valls, primer ministro, ha definido como zonas de «apartheid», donde la «cohabitación» cultural funciona de mal en peor. Varios historiadores han subrayado un proceso alarmante: la conversión de la «banlieue», los suburbios, en nuevo frente de agitación yihadista.

Las cifras reveladas por Le Figaro confirman el agravamiento de ese proceso histórico sin precedentes. El número de radicales y yihadistas franceses («potenciales» y definitivamente conversos) se ha duplicado en menos de un año, entre las matanzas de enero y noviembre de 2015.

El estado de emergencia en el que vive Francia, desde hace semanas, ha permitido comprobar la dimensión tentacular de esa radicalización yihadista. 4.848 sitios de internet han sido bloqueados. Se han realizado varios millares de registros. Se han descubierto armas de diversa naturaleza. A 275 individuos se les ha prohibido salir del territorio nacional. Varios centenares de procesos en curso están bloqueando numerosos tribunales de justicia. La investigación, escucha y seguimiento de más de 8.000 sospechosos plantea graves problemas de logística policial.