Captura de un vídeo difundido por los talibanes en 2016
Captura de un vídeo difundido por los talibanes en 2016 - Reuters

Liberada una familia norteamericana que llevaba cinco años secuestrada en Afganistán

El matrimonio capturado por yihadistas cerca de Kabul tuvo tres hijos en cautividad

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La estadounidense Caitlan Coleman y su marido, el canadiense Joshua Boyle, fueron secuestrados hace cinco años mientras hacían senderismo en las montañas cercanas a Kabul, la capital de Afganistán, por milicianos de la red Haqqani, un grupo cercano a los talibán. Este jueves se conoció que fueron liberados el miércoles en un esfuerzo conjunto de las fuerzas armadas de Pakistán y de EE.UU. Junto a ellos recuperaron la libertad sus tres hijos, todos nacidos durante su cautiverio (Coleman fue secuestrada cuando ya estaba embarazada de su primer hijo).

Ni las autoridades de Islamabad ni las estadounidenses han ofrecido grandes detalles de la operación de rescate, que se produjo en territorio paquistaní, cerca de la localidad de Tal, al sur de la ciudad de Peshawar, en las inmediaciones de la frontera con Afganistán. Solo se sabe que la inteligencia estadounidense detectó el miércoles que la familia había sido trasladada desde territorio afgano a Pakistán. «Todos los cautivos han sido recuperados sanos y salvos y están siendo repatriados a su país de origen», aseguró el ejército de Pakistán.

El padre de Boyle relató al «Toronto Star» que su hijo le había contado por teléfono que la operación sucedió mientras los secuestradores trasladaban a su familia en un vehículo. Fuerzas paquistaníes comenzaron un tiroteo que dejó cinco de los captores muertos. Según su relato, su hijo había resultado herido con metralla, pero estaba recuperándose.

Mejora de relaciones

La liberación supone una nota positiva en las complicadas relaciones que viven Pakistán y EE.UU., que ha acusado al Gobierno de Islamabad de no colaborar en la lucha contra la red Haqqani, aliada de los talibán, y en el ánimo de promover la seguridad en la región. «Han trabajado mucho en esto», dijo este jueves el presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre la participación de las fuerzas paquistaníes en la liberación. «Creo que están empezando a respetar a EE.UU. otra vez, es muy importante».

«El éxito deja clara la importancia de compartir inteligencia y el compromiso continuado de Pakistán en luchar contra esta amenaza a través de la cooperación entre dos fuerzas contra un enemigo común», dijo el ejército paquistaní. En los últimos días, EE.UU. había repetido las advertencias a Islamabad sobre su escasa colaboración contra los extremistas islámicos.

La semana pasada, el secretario de Defensa, Jim Mattis, dijo que Trump «tomaría las medidas necesarias» para cambiar el comportamiento de Pakistán. En agosto, el secretario de Estado, Rex Tillerson, lamentó la «erosión de la confianza» con el país asiático por su falta de voluntad para atacar los santuarios de los extremistas en la región fronteriza. La semana pasada, Tillerson reactivó la colaboración con Pakistán con conversaciones en Washington con su homólogo, el ministro de Asuntos Exteriores Jawaja Asif.