Fotografía publicada por la Agencia oficial de noticias de Corea del Norte (KCNA) que muestra al Kim Jong Un (c), caminando con el secretario de Estado de los Estados Unidos de América, Mike Pompeo

Corea del Norte suspende la reunión con el Sur y amenaza con cancelar la cumbre con Trump

El régimen de Pyongyang no asiste al encuentro previsto en la frontera por las nuevas maniobras militares de EE.UU. con bombarderos nucleares

Corresponsal en PekínActualizado:

En el último minuto, Corea del Norte ha suspendido la reunión que iba a mantener este miércoles con el Sur en su frontera del Paralelo 38. Ambas partes iban a empezar a poner en marcha los acuerdos alcanzados el mes pasado en la histórica cumbre entre el joven dictador Kim Jong-un y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, plasmados en su Declaración de Panmunjom.

Para seguir con la distensión entre las dos Coreas y mejorar sus relaciones económicas con proyectos conjuntos, iban a acudir funcionarios de los ministerios de transportes, ferrocarriles, bosques y cultura. Pero el régimen comunista de Pyongyang ha decidido suspender a última hora la reunión por las nuevas maniobras militares entre Corea del Sur y Estados Unidos, que se denominan «Max Thunder» y durarán hasta el día 25.

Corea del Norte las considera un simulacro de ataque preventivo porque incluyen bombarderos nucleares B-52 y un centenar de cazas, entre ellos los «Raptor» invisibles al radar. «Las maniobras contra la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial del país) son un claro desafío a la Declaración de Panmunjom y una deliberada provocación militar a la mejora de la situación en la Península», criticó la agencia estatal KCNA en un comunicado.

Además, Pyongyang ha amenazado con cancelar la cumbre prevista para el 12 de junio en Singapur entre Kim Jong-un y el presidente Donald Trump. «EE.UU. tendrá que pensar dos veces sobre el destino de la cumbre, ahora en la prioridad de la agenda, ante este embrollo militar que ha montado junto a las autoridades surcoreanas», advirtió la KCNA.

Sorprendido por tan repentina decisión, el ministerio surcoreano para la Unificación, Cho Myoung-gyon, reaccionó con cautela. «Acabamos de empezar. En el camino hacia la desnuclearización y la paz, creo que podría haber varias situaciones», respondió a los periodistas que le preguntaron por la suspensión del encuentro, según informa la agencia surcoreana Yonhap.

Por su parte, EE.UU. sigue adelante con sus preparativos para la cumbre de Singapur con Kim Jong-un porque no tiene ninguna información sobre una posible cancelación, anunció una portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Esta suspensión del encuentro intercoreano enfría el acercamiento de los últimos meses entre ambos países, coronado por la reunión del 27 de abril entre Kim Jong-un y Moon Jae-in. En dicha cumbre, ambos se comprometieron a lograr la «completa desnuclearización» de la Península Coreana y a firmar un tratado de paz, ya que la guerra de hace más de seis décadas solo acabó con un armisticio. Además de impulsar sus relaciones bilaterales con proyectos de cooperación económica, turística y de transportes por tren y carretera, acordaron retomar en agosto las reuniones de familias separadas por la guerra.

Gracias a este deshielo, Pyongyang ha detenido sus ensayos nucleares y de misiles y ha empezado ya a desmantelar el silo subterráneo donde ha llevado a cabo seis pruebas atómicas desde 2006. Así lo muestran imágenes tomadas por satélite y, para probarlo, permitirá que diplomáticos y periodistas de EE.UU. y Corea del Sur inspeccionen la próxima semana el complejo de pruebas nucleares de Punggye-ri. Todo ello, claro, siempre y cuando Kim Jong-un no se eche atrás en el último momento argumentando las maniobras militares conjuntas de EE.UU. y Corea del Sur. A pesar de este revés, algunos expertos señalan que el comunicado oficial de la KCNA no cita ni a Kim Jong-un ni al Ejército. Más que una amenaza, parece una advertencia dentro del juego habitual de la negociación diplomática.