Internacional

Comienza el segundo Congreso de Syriza en Atenas

Tsipras tendrá que imponerse a los descontentos y decepcionados en su partido días antes de un cambio en el gobierno

El primer ministro griego, Alexis Tsipras
El primer ministro griego, Alexis Tsipras - REUTERS
BEGOÑA CASTIELLA Corresponsal En Atenas - Actualizado: Guardado en:

La inscripción de los miembros del partido Syriza que participarán en el segundo Congreso de su partido comenzará esta tarde a partir de las cinco. Pero lo mas esperado es la intervención del primer ministro y presidente del partido radical, Alexis Tsipras, que tendrá lugar a las ocho de la noche. El congreso terminará el domingo, con la elección de los miembros del nuevo Comité y la reelección de Tsipras en la presidencia de Syriza, algo que nadie pone en duda. Y días después se espera que el primer ministro haga cambios necesarios en su gobierno, ya que algunos de sus ministros siguen ideológicamente enfrentados a las reformas que hay que llevar a cabo para seguir obteniendo tramos de financiación del rescate.

Muestra de los problemas que tiene ahora el partido es que solo el 55% de los miembros inscritos se ha registrado, por lo que por el momento participarán en este congreso unas 2.400 personas, frente a los muchas más esperadas. Pero será también la primera vez que se podrá apreciar el «agujero» creado por los más radicales que abandonaron el partido y el gobierno. Muchos lo hicieron siguiendo al exministro Panayotis Lafazanis y a la antigua Presidenta del Parlamento Zoí Konstantopulu —que no consiguieron entrar en el parlamento en la segunda elección general del año pasado— y otros por su cuenta. Una decisión que tomaron al ver que el gobierno de Tsipras, con pragmatismo excomunista, no solo gobierna imponiendo ajustes, recortes y medidas de austeridad, sino que debe aplicar un tercer rescate, continuando con los mismos impuestos de gobiernos anteriores y algunos más «sin eliminar el impuesto inmobiliario ENFIA, algo que había prometido» y tiene que seguir llevando a cabo privatizaciones. «Esto no es ahora un gobierno de izquierdas, como tanto nos dijeron. Esto es un gobierno de los acreedores», comenta decepcionado Constantino, un militante que sigue en paro y que ya no quiere saber nada de Tsipras.

Dos grupos críticos

Lo que sí deberá hacer el primer ministro es enfrentarse a una serie de temas espinosos, tanto dentro del partido como dentro de su propio gobierno. El primer grupo al que tiene que convencer es a la Plataforma 2010, en la que hay políticos de peso que se encuentran fuera del gobierno, como el eurodiputado Dimitris Papadimulis y la Prefecta de Atica Réna Dúru. Consideran que «el gran desafío para la izquierda del siglo XXI que queremos construir es un plan audaz y realista progresivo, para profundizar en os imperativos democráticos y ecológicos y detener el impulso ascendente de la extrema derecha», enfrentándose al modelo neoliberal «en la organización de la economía, sociedad, producción y consumo».

Por el otro lado, Tsipras se enfrenta a los temidos 53+, un grupo de cincuenta y tres miembros del Comité Central al que se han añadido mas, empezando por el Ministro de Finanzas Euclides Tsakalotos, y otros miembros del gobierno como Thodoros Dritsas y Theano Fotiou que quieren tener mayor influencia en el gobierno. Critican el que el gobierno obedece a los acreedores aunque no ponen en duda el liderazgo de Tsipras. Tsakalotos ha sido quien tras aprobarse el decreto ley —por el que se aprueban nuevos recortes de pensiones y se crea un nuevo organismo para las privatizaciones en las que se encuentran las compañías de agua de Atenas y Tesalónica, parte de la compañía de electricidad DEI y el metro de la capital— ha afirmado que no se privatizarán estas compañías siendo el ministro.

Este grupo considera que hay que «suavizar» las consecuencias de la aplicación del rescate, para no alejarse de los mas débiles y de los sectores mas populares y radicalizados de la sociedad, dado que considera que el gobierno «ha perdido en realidad el apoyo social». Los rumores indican que quien podría convertirse en el nuevo secretario del Comité Central es el ministro Pános Skurlétis, que tiene ahora la dificil —para un radical— cartera de Energia y Medio Ambiente y cuya posición ideológica contraria a las privatizaciones dificulta la labor del gobierno. Sustituiría al actual secretario, Panayoti Riga.

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