Atentado de Nueva YorkBombas caseras: materiales al alcance de todos pero muy difíciles de detonar con éxito

El atacante del metro de Nueva York, que detonó el pasado lunes una bomba de fabricación hiriéndose «solo» a él y a otras tres personas, confeccionó él mismo una bomba de tubo gracias a la propaganda yihadista disponible vía online

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El Gobierno iraquí anunció el pasado fin de semana el fin de la lucha contra el autodenominado Estado Islámico. De contar con un territorio mayor a la superficie del Reino Unido, el «califato» de Daesh ha colapsado más rápidamente de lo que promulgaba su triunfalista propaganda, pero sus ideas perdurarán durante años. El atacante del metro de Nueva York (Akayed Ullah), que detonó el pasado lunes una bomba de fabricación hiriéndose «solo» a él y a otras tres personas, confeccionó él mismo una bomba de tubo gracias a toda la información disponible en incontables canales de Telegram, páginas web y redes sociales que han distribuido Daesh y Al Qaida a lo largo de los últimos años en sus revistas y vídeos, según han concluido investigadores citados por la prensa estadounidense. Aun fallido, el atentado masivo que pretendía Ullah ha evidenciado la amenaza permanente de este yihadismo 'low cost' y sin líderes.

En Europa, un informe de la Comisión Europea, presentado a la Eurocámara a principios de este año, concluía que las regulaciones de la UE han reducido sustancialmente la cantidad disponible en el mercado de productos químicos precursores de explosivos. Aunque las medidas de control sobre más de 15 sustancias químicas han ayudado a los servicios de seguridad a prevenir los ataques, los autores del informe añaden que vigilar las ventas en Internet de sustancias potencialmente letales sigue siendo un problema.

Google y Facebook

«Es imposible eliminar por completo este tipo de contenido mientras haya un número mínimo de partidarios comprometidos en difundir contenidos como los manuales para fabricar bombas caseras. Así y todo, no basta con una guía para detonar con éxito una bomba casera, necesitas tener un conocimiento especializado y una monitorización difícil de conseguir en Occidente. Esta falta de conocimiento pudo ser el origen de que el artefacto explosivo del ataque del lunes tuviese un mal funcionamiento», señala Manuel R. Torres, profesor de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y experto en ciberseguridad y yihadismo. «Google y Facebook, entre otros, tienen una postura mucho más proactiva en la erradicación de este contenido que hace unos años, no solo incrementando sus plantillas, también están empleando procedimientos automatizados para detectar y eliminar la propaganda. Va a seguir existiendo, pero acceder a este contenido es mucho más complicado que hace cuatro años», agrega.

Cerca de seis millones de personas transitan cada día por las 472 estaciones del metro de Nueva York, lo que le convierte en un objetivo muy atractivo para el potencial terrorista. «Ha podido ser una pesadilla aún peor», reconocía aliviado el pasado lunes el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. Los atentados de actores individuales son tan imprevisibles como inevitables, según los expertos consultados. Tras los atentados de Barcelona y Cambrils, el Gobierno francés aprobó un decreto que exige la identificación de los compradores de productos que puedan servir para fabricar explosivos, como el triperóxido de triacetona (TATP), comúnmente conocido como «Madre de Satán».

Un fanático del grupo yihadista Daesh o de Al Qaida puede fabricar potentes explosivos a partir de bienes de consumo comunes, como desinfectantes para piscinas o fertilizantes accesibles a cualquier comprador. «Pero aún así no es tan fácil conseguir explosivos. ¿Cómo encontrar a un fabricante de bombas? No es tan fácil hacer una, se necesita conocimiento y práctica, saber qué materiales hacen falta para un determinado ataque y si son fácil de acceder en el mercado, saber manipularlos, etc. Necesitas una potente estructura detrás», dijo a ABC Mia Bloom, investigadora de la Georgia State University y renombrada especialista en yihadismo.

Otros metros de grandes metrópolis como El Cairo emplean arcos detectores de metales que pueden ser esquivados sin gran dificultad. «Localizar únicamente el metal no supone una defensa muy efectiva. Los terroristas pueden emplear para metralla bolas de plástico muy duro que imita perfectamente el impacto de cualquier objeto metálico. Lo mismo ocurre con el recipiente. Por el contrario, el empleo de perros especializados puede resultar más efectivo. Aunque nada va a impedirle a un fanático utilizar un cuchillo o un camión, igualmente publicitados por la propaganda yihadista, en caso de no poder recurrir a explosivos. Daesh necesita atentados como el de Nueva York para demostrar que sigue vivo», explica a este diario el coronel del Ejércitoy analista Pedro Baños.

Mustafa Setmarian, nacido en Siria (Alepo, 1958) pero nacionalizado español tras casarse con una madrileña en octubre de 1987, publicó en 2004 «Llamada a la resistencia islámica internacional» donde elogiaba a los «actores solitarios» que, aun sin tener conexión con Al Qaida central, lograban ataques de impacto en las poblaciones occidentales. Su ideario ha sido difundido y ampliado por los principales grupos yihadistas, lo que ha inspirado la proliferación de tentativas de atentados como el de este lunes en Nueva York.