Estilo - Belleza

Trucos para borrar «el código de barras» que afea las bocas

Las arrugas en torno a los labios se mantienen a raya con hidratación y buenos hábitos

Gestos peligrosos: lanzar besos o apretar los labios
Gestos peligrosos: lanzar besos o apretar los labios - I. Gil y EFE

El «código de barras» es un conjunto de líneas paralelas de distinto grosor y espaciado, que contienen una determinada información. Y en el caso de las arrugas peribucales -denominadas así por razones obvias-, la información que revelan es que sonreímos, comemos, hablamos y besamos demasiado. Como no estamos dispuestas a dejar de hacer todo lo que nos gusta en pos de la estética, hemos consultados a los especialistas para que nos den sus claves para anticiparnos a la aparición de esas odiosas arrugas.

Adriana Ribé, dermopatóloga y directora de Ribe Clinic, aconseja como primera medida evitar todos los gestos que nos hacen fruncir los labios: mandar besos con la mano, beber directamente de la lata, silbar, soplar, mascar chicle, succionar con una pajita y sobre todo, fumar. El tabaco está el primero en la nómina de los enemigos de la boca. No sólo el continuo frunce que se produce al dar cada calada, sino porque el calor y humo que desprende generan unos pliegues estáticos muy difíciles de tratar.

¿Los cuidados? «Parece muy básico, pero si la piel está muy bien hidratada y nutrida, volverá a su estado original tras el frunce, y si está deshidratada, se quedará plegada durante unos segundos. No hay más secreto que aplicarse un producto específico para labios y su contorno 2 o 3 veces al día», indica Claudia di Paolo, facialista. También aconseja exfoliaciones semanales («la receta casera por excelencia es mezclar azúcar con miel y aplicarla por toda la zona), protegerse del sol durante todo el año para prevenir la dichosa «mancha del bigote» y quitarnos la mala costumbre de mordernos los labios cuando estamos nerviosas.

Prevenir mejor que curar

«La mejor forma de saber si se va marcar el código de barras con el paso del tiempo es hacer el gesto de besar: si se fruncen los alrededores de la boca, es señal de que esas arrugas aparecerán en unos años», explica la doctora García Pagola, con clínica en Jerez de la Frontera. Esta discípula de Mauricio De Maio (el mejor especialista en bocas de Brasil) tiene claro que se puede evitar la aparición infiltrando muy poco ácido hialurónico, en cuanto asome la primera línea. «Con las arrugas dinámicas sucede lo siguiente: si al besar se ven dos arrugas, con el tiempo aparecerán cuatro; cuando son cuatro, serán pcho; si se ven ocho se convertirán en dieciséis…. Si yo empiezo a poner AH cuando hay solo dos, mi paciente no llegará nunca a tener cuatro. Es mucho más fácil prevenirlas, que borrarlas después».

El doctor Ignacio Genol, socio director de Clinica SOFT, aconseja el botox cuando las arrugas son claramente debidas a contracciones involuntarias de la zona, «ya que al relajar la zona se evita la formación de las mismas». Y la esteticienne Maribel Yébenes es de la misma opinión, aunque ha creado un sistema para las temerosas de la toxina que es imbatible. Se trata de la combinación de un peeling de poli-hidroxiácidos con un tipo de radiofrecuencia que se hace llegar al interior de la piel mediante un cabezal con 160 micro-agujas que crean micro-canales en la piel extremadamente finos y muy profundos, y que activa todos los procesos de reparación de la piel. El precio de De-Coding -así se llama- es de 60 € por sesión (se requieren cinco).

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