Aparatos de gimnasio arrumbados en la sala de pase de lista
Aparatos de gimnasio arrumbados en la sala de pase de lista - ABC

Retretes atascados y una ducha con hongos para 190 policías

Carmena prometió 300.000 euros para que la nueva unidad de Retiro esté en verano. Ni siquiera se ha iniciado

MADRIDActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid lo ha anunciado a bombo y platillo desde el año pasado: la Policía Municipal contará con una nueva sede para la Unidad del Distrito de Retiro, una de las que ha pasado por la mayor de las calamidades en cuanto a sus condiciones. «Esto es una vergüenza, y eso que se han hecho mejoras puntuales», explican varios de los agentes afectados por esta realidad.

La cuestión es que había presupuestados 300.000 euros para la construcción de un edificio nuevo, junto al cercano centro de mayores Pérez Galdós. Ahora están en la calle de las Cocheras, frente a las vías del tren de Téllez, en apenas 600 metros cuadrados. La nueva instalación está pensada para 2.000 metros, compartidos con Madrid Salud (800 en la primera planta) y Policía Municipal (1.200 entre los dos pisos superiores). Debería estar lista después del verano. Pues bien, estamos en febrero y no se ha movido ni una pala. Nada. Se teme que, debido al embrollo municipal con las cuentas (los presupuestos están prorrogados por la incapacidad de Ahora Madrid de sacarlos adelante), esta gran necesidad sea una víctima. La Asociación de Policía Municipal Unificada (APMU) considera que «la culpa no es de Montoro, sino que ya no se invierte en Policía ni en instalaciones adecuadas y condiciones dignas de salud laboral».

La única ducha, con hongos
La única ducha, con hongos - ABC

En el día a día, la dejadez de los responsables políticos se traduce, ya desde hace años y desde la época de Gallardón, en que hubo hasta unas goteras extraordinarias que, finalmente, se solucionaron en verano. Pero persisten los siguientes problemas en esta «unidad de desecho»: el pase de lista lo hacen entre mancuernas y máquinas de gimnasio, que, dicho sea de paso, ha sido pagado por los propios policías y de segunda mano. Las persianas, literalmente, están que se caen.

Sin aire acondicionado

Las taquillas para los 240 agentes que allí trabajan están colocadas de cualquier manera y no cabe un alfiler más en esa zona. «No tenemos espacio para meter todo el material, sobre todo para los motoristas, cascos, ropa, botas... En verano es un horno, ya que los aires acondicionados no funcionan o son poco potentes».

Pero ya lo que se vive en los vestuarios es de cochambre pura. Hay tres duchas para, recordemos, 190 funcionarios. Hace diez años eran 240 y trabajaban en tres turnos de 80 personas. Pues bien, solo funciona una: «La otra se sale y encharca todo el baño y la tercera directamente no da servicio. La única que podemos utilizar tiene la cortina llena de hongos». Un policía se contagió de micosis y lo puso en conocimiento.

Una de las cortinas reventadas
Una de las cortinas reventadas-ABC

Los retretes también tienen lo suyo. Hay cinco váteres: uno inutilizado y los otros se atascan con facilidad y rebosan el agua por el vestuario. La peste es habitual. «En los urinarios de pared debemos alejarnos antes de apretar el agua; son antiguos y salpican mucho».