Sucesos

La Guardia Civil caza a la banda de butroneros del pupilo de «Cásper»

A Carlos Fraile y a sus 16 secuaces les acusan de 32 robos. Suman más de cien arrestos entre todos

Golpe a un estanco de Mortata de Tajuña
Golpe a un estanco de Mortata de Tajuña - Guardia Civil

Experta y con una gran capacidad operativa. Así era la banda de aluniceros y butroneros del pupilo del capo nacional por antonomasia, Ángel Suárez Flores, «Cásper», considerado «El Padrino» de los bajos fondos y experto en casi todos los «palos». El año pasado, fue condenado a 89 años de prisión por robar cargamento de droga a otras bandas de narcos con otros métodos extraordinariamente violentos.

Ahora, presuntamente, uno de sus aprendices, Carlos Fraile, junto a otros 16 cómplices, integraba una activa banda de butroneros y aluniceros a la que se le atribuyen 32 robos en diversos establecimientos comerciales, especialmente de telefonía móvil, estancos, bares y pizzerías en diversos municipios de la Comunidad de Madrid (Algete, Morata de Tajuña, Rivas Vaciamadrid...). Burgos, Toledo, Valencia, Zamora, Cuenca y Ávila figuran también entre las ciudades en donde han dejado su huella.

Carlos Fraile
Carlos Fraile- ABC

El grupo criminal integrado, supuestamente por Fraile, la mano derecha del líder, que contaba con otros dos lugartenientes, ha sido detenido por la Guardia Civil. En total, suman más de un centenar de antecedentes por delitos contra el patrimonio en el marco de la operación Nápoli.

La investigación comenzó en octubre pasado, tras un robo en un comercio de telefonía móvil de Rivas. Tenían muy repartidas y definidas sus funciones. Los delincuentes, que cambiaban de domicilio y de vehículos –siempre robados, de alta gama y gran cilindrada–, elegían su objetivo. Para ello, el cabecilla y algún miembro de su confianza hacían una «visita» previa antes del golpe. Mientras entretenían al dependiente pidiéndole que les mostrara terminales móviles, se fijaban detalladamente en los sistemas de alarma, de videovigilancia, almacén...

Intentaron atropellar a agentes

Después, actuaban los integrantes de la banda con más destreza en función de la tarea a realizar: abrir cajas fuertes con lanzas térmicas, inutilizar los sistemas de seguridad... Tras apoderarse del botín, huían a toda velocidad, al mando de expertos conductores. El que contaba con más pericia al volante carecía de carné. Si eran sorprendidos por los agentes, no dudaban en embestir a los agentes si trataban de darles el alto. Además, empleaban la conducción temeraria como método disuasorio para evitar que las Fuerzas de Seguridad detectaran el botín. Así, sabían que, en caso de ser detenido algún miembro de la banda, pese a ser sacrificado, quedaría en libertad.

Tomaban «exhaustivas medidas de seguridad» y, en el momento de su detención, estaban asentados en los distritos madrileños de Usera y Villaverde y en Seseña (Toledo), donde tenían el almacén. A los arrestados, de entre 20 y 30 años, se les imputan 32 robos con fuerza, robo de vehículos y atentado contra agentes de la autoridad.

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