Galicia

Cuatro de cada diez gallegos viven y trabajan en municipios distintos

Seis de cada diez ocupados usan su vehículo y solo un 5% transporte público

La mayoría de los ocupados dicen desplazarse a diario entre 1 y 5 kilómetros hasta su centro de trabajo
La mayoría de los ocupados dicen desplazarse a diario entre 1 y 5 kilómetros hasta su centro de trabajo - M. MUÑIZ

El número de gallegos que diariamente se desplaza a otros concellos se incrementa y ya supone el 40 por ciento de los ocupados. Así las cosas, frente a los 330.000 que integran esta población flotante, 590.000 trabajan en el mismo municipio en el que residen, tal y como recoge la Enquisa Estrutural a Fogares de 2015 que ayer hizo pública el Instituto Galego de Estatística. Siguen siendo las urbes las principales beneficiadas de este incremento artificial de sus censos, mientras que los ayuntamientos periféricos destacan como lugar de residencia. Solo un pírrico 4,64 por ciento declara trabajar en varios ayuntamientos a la vez, en su mayoría conductores y comerciales, mientras que el porcentaje cae hasta un 1,56 por ciento en el caso de los trabajadores que tienen en casa su oficina.

En cuanto al transporte elegido para los desplazamientos al centro de trabajo, siete de cada diez ocupados lo hacen en su vehículo particular, bien sea en coche o moto, y solo un 5 por ciento usa el transporte público para moverse. A pie o en vehículos no motorizados lo hace el 25,86 por ciento de los encuestados, con una media de 10 minutos de tiempo, mientras que un 2,17 combina las tres tipologías. La falta de servicio o la escasa frecuencia es el motivo que esgrimen el 64% de los gallegos para utilizar el transporte privado; un 50 por ciento argumenta la comodidad.

En cuanto a las distancias entre la vivienda y el centro laboral en el caso de los gallegos que no cambian de municipio para acudir al centro de trabajo, el 21,54 por ciento se desplaza menos de un kilómetro y el 33,4 como mucho se mueve 5. La otra cara de la moneda la representa el porcentaje del 3,37 que recorre una distancia superior a los 50 kilómetros. Respecto al tiempo, cinco de cada diez trabajadores afirman emplear menos de 15 minutos en llegar desde la vivienda de la que se desplazan hasta el centro de trabajo; el 32,09 entre 15 y 30 minutos por trayecto, y el 11,07 por ciento restante supera la media hora.

También los estudiantes que se desplazan de un ayuntamiento a otro contribuyen a elevar el censo en las ciudades, donde se ubican las universidades gallegas. Así, el 23,02 por ciento cursaba sus estudios en un concello distinto al de su residencia, y un 2,04 fuera de Galicia. Pero la encuesta tiene en cuenta a los 418.408 que residían en Galicia en 2015 desde los 5 años, de ahí que el porcentaje de alumnos que compartían zona de residencia y estudio se dispare hasta el 74,94 por ciento. A diferencia de los ocupados, el transporte público en el caso de los estudiantes está más extendido, con un nivel de uso de tres de cada diez, frente al 25,84 por ciento que dice hacerlo en vehículo personal. Si bien, el mayor porcentaje corresponde a los que se desplazan de manera no motorizada, el 36,39 por ciento.

La falta de servicio al destino o la escasa frecuencia son algunas de las razones que alegan los estudiantes para utilizar medios de transporte que no sean públicos. Es así para un 46,33 por ciento. Para el 42,11 es una cuestión de comodidad. La mayor parte de los estudiantes, cuatro de cada diez tienen su centro de estudios a una distancia no superior a los 5 kilómetros; en un 50% de los casos emplean para llegar entre 5 y 15 minutos.

En cuanto al transporte elegido para los desplazamientos al centro de trabajo, siete de cada diez ocupados lo hacen en su vehículo particular, bien sea en coche o moto, y solo un 5 por ciento usa el transporte público para moverse. A pie o en vehículos no motorizados lo hace el 25,86 por ciento de los encuestados, con una media de 10 minutos de tiempo, mientras que un 2,17 combina las tres tipologías. La falta de servicio o la escasa frecuencia es el motivo que esgrimen el 64% de los gallegos para utilizar el transporte privado; un 50 por ciento argumenta la comodidad.

En cuanto a las distancias entre la vivienda y el centro laboral en el caso de los gallegos que no cambian de municipio para acudir al centro de trabajo, el 21,54 por ciento se desplaza menos de un kilómetro y el 33,4 como mucho se mueve 5. La otra cara de la moneda la representa el porcentaje del 3,37 que recorre una distancia superior a los 50 kilómetros.

Respecto al tiempo, cinco de cada diez trabajadores afirman emplear menos de 15 minutos en llegar desde la vivienda de la que se desplazan hasta el centro de trabajo; el 32,09 entre 15 y 30 minutos por trayecto, y el 11,07 por ciento restante supera la media hora.

También los estudiantes que se desplazan de un ayuntamiento a otro contribuyen a elevar el censo en las ciudades, donde se ubican las universidades gallegas. Así, el 23,02 por ciento cursaba sus estudios en un concello distinto al de su residencia, y un 2,04 fuera de Galicia. Pero la encuesta tiene en cuenta a los 418.408 que residían en Galicia en 2015 desde los 5 años, de ahí que el porcentaje de alumnos que compartían zona de residencia y estudio se dispare hasta el 74,94 por ciento. A diferencia de los ocupados, el transporte público en el caso de los estudiantes está más extendido, con un nivel de uso de tres de cada diez, frente al 25,84 por ciento que dice hacerlo en vehículo personal. Si bien, el mayor porcentaje corresponde a los que se desplazan de manera no motorizada, el 36,39 por ciento.

La falta de servicio al destino o la escasa frecuencia son algunas de las razones que alegan los estudiantes para utilizar medios de transporte que no sean públicos. Es así para un 46,33 por ciento. Para el 42,11 es una cuestión de comodidad. La mayor parte de los estudiantes, cuatro de cada diez tienen su centro de estudios a una distancia no superior a los 5 kilómetros; en un 50% de los casos emplean para llegar entre 5 y 15 minutos.

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