Vídeo: Quim Torra defiende una república "donde todos gocen de la plenitud de derechos" - REUTERS

CataluñaQuim Torra, otro presidente para el choque contra España

El candidato de Junts per Catalunya es investido con una mayoría exigua que anticipa otra legislatura agónica para el independentismo

BARCELONAActualizado:

Medio año después Cataluña vuelve a tener Gobierno. Tras meses de negociaciones, el independentismo ha logrado hoy investir a un nuevo presidente de la Generalitat, en este caso al diputado de Junts per Catalunya Quim Torra, que ha superado en segunda vuelta un debate de investidura que ha certificado sus escasos apoyos, incluso entre sus afines. Así las cosas, ha quedado certificado que esta será una legislatura agónica en la que cada votación pondrá entre la espada y la pared a un independentismo que languidece entre la desmovilización y las luchas intestinas.

La votación en segunda vuelta celebrada hoy en el Parlament ha acabado poco antes de las tres de la tarde con 66 votos a favor del candidato de Junts per Catalunya -designado a dedo por Puigdemont la semana pasada- y 65 votos en su contra. Ciudadanos, el PSC, los Comunes y el PP han votado «no», tal y como se esperaba. Sin embargo, las cuatro abstenciones de la CUP -decididas ayer en una asamblea en Cervera (Lérida)- han permitido a Torra superar la votación. Una vez acabada la votación, Torra se ha dirigido de nuevo a la Cámara y ha prometido que trabajará para que Puigdemont vuelva a ser investido. «Visca Catalunya lliure», ha concluído.

A lo largo de la mañana, Torra ha presentado un discurso a la Cámara con el que ha intentado enmenadar los errores de su anterior alocución, que tuvo lugar el sábado y que cosechó críticas dentro y fuera del hemiciclo. Abrumado por los reproches, el candidato de JpC ha dejado de lado las declaraciones de alto voltaje y ha centrado su intervención en enumerar las políticas sociales y económicas que pretende implementar su Ejecutivo. Sin embargo, también ha aprovechado para reafirmar su voluntad de implementar la «República catalana» y recuperar las leyes catalanas suspendidas por el Tribunal Constitucional.

«El Govern que presidiré, con apoyo de la mayoría parlamentaria, volverá a impulsar todas y cada una de las leyes que el Gobierno del PP ha llevado al TC y que han quedado suspendidas, dieciséis en total. Algunas aprobadas por unanimidad, con apoyo del PP, algo que no ha servido para evitar que la apisonadora del Gobierno del Estado las dejara en suspenso», ha resaltado Torra en un discurso descafeinado y falto de la épica retórica de sus antecesores Mas y Puigdemont.

Torra, entrando en el Parlament
Torra, entrando en el Parlament - REUTERS

Sin mayoría y con los puentes rotos

La legislatura que hoy empieza no será fácil para Torra -un diputado novato calificado de «hombre de paja» de Puigdemont-. «No podemos dar apoyo a su Govern porque no se plantea en forma de desobediencia, de confrontación», le han advertido desde la CUP, la única formación externa al Ejecutivo de Torra que comparte algo de la hoja de ruta del neoconvergente. No en vano, aunque los anticapitalistas han cedido y han hecho presidente al candidato neoconvergente, hoy han prometido que harán oposición a sus políticas y trabajarán para que no caiga en el «autonomismo».

«Si alguna vez el independentismo pensaba que tenía alguna posibilidad de salirse con la suya, hoy la entierran con este señor», ha espetado por su parte la líder de la oposición y presidenta de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, que ha sido tan dura criticando al nuevo President como reprochando al Gobierno de Mariano Rajoy que haya facilitado su investidura permitiendo el voto delegado de Puigdemont y Comín, fugados de la Justicia española. Por su parte, Iceta (PSC), Domènech (Catalunya en Comú) y Albiol (PP) también han criticado el fondo y la forma de las palabras de Torra.

Mientras tanto, desde Alemania Puigdemont seguía el pleno por televisión y en Madrid, Moncloa anunciaba una reunión entre el presidente del Gobierno Central y Pedro Sánchez para hablar del 155 sin la presencia de Albert Rivera. Una foto de situación que dibuja otra legislatura que se pone en marcha sin la perspectiva de que la normalidad vuelva algún día a Cataluña.