Ángel González Abad - Los martes, toros

Schleswig-Holstein y ¡olé!

«Hasta Alemania mandaría yo la decisión del Parlament de prohibir por ley las corridas de toros en 2010»

Ángel González Abad
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Aquí nos tienen, mirando hacia el tribunal administrativo del estado federado de Schleswig-Holstein, como si allí estuviera el germen puro de la Justicia, o la Justicia en estado puro. Vamos, que los jueces españoles son tontos, y gracias a que el ex molt honorable Puigdemont ha caído en aquellas manos, se salvan en derecho todas las tropelías que contra él se han cometido desde el Estado opresor.

Y es que en esto de darle vueltas a los jueces y en eso de esquinar las sentencias según proceda, en la Cataluña feliz se les ha dado de perlas. Qué más da que provengan de primera instancia, del Supremo o del Constitucional. Hasta con las del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña han hecho pelotas de papel para encestar en la papelera.

Lo que digan los jueces de aquí, para qué hacer caso; si lo que de verdad vale, lo democrático y fetén, es lo que dicta el tribunal de Schleswig-Holstein. Y uno querría saber que es lo que hubieran dicho los de Schleswig-Holstein ante todas las sentencias que desde la Generalitat se han saltado a la torera, o sobre lo legislado aquí sin ajustarse a derecho. Al derecho de España, claro, que en Schleswig-Holstein...

Hasta Alemania mandaría yo la decisión del Parlament de prohibir por ley las corridas de toros en 2010, y también la sentencia del Tribunal Constitucional que levantaba la abolición. ¡Hala!, y que sentencien. Más que nada por saber a qué atenerme, para sentirme tan protegido y arropado como Puigdemont, para ver si a alguien se le cae la cara de vergüenza con aquel atropello. Y si de paso le daban un toque al propietario de la Monumental, para que no se tomara las justicia por su mano y levantara el veto que nos tiene impuesto a los aficionados, mejor que mejor. Un ¡ole!, pues, a ese tribunal de Schleswig-Holstein, del que tanto estamos aprendiendo.

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