Hospital Clínico de Valladolid, donde permanecerá ingresada la niña de un año hasta el miércoles - F. HERAS
Sucesos

El juez envía a prisión a los padres de la bebé ingresada en el Clínico de Valladolid al ver posibles abusos

La menor continuará hasta el miércoles en observación en el hospital vallisoletano

ValladolidActualizado:

Lo que comenzó este miércoles como un cruce de denuncias entre una pareja en trámites de divorcio, concluyó ayer con la entrada en la cárcel de ambos y con su hija de un año -bajo tutela de la Junta- en observación tras detectarse en su organismo restos de cocaína. Los padres de la bebé ingresada en el Hospital Clínico esta semana tuvieron que responder ante el titular de Juzgado de Instrucción 1 de Valladolid por los distintos supuestos irregulares que pesaban sobre ellos: la demanda que él presentó por posibles abusos a la menor por parte de su madre, la que ella tramitó por violencia de género y la intoxicación de la pequeña. Tras escucharles, el juez decidió ordenar prisión provisional comunicada y sin fianza para los dos.

No han trascendido oficialmente los presuntos delitos por los que cada uno de ellos ha ingresado en prisión, si bien fuentes cercanas al caso informaron de que el juez sí ha apreciado un posible abuso sexual a la pequeña en la visualización del vídeo que el padre aportó como prueba contra la madre y que se habría grabado meses atrás. El hecho de que no se apreciaran signos de este delito en la exploración del bebé se debería, por un lado, a que no se trataría de una agresión como tal, sino de posibles besos y tocamientos, además de que los hechos ocurrieron hace tiempo.

La alerta de este caso saltó el miércoles, una semana después de que la pequeña Sara, de 4 años, ingresara en Valladolid por los presuntos malos tratos de su madre y el novio que le provocaron la muerte. Con la sociedad conmocionada por este suceso, un padre -de 31 años- denunció ante la Policía Nacional que su expareja, de la que se había separado hacía tres meses, podría estar abusando sexualmente de su hija. Presentó como prueba un vídeo de ellas dos en el que estaban desnudas y daba a la menor besos, abrazos y tocamientos en los que interpretó una actitud inusual. Fruto de esta demanda, los agentes acudieron de inmediato al domicilio familiar para ver a la niña y hablar con la madre -de 25 años-, que entonces aseguró ser víctima de violencia de género por parte del que aún es su marido. Dado el cruce de acusaciones, se decidió arrestar a ambos y trasladar a la pequeña al hospital para comprobar su estado.

En este punto volvieron a saltar las alarmas. La bebé no tenía signos de agresión sexual, ni tampoco de malos tratos, pero su analítica reveló algo anómalo. Presentaba en su organismo un alto contenido de cocaína. La tutela pasó a la Junta de Castilla y León y se comenzó a indagar cómo esa sustancia ha podido llegar a ella.

Fuentes cercanas a la investigación explicaron que probablemente la niña tuvo acceso a la droga de forma accidental por contacto con restos de cocaína que pudieran encontrarse en su entorno familiar y de ahí el positivo en los análisis toxicológicos realizados a la menor.

Tras el giro en la investigación y después de pasar dos noches en los calabozos de la Comisaría de la Policía Nacional en el barrio de las Delicias, los padres de la pequeña pasaron en la mañana de ayer a disposición judicial. y tras ser interrogados fueron enviados a mediodía a prisión sin fianza.

La niña, de la que se ocupó su abuela en el hospital inicialmente cuando los padres fueron detenidos, seguirá bajo custodia de la Junta de Castilla y León. Tan pronto salga del Hospital Clínico de Valladolid pasará a un centro de acogida. De momento, seguirá ingresada en observación hasta el miércoles.