La alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo
La alcaldesa de Ponferrada, Gloria Fernández Merayo
Sucesos

El Ayuntamiento de Ponferrada se personará por la paliza a un agente a manos de un grupo de menores

Fernández Merayo espera que la ley se aplique «con todo su peso» sobre los agresores y apela al rechazo de la sociedad

ValladolidActualizado:

«Todos los ponferradinos de bien tenemos que sumarnos a la repulsa de estos execrables actos. Estoy segura que la ciudad sabrá devolver el cariño y solidaridad al cuerpo de Policía Municipal». Con estas palabras se pronunció ayer la alcaldesa de la capital berciana, Gloria Fernández Merayo, sobre la «brutal agresión» sufrida este fin de semana por un agente local a manos de una docena de menores. Unos hechos ante los cuales el Ayuntamiento ha decidido personarse como acusación particular contra los presuntos agresores, a los que acusa de cometer un presunto delito de atentado a la autoridad y otro de lesiones.

Los hechos tuvieron lugar el sábado por la noche, cuando el policía municipal, fuera de servicio, estaba junto a su mujer y unos familiares y un grupo de menores comenzó a rodearles e increparon a la víctima. Tras recibir varios puñetazos y patadas tuvo que ser trasladado al hospital por múltiples lesiones. Ya se encuentra en su casa después de haber sido dado de alta y la alcaldesa de Ponferrada, que ha hablado personalmente con él, le ha trasladado «el afecto de toda la corporación» y la «total solidaridad del consistorio».

Son delitos de «especial gravedad» y la víctima, lamentó Fernández Merayo, es «una de las personas que más vela por el bienestar de los menores de la ciudad», ya que forma parte del programa Agente Tutor, que se encarga de la visita a colegios e institutos para evitar el absentismo escolar y el vandalismo, y, de hecho, era conocido por ello por los menores que le agredieron.

Una labor la del agente que la regidora ponferradina quiso poner en valor recordando su enorme trabajo para la «prevención, detección y ayuda a menores con problemas». Por todo ello, desde el Ayuntamiento aseguraron que no se va a consentir que estos hechos se repitan y que se aplicará la ley «con todo su peso y rigor». Más allá de la batalla judicial, la alcaldesa quiso a través de un comunicado «apelar al rechazo de toda la sociedad ponferradina».