En 2016, las Urgencias de los hospitales atendieron 506 casos de consumo de alcohol en menores de 21 años
En 2016, las Urgencias de los hospitales atendieron 506 casos de consumo de alcohol en menores de 21 años - ICAL
Sociedad

El 40% de jóvenes ingresados por alcohol en Urgencias acepta su «reconducción»

Asumen la mediación de la Junta para ser derivados a programas de prevención para evitar los atracones

ValladolidActualizado:

Una niña de 12 años con síntomas de intoxicación etílica ingresaba el pasado 31 de diciembre en el Complejo Asistencial de Ávila. Lamentablemente, este tipo de casos, ahora mismo bajo investigación tanto por parte del Juzgado de Menores como de la Gerencia de Servicios Sociales, se dan cada vez de forma menos aislada. Fiestas para celebrar el final del curso académico o el comienzo de la universidad, cumpleaños o simplemente «quedadas» del sábado por la tarde se convierten en la excusa ideal de los jóvenes para darse un «atracón de alcohol», una costumbre cada vez más generalizada, alertan los expertos, que también han percibido que la edad en la que se inician en el consumo de esta sustancia es más temprana.

«El inconveniente es que en España la ingesta de bebidas alcohólicas es algo social; es decir, está muy tolerado y hay gente que no lo considera un problema, ni siquiera entre los menores», valora el jefe de Urgencias del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, Mario Hernández Gajate.

Para muestra bastan los siguientes datos de Castilla y León. En 2016, los servicios de Urgencias de los hospitales de la Comunidad atendieron 506 casos relacionados con la ingesta de alcohol en pacientes menores de 21 años, el 54 por ciento correspondientes a varones y el resto a mujeres, detallan fuentes de la Consejería de Sanidad. Además, según una Encuesta Estatal sobre el Uso de Drogas en el curso 2014-2015 a estudiantes de entre 14 y 18 años, el 27,3 por ciento de los varones y el 28,2 de las mujeres declaraban haberse emborrachado en los últimos 30 días.

Éstos y otros informes -Castilla y León se sitúa por encima de la media en el consumo de alcohol en jóvenes y adolescentes- llevaron a la Consejerías de Familia e Igualdad de Oportunidades y a la de Sanidad a la siguiente reflexión: ¿Y si se utilizara la Gerencia de Emergencias y los servicios de Urgencias de los hospitales con el fin de intentar captar a los jóvenes para programas de prevención?

Con esta idea comenzaron a trabajar allá por junio de 2017 en el proyecto Ícaro-Alcohol, cuyo objetivo es intentar prevenir los mencionados «atracones» entre los jóvenes que acuden a las citadas áreas de Sacyl por intoxicaciones etílicas o problemas de salud de cierta relevancia clínica directamente relacionados con el abuso de alcohol. Meses después de su implantación de manera «piloto» en los servicios de Urgencias de los hospitales vallisoletanos del Río Hortega y Clínico, el balance es «positivo».

«Todo lo que suponga una ayuda para los padres para su detección y prevenir el siguiente consumo es importante», señala Mario Hernández Gajate; y eso, advierte este profesional sanitario, que una parte importante de las familias se muestra reticente a firmar el consentimiento informado para derivar a su hijo a este tipo de programas de prevención.

El jefe de Urgencias del Rio Hortega, Mario Hernández Gajate
El jefe de Urgencias del Rio Hortega, Mario Hernández Gajate - F. HERAS

En concreto, según datos facilitados por el Servicio de Urgencias del Río Hortega, de los doce casos registrados entre mayo y octubre de intoxicaciones etílicas que cumplían los requisitos para participar en este proyecto, en cinco de ellos los propios afectados, sus familias o tutores admitieron la mediación de la Junta, o lo que es lo mismo, firmaron el consentimiento informado para realizar la derivación del atendido a un servicio de referencia de prevención, que en este programa piloto está gestionado por la Fundación Aldaba Proyecto Hombre.

Qué casos entran

¿Pero qué casos cumplen los requisitos para entrar en este proyecto? Según detalla el doctor Hernández Gajate, se considerará «caso grave» o «de riesgo» para intervenir cualquier menor de 16 años que llega a Urgencias por consumo de alcohol. Si éste tiene entre 16 y 21 años, entra en la aplicación de este proceso si el abuso de alcohol va acompañado del consumo de otras sustancia; tiene antecedentes familiares en el consumo abusivo, la ingesta de alcohol deriva en trastornos mentales y conlleva un parte de lesiones.

En cuanto a la forma de proceder de los profesionales, el jefe de Urgencias del Río Hortega detalla que los sanitarios pasan a los pacientes una ficha con datos clínicos de lo que es una intoxicación etílica, y luego, a través de una intervención motivacional breve con una serie de preguntas pautadas, se trata de obtener el mencionado consentimiento informado que se derivará por fax al Comisionado Regional para la Droga, quien se encargará a través de la mencionada Fundación Aldaba Proyecto Hombre de contactar con esos pacientes. Este servicio hará una captación activa telefónica, en menos de 72 horas, de los casos que hayan dado su consentimiento, ofreciendo una cita a la mayor brevedad posible para evaluar en detalle la situación y la mejor opción preventiva según las necesidades detectadas en el afectado y su familia.

Uno de los problemas que ha percibido en estos meses el doctor Hernández Gajate y una de las que considera causas de la reticencia de las familias es que la intervención con los pacientes se realiza «a las dos, tres o cuatro de la madrugada, cuando está aún atontado por el alcohol y no es lo suficientemente consciente, ni tampoco su familia, que lo que quiere es llevar al paciente cuanto antes a casa». Por ello, explica, desde el Servicio de Urgencias se intentó que la entrevista motivacional la realizase el psiquiatra de guardia, aunque de momento no han accedido a ello.

Formación previa

Sí que participaron, en cambio, estos profesionales en la elaboración del protocolo a seguir en el proyecto. Junto a ellos y a los de Urgencias y Emergencias lo hicieron también expertos de Pediatría Hospitalaria y profesionales de los servicios centrales de la Gerencia Regional de Salud; representantes de los diferentes sistemas de acción social locales y miembros de los servicios de prevención, así como del Comisionado Regional para la Droga. «En sucesivas reuniones se valoró los casos que iban a entrar dentro del proyecto y cuál iba a ser la formación en las sesiones clínicas», detalla Hernández Gajate. Tras definir las pautas, se dieron 11 sesiones formativas para los profesionales que trabajaban en los distintos servicios implicados en los dos hospitales que iban a funcionar como «pilotos» y se realizaron para estos mismos talleres de formación específica en intervención motivacional breve, donde se recreaban las situaciones más frecuentes y/o conflictivas que pudieran encontrarse.

Durante este periodo de «prueba» del proyecto, de los doce casos -siete hombres- que cumplían con los criterios para entrar en el programa, cinco se dieron en menores de 16 años - la edad menor registrada, uno de doce años-. Hernández Gajate detalla, además, que se han dado casos reiterados, aunque tendrán datos más pormenorizados cuando a los seis meses se haga una valoración global.

En cualquier caso, el jefe de Urgencias del Río Hortega sentencia que, aunque le gustaría que entrasen en el proyecto «el cien por cien» de los casos, el balance considera que está siendo «positivo». Tal es así que cree «seguro» que se terminará exportando a todos los centros asistenciales de Sacyl y que podría ocurrir a lo largo de 2018. El doctor Hernández Gajate destaca también el carácter «pionero» y «vital» de la iniciativa, ya que «en España no hay un proyecto similar». «Que en Castilla y León se sepa que los jóvenes que consumen alcohol en exceso por debajo de los 21 años se les va a derivar desde Urgencias a una entidad que lo que hace es prevenir y tratar ese consumo desde el punto de vista no sólo del paciente, sino también de su entorno, debería ser fácilmente extensible», subraya.