Rivera, Girauta y Rodríguez, en los escaños de Cs
Rivera, Girauta y Rodríguez, en los escaños de Cs - ABC

Rivera abre otra brecha con Rajoy atacando su «buena relación» con el PNV

Ciudadanos exige hoy al Gobierno que aclare si seguirá pactando tras resucitar el «Plan Ibarretxe 2»

MadridActualizado:

Albert Rivera ha abierto otra brecha de tensión con el Gobierno de Rajoy atacando la «buena relación» del presidente con el PNV y reclamando que no pacte «con quien quiere un Plan Ibarretxe 2». Ciudadanos forma parte del mismo eje de legislatura que el PP ha tejido con nacionalistas vascos y canarios para aprobar los Presupuestos, pero tensa la cuerda para intentar romperla. El partido de Rivera ve inaceptable que Rajoy siga viendo en el PNV un socio fiable ahora que ha resucitado su plan soberanista en el Parlamento vasco.

La propuesta de reforma del Estatuto de Guernica del partido de Andoni Ortuzar pasa por reconocer el «derecho a decidir», aunque defiende una relación de «no ruptura»con España y renuncia a la consulta independentista. El Gobierno y el PP no comparten «en absoluto» las tesis nacionalistas, pero se muestran convencidos de que el PNV presenta hoy un perfil más moderado, muy alejado de Cataluña, y no romperá el marco de convivencia actual.

Ciudadanos exigirá hoy en la sesión de control al Gobierno –«que tiene tan buenas relaciones con el PNV, que tan bien habla de los nacionalistas vascos», según remarcó ayer Rivera– que aclare «si va a apoyar, legitimar o impedir» el proyecto nacionalista. «La soberanía nacional no se negocia, tampoco con el PNV», insistió demostrando que el equilibrio entre los socios de Rajoy es imposible. Los de Rivera saben que al PP le hizo mucho daño entre su propio electorado su campaña demonizando el «cuponazo» vasco y piensan exprimirla.

Los nacionalistas vascos, como publicó este periódico, temen que la pelea de Cs con el PP estreche su margen de negociación con Rajoy. El portavoz del PNV, Aitor Esteban, acusó a Cs de usarle para dar «mamporros» al PP y «medrar» en su «guerra particular». El PP contraatacó ayer a Rivera pidiendo su dimisión por las irregularidades detectadas por el Tribunal de Cuentas.