Theresa May junto a Mariano Rajoy en el Palacio de La Moncloa
Theresa May junto a Mariano Rajoy en el Palacio de La Moncloa - JAIME GARCÍA

Reino Unido defiende el respeto al Estado de Derecho en España

El ministro turco para la UE afirma que los referéndums de independencia no son buenos para la estabilidad de los países

MadridActualizado:

Representantes de otros dos países se sumaron ayer al respaldo al Gobierno español frente a la deriva separatista en Cataluña. Tras la declaraciones de Donald Trump, desde la Casa Blanca, en favor de la unidad de España, ayer Reino Unido y Turquía arrojaron otro jarro de agua fría sobre los independentistas.

El embajador británico en Madrid, Simon Manley, que ofreció una rueda de prensa en la sede de la representación diplomática sobre las propuestas de Londres para el Brexit, respondió también a preguntas de los periodistas sobre la crisis en Cataluña.

Manley recalcó el respaldo del Gobierno de Theresa May al Ejecutivo español y afirmó: «España es un gran aliado y un país amigo con el que mantenemos una estrecha relación, por lo que queremos que el Estado de Derecho y la Constitución sean respetados siempre».

Casi a la misma hora en que el embajador ofrecía su rueda de prensa, pronunciaba también en Madrid una conferencia el ministro para Asuntos de la UE y jefe negociador de Turquía, Omer Celik, sobre las relaciones entre Bruselas y Ankara, organizado por el Real Instituto Elcano.

Un referéndum no favorece la «estabilidad»

Reciente aún lo sucedido en el Kurdistán iraquí, aseguró que los referéndums de independencia no favorecen «la estabilidad de los países» y dijo que en este asunto su país está en clara sintonía con España. El Gobierno español ha expresado su claro rechazo a la consulta celebrada en la región del Kurditstán en Irak.

Ankara se mantiene a la expectativa de lo que suceda en Irak, ya que Turquía tiene una importante población kurda en el sureste del país y lleva combatiendo desde hace más de tres décadas contra la insurgencia de los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Por ese motivo y consciente de la situación que se vive en Cataluña, insistió en que el referéndum independentista celebrado en el Kurdistán iraquí «no ayuda a la estabilidad» y abogó por la estabilidad en la región y porque los árabes, los turcomanos y los kurdos sean capaces de vivir en paz y consigan una mejor integración social y económica.

Afirmó que el referéndum probablemente degenerará en «nuevos enfrentamientos» y en una «amenaza» latente para la convivencia entre todas las partes, al tiempo que favorecerá la actividad del PKK y del grupo terrorista DAESH.