Luis Pineda, detenido por la Policía el pasado 15 de abril
Luis Pineda, detenido por la Policía el pasado 15 de abril - RAFA ALBARRÁN

Pineda cobraba 1.200 euros por cada afiliado de Ausbanc que no demandara a una caja rural

Según la UDEF, «Pineda no persigue bancos, negocia con ellos y contra el consumidor»

MadridActualizado:

La investigación de la Audiencia Nacional ha desvelado que una de las «particulares» líneas de negocio de Ausbanc consistía en lograr beneficios económicos para los bancos y para el propio Luis Pineda en detrimento de los afiliados de la falsa asociación de consumidores y usuarios. De hecho, Pineda alcanzó un acuerdo con Caja Rural del Sur que consistía en cobrarle 1.200 euros por cada afiliado de Ausbanc que retirara su denuncia contra la entidad financiera.

Ausbanc lideraba una serie de demandas contra la citada caja, pero una intervención telefónica desveló que en realidad trabajaban a espaldas de los particulares que habían depositado su confianza en la organización que presidía Pineda, el líder de la trama de extorsión.

El pasado 18 de febrero, José Marín, «Pepe», un comisionista que trabajaba para Ausbanc, llamó al tesorero de la trama, Alfonso Solé, para hablar de sus porcentajes. Marín le dice a Solé que no le interesa llevar clientes de «servicios jurídicos», «solamente lo que sean acuerdos con Caja Rural, que tenemos un acuerdo y que por cada cliente que lleguemos a acuerdo y no le ponga la demanda nos dan, nos abonan, 1.200 euros». El comisionista le dice al tesorero de Ausbanc que «de eso sí quiero un tanto por ciento». Solé, uno de los personajes más importantes de la investigación, responde: «De eso sí, vale, vale».

Los agentes de la UDEF que analizan las intervenciones telefónicas concluyen que «de esto se desprende la existencia de acuerdos económicos beneficiosos entre Ausbanc y determinadas entidades financieras en perjuicio de los adheridos a Ausbanc».

No criticar al que paga

La Policía define al sevillano José Marín, el intermediario con Caja Rural del Sur, como «un activo importante en Ausbanc, con capacidad de decisión y conocedor de las técnicas y tácticas de negociación, ya que desde Sevilla han cerrado varios acuerdos con entidades financieras con el dinero que eso conlleva (obteniendo una suculenta comisión por cada acuerdo que logra)». Marín «tiene conocimiento pleno que la firma de convenios publicitarios con las entidades lleva implícito el no realizar malas críticas de las mismas en los medios de Ausbanc». De hecho, Ausbanc emitió una nota de prensa con contenido «negativo» para Caja Rural del Sur, e inmediatamente un responsable de la entidad llamó a Pepe Marín. Este se comunicó con el adjunto a la Presidencia de Ausbanc, Ángel Garay, el pasado 19 de enero, para dar cuenta «del error cometido» al citar a una entidad «colaboradora».

Estas negociaciones con Caja Rural del Sur no son ni mucho menos las únicas que se hacían a traición de quienes confiaban en Ausbanc. Informes de la investigación a los que ha tenido acceso ABC sostienen que «se ha ido apreciando cómo Luis Pineda negocia con las entidades a las que, según los fines de la asociación, tendría que perseguir, para conseguir acuerdos que beneficien tanto a Ausbanc como a la entidad bancaria, en detrimento de los consumidores». Los investigadores aseguran que, a cambio de retirar denuncias por supuestos abusos de la banca, Ausbanc logra de kas entidades «nuevos y mejores convenios publicitarios».

Otro pinchazo telefónico demuestra cómo Ausbanc trataba de convencer a uno de sus usuarios para que no llegara a juicio con Liberbank y «así poder cobrar la comisión». Estos acuerdos beneficiaban al banco y a Ausbanc. «independientemente de lograr o no el mejor resultado para su cliente».

Cláusulas suelo

En otra ocasión, Ausbanc había logrado una sentencia favorable contra las cláusulas suelo de Caja España. Esta recurrió, pero cuando la sentencia definitiva estaba a punto de dictarse en el mismo sentido, Ausbanc se puso a negociar con Unicaja, matriz de Caja España, «con la más que presumible intención de reducir pretensiones a cambio de una contrapartida económica». De este modo, la organización que lideraba Luis Pineda «cedería en la conciliación judicial (puesto que en esa quien pierde realmente son sus representados) para obtener un beneficio directo enmascarado como convenios publicitarios».

Un pinchazo demuestra cómo Pineda ordena a María Mateo, directora del Departamento Jurídico de Ausbanc, que prepare un modelo de acuerdo con Unicaja para el referido en la investigación como tema «León», a la demanda contra Caja España, «que sea una especie de acuerdo intermedio entre Sabadell, Liberbank y Banco Mare Nostrum». Se refiere al acuerdo que Pineda había logrado con estas entidades en relación a las cláusulas suelo «en perjuicio de sus asociados» y que es lo que estarían preparando con Unicaja, la matriz de Caja España.

La investigación ha acreditado que Liberbank pagó a Ausbanc 1,16 millones de euros en cinco transferecnias el 30 de diciembre de 2013. En cuanto al Banco Mare Nostrum, hay al menos 27 abonos a Ausbanc que suman 985.323 euros entre diciembre de 2011 y enero de 2016. El Banco Sabadell pagó a la trama 2,67 millones entre marzo de 2011 y febrero de 2016. Las cantidades de los convenios se disparan cuando las entidades tienen problemas judiciales.