Un coche patrulla de los Mossos
Un coche patrulla de los Mossos - ABC

Los Mossos resuelven 17 años después un asesinato homófobo en Barcelona

El sospechoso, de ideología nazi, grabó a su víctima y entró en contacto con su prima

BarcelonaActualizado:

Probablemente uno de los crímenes con más incógnitas y escabrosos de los cometidos en España de manera reciente ha sido resuelto por los Mossos d’Esquadra tras una laboriosa investigación que, 17 años después de los hechos, ha conducido a la detención de un exmilitar español en Colombia como principal sospechoso del asesinato de otro en Montgat (Barcelona) en 2000. El hombre está detenido desde septiembre a la espera de que las autoridades de ese país completen el proceso de extradición.

Ya en su momento, cuando la Guardia Civil -en 2000 Cuerpo competente en la zona- asumió la investigación del asesinato de Montgat se vio que no se trataba de un crimen cualquiera. En la escena del crimen hallaron el cuerpo de un hombre de nacionalidad ecuatoriana completamente desnudo cosido a cuchilladas. Tras haber limpiado el piso de huellas y rastro de ADN, el autor del crimen se entretuvo en dejar una flor en la oreja de la víctima y pintar con sangre en la pared «Hitler tenía razón» y «KKK».

Tres años después, una prima de la víctima recibió una llamada en la que una grabación de voz masculina que ella reconoció como la de su familiar decía algo así como «no me mates». De forma simultánea, en la tumba de la víctima hallaron un ramo de flores que ella ni ningún otro familiar habían dejado. Con estos elementos, la Guardia Civil reabrió la investigación, pero sin resultado. No fue hasta 2016 cuando una juez de Badalona ordenó reabrir el caso: los Mossos centraron la investigación en personas que pudiese tener antecedentes por agresiones sexualesy delitos violentos. Durante las pesquisas los agentes detectaron anuncios de contactos que el autor del crimen utilizó para conocer a la víctima, apenas cuatro días antes de su asesinato. Al parecer quedaron movidos por una motivación sexual.

El sospechoso en cuestión, que en ese momento vivía en Vilafranca del Penedès (Barcelona), es de nacionalidad colombiana, estuvo un año en el Ejército. A raíz de sus indagaciones los Mossos constataron que se trata de una persona con «ideología nazi». De igual modo, según la Policía autonómica, el detenido tenía tres antecedentes penales en España por agresión sexual y violencia machista, y sus delitos se caracterizaban porque usaba una grabadora de voz cuando delinquía, lo que cuadra con el episodio relatado por la familiar de la víctima en 2003.

Con todos estos elementos, los Mossos lograron reconstruir los movimientos del sospechoso el día del crimen, y localizar a personas a lasque el autor les habría confesado que «había matado a un homosexual». La juez pidió finalmente su detención a las autoridades colombianas, y el exmilitar está en un presidio de ese país desde el 2 de septiembre, a la espera de ser extraditado. Pasados casi 18 años, las piezas del crimen de Montgat encajan.