Salvo Global Property esta rehabilitando este inmueble de el 119 de la Calle Alfarería con estructura de corrala, y tiene otras dos promociones en Triana
Salvo Global Property esta rehabilitando este inmueble de el 119 de la Calle Alfarería con estructura de corrala, y tiene otras dos promociones en Triana - JUAN FLORES
Inmobilaria

Inversores mexicanos respaldan promociones inmobiliarias en Triana

Promotoras medianas ocupan el negocio inmobiliario en los cascos urbanos

SEVILLAActualizado:

El mercado inmobiliario está renaciendo en los barrios consolidados de las ciudades, donde florecen pequeñas promociones de diez a treinta viviendas, un segmento del negocio donde los grandes fondos de inversión no compiten y que están ocupando medianos inversores. Estas pymes promotoras, algunas de nuevo cuño y otras renacidas de sus cenizas, se disputan los escasos solares o inmuebles disponibles en los cascos urbanos. Encuentran recursos para llevar a cabo sus proyectos entre socios inversores particulares o a través de fórmulas novedosas, como las cooperativas de viviendas, vías complementarias de la financiación bancaria.

Un ejemplo es Salvo Global Property, una promotora sevillana constituida hace dos años por dos empresarios locales — José y Juan Delgado García— junto al inversor mexicano Álvaro Torres Rodríguez. Representa la vuelta al sector de la familia Delgado García, que antes de la debacle del ladrillo gestionó otra compañía ya extinguida —Actividades Técnicas Majaravique— y varias inmobiliarias. «Lo pasados muy mal y tuvimos que reinventarnos», explica Juan Delgado. La alternativa fue el sector energético, que los condujo a México. Allí establecieron el vínculo con su actual socio mexicano para volver al negocio inmobiliario y constructor y a Sevilla.

Otros dos socios mexicanos acaban de sumarse al proyecto de Salvo Global Property, que tiene una ambicioso plan inversor y acaba de trasladarse a una nueva sede en el edificio Allianz en el centro hispalense. «Nuestra previsión es alcanzar los tres millones de euros de inversión este año y para el próximo ejercicio, si todo marcha como esperamos, superaremos los 28 millones», adelanta el empresario.

La promotora tiene su propia constructora, Dinamedia, y tres promociones en marcha en el barrio de Triana, en las calles San Jacinto, Castilla y Alfarería. Esta última es la más avanzada y costa de cuatro dúplex y seis viviendas de uno y dos dormitorios. El inmueble llevaba años abandonado y ha sido adquirido por Salvo Global Property a su último dueño, el fondo Nirvelia Trade. «Nuestro proyecto respeta la estructura de corrala trianera del edificio. Esperamos tener finalizada la obra antes de fin de año», señala Juan Delgado.

Futbolistas

Un operador destacado de esta nueva generación de promotores medianos autóctonos es Grupo Abu Sevilla, dirigida por Jesús Vera, de cuyo accionariado forman parte varios futbolistas de primera división, entre ellos, Aitor Ocio.

Abu se está consolidando como el gran promotor del casco histórico hispalense, donde abandera actuaciones singulares como una de 34 viviendas en la calle Santa Clara, con piscina y vistas a la Torre de Don Fadrique. Juan Rabadán, Castillo Lastrucci o San Antonio de Padua son otros enclaves privilegiados donde actúa este grupo que anuncia próximos lanzamientos en Triana y Nervión.

Cooperativas

Otra fórmula en auge es la cooperativa de viviendas. Promar, de los hermanos Estanislao y Eusebio Torres, se ha especializado en la gestión de este tipo de sociedades en Sevilla y Málaga. En su cartera figuran cinco promociones en el Barrio de los Remedios, así como otras en Nervión, La Resolana o en la céntrica Plaza de San Francisco.

Promar defiende este «sistema de construcción garantista, avalado por las entidades financieras como no lo había estado antes y que los precios pueden suponer un ahorro de entre el 15 y el 20% sobre una promotora tradicional», ha destacado su director general Estanislao Torres.

En conjunto, Promar tiene 200 viviendas en marcha, algunas también en la corona metropolitana de Sevilla.

Retorno al centro

El gerente de la patronal sevillana del Sector, Gaesco, Juan Aguilera, corrobora esta tendencia de retorno a los cascos urbanos de una demanda inmobiliaria que busca casas más personalizadas y barrios «hechos». «Antes de las crisis, la ciudad crecía de forma expansiva y las edificaciones se asentaban (tanto la vivienda en bloque como la unifamiliar) en manzanas rectangulares o cuadradas que permitían que los proyectos fueran repetitivos», subraya.

Actualmente, hay un crecimiento residencial «focalizando en la ciudad consolidada y en sus cascos históricos, donde la morfología de las parcelas es más irregular y obliga a que los proyectos tengan que ser exclusivos y específicos para cada suelo, con todo lo que ello conlleva en su diseño».

El encaje en la idiosincrasia del entorno más cercano es obligado en estos nuevas residencias, que parten con la ventaja de asentarse en suelos finalistas, donde se puede construir de forma inmediata, ya que tienen los accesos, las calles o la luz y el agua «puestos». Se trata de intervenciones pequeñas, casi quirúrgicas, apunta Aguilera, «que no van a tener la competencia de un fondo de inversión, que orientan sus inversiones a grandes bolsas de suelo».