Cultivo de olivos dañado por la sequía en la prvincia de Córdoba
Cultivo de olivos dañado por la sequía en la prvincia de Córdoba - VALERIO MERINO

El clima adverso disparará a 725 millones de euros las indemnizaciones del seguro agrario en 2017

El «pool» de compañías hará el segundo pago más alto de su historia por el daño a cosechas

MADRIDActualizado:

El campo español se enfrenta a un año muy difícil en términos de producción y resultados por una climatología cambiante y adversa. Las heladas y las tormentas, pero también la sequía han echado a perder extensas cosechas principalmente de cereales y uva de vino. Esto ha obligado a Agroseguro, «pool» formado por 24 aseguradoras privadas que cubre la siniestralidad agraria, a abonar hasta el pasado 31 de agosto un total de 601,4 millones de euros en indemnizaciones a los agricultores. La previsión actual de la entidad es pagar en el conjunto del año casi 725 millones, un 46% más que los 495 del año pasado y el segundo pago más alto en la historia del seguro agrario tras los casi 767 millones desembolsados en 2012.

Agroseguro, participada entre otras aseguradoras por Mapfre, Pelayo, Allianz, Helvetia, Fiatc, Reale, Plus Ultra y Seguros Rural, es la compañía a través de la que los agricultores pueden suscribir pólizas para proteger sus cosechas, funcionando por tanto como mecanismo para garantizar unos ingresos mínimos en las explotaciones. Además de esos ingresos por primas, la sociedad recibe una subvención anual del Ministerio de Agricultura de más de 200 millones de euros, que se viene recuperando de años de recortes, y cuenta con el reaseguro del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS).

De esta forma, las aseguradoras distribuyen entre todas el riesgo de un sector con una frecuencia de siniestros normalmente baja, pero con daños e importes de indemnización elevados. «Este año es de muy elevada siniestralidad, solo superado por 2012, que fue catastrófico», apunta el presidente de Agroseguro, Ignacio Machetti, quien estima que junto con esos 725 millones que abonará el «pool», el Consorcio aportará unos 140 millones.

Daños en el 70% del campo

«Es un varapalo, pero para eso estamos», añade. Cabe recordar que esos 725 millones de indemnizaciones previstas superan los ingresos por primas registrados en 2016, un total de 672,52 millones de euros. «Considerando también las pérdidas en ganado, queda patente que nos enfrentamos a un año muy difícil», señala Agroseguro.

Según los datos facilitados por la entidad, en lo que va de año la superficie agrícola siniestrada ha alcanzado ya los 2,052 millones de hectáreas, el 70% de la superficie total asegurada. Las autonomías más afectadas han sido Castilla y León y Castilla-La Mancha, y los cultivos más perjudicados han sido los cereales y la uva de vino.

La oleada de tormentas y frío de los primeros meses del año, según recuerda Machetti, provocó grandes lluvias, incluso nevadas a nivel de mar, así como fuertes vientos y pedriscos, lo que dañó cultivos de cítricos y hortalizas y granjas de acuicultura marina.

Las heladas en los meses de marzo y abril provocaron por su parte estragos en la uva de vino sobre todo en Castilla y León, La Rioja, la llamada Rioja alavesa, Galicia y Navarra, afectando a denominaciones de origen como Ribera de Duero, Rioja y Ribeira Sacra en el momento en que se producía el cuajado del fruto tras la floración.

Abril resultó también extremadamente seco y se registraron temperaturas anormalmente altas, lo que derivó en una grave situación de sequía para los cultivos. Esto, junto con las mencionadas heladas de otros días, afectó enormemente a las cosechas de cereales en las dos Castillas. Por ejemplo, el 83% de la superficie asegurada en Castilla y León resultó siniestrada, y el 70% en Castilla-La Mancha, lo que obligó al sector a movilizar un total de 330 peritos.

A partir de mayo el campo sufrió tormentas acompañadas de pedrisco, fuertes vientos y lluvias que causaron pérdidas por rajado en producciones que se encontraban en fase de maduración, como cerezas, frutales (nectarinas y albaricoques) y hortalizas. La incidencia fue especialmente intensa en las provincias de Cuenca, Albacete, Soria, León y Valladolid, así como en la comunidad de Aragón.

Tiempo cambiante

Los agricultores destacan además el fenómeno de una climatología altamente cambiante. Fuentes del sector en la Región de Murcia explican por ejemplo que han llegado a dar cuatro partes a Agroseguro en una misma semana por heladas, sequía, inundaciones y granizo. En este sentido, recientemente la ministra del ramo, Isabel García Tejerina, destacó la importancia del seguro agrario frente al cambio climático.

La evolución de la siniestralidad en lo que queda de ejercicio dependerá básicamente, según explica Machetti, de las heladas y el pedrisco. El presidente de Agroseguro descarta en todo caso que los elevados pagos de este ejercicio vayan a traducirse automáticamente en un incremento de la cuota de la póliza que pagan los agricultores, ya que los datos de un solo año se incorporan a la serie histórica.