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Así quedan las semifinales de la Europa League

Arsenal, Olympique de Marsella y Salzburgo tratarán de oponerse al Atlético de Madrid en el camino hacia el título

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Aireadas las penas por figurar fuera del foro europeo que en los últimos años les reservaba un asiento, el Atlético de Madrid encara la penúltima fase de esta Europa League con el rol de favorito bien paladeado. Tras eliminar sin sudar demasiado al Copenhague y dejarse ir en la vuelta ante el Sporting de Portugal, suenan tambores de guerra en el Metropolitano. Más aún a tenor de los once puntos en los que el Barcelona aventaja al cuadro de Diego Pablo Simeone en La Liga, renta suficiente para que la competición continental de plata se erija como la última tabla de salvación en las aspiraciones a un título de la bancada atlética.

En el camino esperan ya Arsenal, Olympique de Marsella y Salzburgo, equipo revelación de la temporada con permiso de la proeza de la Roma. El segundo filial de la marca RedBull –a la sombra del Leipzig, eliminado en cuartos de final por el conjunto marsellés– acaba de convertirse en el primer participante austríaco en plantarse en unas semifinales de la Europa League.

Marco Rose cuenta en sus filas con un elenco de jóvenes futbolistas llamados a figurar en la primera plana de este deporte a un puñado de años vista. Nombres como los de Stefan Lainer, Amadou Haidara o Xaver Schlager coparán los análisis que en los próximos días prepare el departamento técnico de su rival en semifinales. Borussia Dortmund y Real Sociedad ya sufrieron su voracidad. El pasado jueves, ante la Lazio, anotaron tres goles en cuatro minutos que les sirvieron para voltear el partido y la eliminatoria. Sirva como síntesis del líder de la Bundesliga austríaca, tan capaz de encajar cuatro goles en la ida como de generar un maremoto a golpe de orden, frescura e ideas que empañe los pecados de su osadía.

Más heráldica luce el Arsenal, opositor que por recursos y capacidades anda al acecho del Atlético. Los ingleses se han visto obligados a hacer un órdago a la chica con esta Europa League que comenzaron usando como plataforma de rotación y se ha tornado trampolín fundamental en su pretendido salto de vuelta a la Champions. Tres partidos a cara de perro se antojan más asumibles que trece puntos de desventaja con el cuarto clasificado, el Tottenham, más aún cuando sólo restan seis partidos de Premier. Plagado de jugadores capaces de lo mejor pero con tendencia al parpadeo –Özil, Lacazette, Ramsey–, su primera semifinal europea en nueve años podría servir como espolón para avivar sus opciones de llegar a Lyon.

Habrá que ver si Payet, Thauvin y compañía logran solidificar lo que en la noche del jueves en el Velodrome se destapó como un disfrute para el espectador y una caries para los técnicos. Tres goles en los nueve primeros minutos de partido ante el Leipzig para poner el 2-1 en el marcador, y un tercero de los locales –una maravilla de Payet– que el árbitro anuló en el 17. Se resarció el francés 20 minutos más tarde con una diana que no le anduvo a la zaga en cuanto a belleza, y reventó el termómetro de la euforia en Marsella con el gol de los cuartos de final en el segundo tiempo.

En las botas de Payet residen buena parte de las opciones del Olympique, el único de los cuatro contendientes con una Copa de Europa en sus vitrinas, de dar un susto a un Atlético de Madrid que se presume en otra esfera. Algo similar ocurre con Arsenal y Salzburgo: la fragilidad de unos y la candidez de los otros deberá palidecer ante sus mejores atributos si pretenden que su desafío al tres veces ganador de la competición llegue a buen puerto.