Selección

El mejor centro del campo del mundo

Julen Lopetegui ha acertado al introducir a las estrellas de su sub 21 en la selección

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Brasil fue el Mundial de despedida que Del Bosque le regaló a una generación gloriosa y Francia la fallida «transición tranquila». Ha sido en la clasificación para el Mundial de Rusia, ya con Lopetegui en el banquillo, cuando España ha mostrado los primeros signos de evolución. Para cuando llegue el verano, la Selección podrá presentar un once renovado casi por completo.

Lopetegui ha acertado al introducir a las estrellas de su sub-21. Llegan Morata, Thiago e Isco y mientras lo hacen ya toca a la puerta la siguiente generación de Asensio y Saúl.

Lopetegui ha tenido que manejar la polémica de Piqué, pero se ha ahorrado la de Casillas. Hereda pocas hipotecas.

Sin él se acabó el dilema de la portería. De Gea se ha consolidado y su juego ofrece garantías y seguridad. No hay discusión, así que el juego comienza sobre un principio de seguridad.

El triángulo Piqué, Ramos, Busquets es la base de la selección. Clave defensiva, de salida del balón, pero también espiritual. Son los supervivientes de los viejos tiempos y transmiten carácter y experiencia. Veteranos guiando a dos generaciones posteriores. Son el triángulo que inicia el juego y lo relaciona con su gran pasado reciente.

Busquets es el jugador que más usa Lopetegui y la pareja de centrales aporta el liderazgo psicológico de Barça y Madrid, los dos bloques mayoritarios. El asunto Piqué ha servido para cohesionar al grupo y para asegurar la ya indiscutible capitanía de Ramos.

Centrocampismo

Lopetegui es un entrenador con buen gusto. Un entrenador de centrocampistas. Colaboró en el crecimiento de Casemiro durante su año en el Oporto y cuidó de Isco en su peor momento. Esas dos gestiones bastan para acreditarlo.

Busquets es indiscutible, pero la línea por delante cambia. Los Silva, Iniesta, Pedro y Koke encuentran nueva competencia: Thiago, Saúl, Asensio e Isco. En los meses que quedan veremos el abordaje de estos cuatro futbolistas.

Los últimos partidos de España han transformado el liderazgo en el equipo. Isco ya se ha metido por completo en el juego español. Iniesta fue el líder en la Eurocopa y Silva lo ha sido durante gran parte de la fase de clasificación, pero desde el España-Italia del Bernabéu ese hombre es Isco. Su fútbol se ha hecho central.

España presentará en Rusia uno de los mejores centros del campo del mundo, si no el mejor. Cuatro, cinco o seis medios pueden coincidir en el campo garantizando la posesión y el control.

Koke ha mejorado como acompañante de Busquets en sus últimas apariciones, pero la opción de Saúl se antoja imparable. Saúl va a ser la siguiente irrupción en el once español.

Delantera

Lopetegui ha venido jugando con un solo 9, y en Rusia contará con un Morata ya convertido en estrella de la Premier, y muy probablemente con Diego Costa afinado por Simeone. Alcácer o Rodrigo esperan detrás, pero sobre todo existe la opción del falso 9, que extiende el apabullante dominio del mediocampo y puede permitir la inclusión de Asensio en el once.

El delantero en España será muchas veces la forma que adopte el plan B.

Unas palabras finales sobre Lopetegui: ha mantenido el estilo y lo ha enriquecido con variantes, pero además ha añadido una nueva energía a la selección. Un vigor perdido. El toque se ha acelerado, se ha hecho más vertical el juego y en cada partido se ha podido ver un rasgo de carácter.