Los jugadores del Cádiz CF se refrescan durante un partido del Trofeo Carranza.
Los jugadores del Cádiz CF se refrescan durante un partido del Trofeo Carranza.
CÁDIZ CF

Ya se cuentan las horas

El Cádiz CF debutará este sábado en la nueva temporada liguera ante el Córdoba
Por  11:39 h.

Con ánimo expectante y la ilusión por todo lo alto, la afición cadista ya cuenta las horas que restan para el inicio de una nueva campaña. En ella, de manera oficial y con buen criterio, se ha impuesto la cordura a la hora de fijar el objetivo, que no es otro que el de la permanencia. Si bien, dada la gran temporada realizada el curso pasado, en el que se rozó la gloria del ascenso, se antoja muy complicado que la hinchada acepte de buen grado que su equipo merodee por esos puestos en los que se palpe la amenaza de la soga del descenso.

Ardua será la tarea para mejorar, o incluso igualar, lo conseguido en el reciente ejercicio. Para tal empeño se ha confeccionado una plantilla en la que se mantiene la base del año anterior, pero con las notables ausencias del ‘desatascador’ Aketxe y del goleador Ortuño, que a tan alto nivel rindiera durante la primera vuelta. Respecto al primero, no se cuenta con sustituto alguno, en parte comprensible porque jugador de ese nivel debe resultar casi imposible de encontrar, y para suplir al segundo se ha incorporado al joven Romera y al veterano Barral, constituyendo aún una incógnita el rendimiento que puedan ofrecer.

Lo que sí se ha advertido durante la pretemporada y, con especial énfasis, en el Trofeo Carranza, es una preocupante falta de gol. Carencia que ya nos condenara en aquella fatídica eliminatoria contra el Tenerife y que parece tener continuidad en estos compases preliminares. El equipo llega con asiduidad al marco contrario, desborda por las bandas, centra una y otra vez al punto de penalti pero, o no se llega al remate o éste sale desviado o el último pase no se da con el temple y la precisión letal que esos terrenos decisivos requieren. Y si falla el gol, poco a poco se derrumba todo lo demás. Máxime, en una competición tan igualada como la Segunda, en la que los partidos suelen decantarse para el que acierte una de las tres o cuatro oportunidades que se le presenten.