Servando tuvo que actuar en el carril derecho.
Servando tuvo que actuar en el carril derecho.
CÁDIZ CF

La pizarra del Cádiz CF: sin balón también se sufre

Los amarillos ganan el partido más duro del último mes ante un rival que les obligó a tirar de oficio y experiencia
Por  19:38 h.

Sumada la cuarta victoria consecutiva, sin duda la más difícil. Amén de por la categoría del rival, porque hizo sufrir al Cádiz CF con el balón, pese a que los amarillos se sienten cómodos cediendo el esférico. Pero el Valladolid, especialmente a partir de la media hora de juego, movía rápido la pelota y eso obligaba a un esfuerzo extra de los locales, que cuando robaban la bola no tenían precisión o fuerzas para armar el contragolpe.

Así que los tres puntos guardan así mayor mérito. En otras condiciones, el choque habría terminado en empate. Pero el conjunto de Álvaro Cervera ha ganado oficio y lo acumula a su competitividad de siempre. Con esos tres centrocampistas como cinturón de seguridad, resulta complicado doblegar al cuadro gaditano en esta faceta. Así que si Salvi, Alvarito y compañía atinan con el gol, a falta de un ‘killer’, los amarillos tendrán muchas papeletas para mantenerse en la cima de la clasificación.

1.- Pérdida de profundidad en los laterales

Las lesiones de Carpio y Correa dejaba al Cádiz CF sin carrileros para el ala diestra. Servando es un parche. Sorprende hasta decirlo porque se asume con total normalidad que el isleño puede actuar en esa posición. El capitán cumplía de tal manera que el principal peligro pucelano, al menos en la primera mitad, llegaba por la banda contraria. Aún así, por lógica, el once perdía profundidad en los laterales y eso lo notaban Salvi y Álvaro a la hora de desbordar.

Lo de Servando es comprensible, lo de Lucas Bijker se debe a una mala tarde. El brasileño estuvo especialmente espeso en los primeros 45 minutos, con continuos errores individuales tanto técnicos como posiciones. Esta circunstancia impidió que los amarillos contaran con su habitual peligro por los extremos. Lucas mejoró tras el descanso y dio un pase de gol claro a Carrillo que malogró el murciano.

2.- Inicio fulgurante y oficio de veterano

El Cádiz CF dispara a puerta a los 18 segundos de partido en una acción de Salvi y a los cinco minutos consigue el gol en un arranque demoledor. Ahí fragua el triunfo, desarbolando a un Valladolid absolutamente sobrepasado. Luego, media hora de control y una buena parte de sufrimiento. Pero en el plano positivo hay que aplaudir el oficio de un equipo con la veteranía suficiente para luchar por retos mayores.

Cervera se apoya en la experiencia de José Mari y Álex en la medular, junto al empuje de Garrido, tejiendo esa red de seguridad en la que confiar a ciegas. Y cuando peligraban los puntos, apostó por Rubén Cruz, del que el míster valora su inteligencia para saber leer los partidos. Como única pega, esas dos faltas consecutivas cerca del área ya en el tiempo de descuento, concediendo ocasión al rival de igualar la contienda pese a estar con uno menos. Tras la expulsión de Luismi faltó algo más de temple.

3.- Sufrimiento sin balón

La escuadra gaditana se adelantaba pronto en el marcador y cedía la posesión al Valladolid. El escenario perfecto. Pero los pucelanos movieron el balón con criterio, velocidad y precisión, sobre todo después de la media hora, y los amarillos sufrieron en exceso para robárselo. Cuando lo lograban, no fructificaban las acciones y salvo en la ocasión de Carrillo no se aprovecharon los espacios.

Cervera intentó atajar este problema tanto con los titulares, dando siempre un paso adelante cuando los blanquivioletas apretaban, como desde el banquillo, con la entrada de Rubén Cruz para fortalecer esa primera línea de presión, muy arriba. Las otras dos variaciones fueron condicionadas. Kecojevic sustituía con solvencia a Villanueva en el eje de la zaga y Barral se escoraba a la zurda para suplir la salida de Alvarito.