Güiza, junto a Migue González, en un entrenamiento en El Rosal.
Güiza, junto a Migue González, en un entrenamiento en El Rosal.

Cádiz CF

Un ‘play off’ muy distinto para Dani Güiza

El delantero jerezano sigue lesionado y su participación en la fase de ascenso se antoja complicada

Por  18:34 h.

Dani Güiza no estará en Valladolid. Seguro. El jugador jerezano es baja por una rotura en el gemelo desde hace tres jornadas. Precisamente, lo fue los días posteriores a su regreso a los terrenos de juego. Y es que los minutos que jugó en la recta final del encuentro celebrado en Zaragoza eran los primeros que jugaba después de 103 días sin aparecer por las alineaciones de Cervera, entrenador que ha explicado este año por activa y por pasiva cuál es la situación de Güiza en su Cádiz CF.

Güiza jugaba en Zaragoza el pasado viernes 12 de mayo en un partido que acabó en empate gracias al gol ‘in extremis’ de Aitor. La última vez que lo hizo fue el 29 de enero en otro empate ante el Mallorca en San Moix, donde brilló con luz propia defendiendo la camiseta del conjunto bermellón.

No está siendo el año de Güiza, sin duda. Aunque comenzó tímidamente jugando en las segundas partes, su participación fue extinguiéndose hasta salir prácticamente de las pre-convocatorias que el entrenador ha venido realizando durante la temporada. Las continuas negativas de Cervera a su presencia en las convocatorias e incluso sus explicaciones acabaron minando la moral de un veterano curtido en mil batallas. Porque Güiza sigue enamorado de su decisión de vestir de amarillo que tomó hace ya casi dos años. Quería darle mucho al Cádiz CF en su regreso a la LFP pero se ha encontrado con la cruda realidad de un entrenador que hace del fondo físico el ‘abc’ de su táctica sobre el campo.

Sin embargo, mucho de lo anterior cambió. No se sabe el por qué, si por las continuas críticas que ha recibido durante toda la segunda vuelta Cervera por su falta de empatía con el jugador o porque realmente lo necesitase en Zaragoza, el caso es que el técnico cadista le echó un guiño al internacional y lo embarcó para un partido donde se acabó disfrutando de lo lindo en el vestuario tras el zapatazo de Aitor.

Recuperado para la causa, Güiza soñaba con una recta final de Liga que, para su desgracia, se le volvió a torcer con una lesión tan inoportuna como puñetera. El jerezano se rompía el gemelo en un entrenamiento matinal tras el regreso de Zaragoza y se despedía del final de la Liga regular. Porque es seguro que en Valladolid no estará.

El ‘gitano’ arde en deseos de poder aportar algo en el ‘play off’. Pone todo de su parte para acelerar el regreso, pero la lesión es complicada y todo indica que podría recaer en el caso de que quisiera reengancharse a los entrenamientos al comienzo de la semana próxima para preparar la ida del primer ‘play off’ que se jugará entre semana.

Hace tan solo un año, Cervera lo reservó desde su llegada para tenerlo óptimo para el ‘play off’. No lo hizo jugar en los últimos partidos de la temporada regular con la vista puesta en la misma fase de ascenso en la que Güiza acabó siendo un héroe en Alicante.

Tan solo ha pasado un año y el vuelco a la situación ha sido tremendo y doloroso para Güiza. Si en la campaña pasada, todos lo esperaban, en la presente le observan con la precaución de un jugador reserva que forzará aunque solo sea para entrar en el banquillo.