álex hace un gesto de victoria contenida tras el gol de Kecojevic en Sevilla.
álex hace un gesto de victoria contenida tras el gol de Kecojevic en Sevilla.

Cádiz CF

El mejor momento de los últimos diez años

Los últimos triunfos y la confianza en un proyecto en alza trasmite a la afición que se puede pensar en grande

Por  19:55 h.

Ya era hora. Y es el momento de disfrutarla. Si buena fue la campaña anterior, mejor está siendo la actual. Sin duda, el cadismo está gozando en la actualidad de los mejores momentos de su equipo en una década en la que ha habido de todo, menos alegría. Bueno sí, algunas hubo, pero realmente resultaron efímeras y, con el paso del tiempo, hasta contraproducentes dada las vicisitudes que llegaron a continuación y tras decisiones erróneas.

Al tercer puesto en la clasificación hay que sumarle el éxtasis que ha producido la clasificación a los octavos de final de la Copa del Rey tras la proeza de eliminar al Betis el pasado jueves en un partido que queda ya para el recuerdo de jóvenes y abuelos. De hecho, el Cádiz CF no se metía en los octavos de final de una Copa del Rey desde que jugó la última vez en Primera División. De eso hace doce años, en lo que es el mejor momento reciente de la entidad cadistas.

Pero de aquellos logros vinieron los lodos que hubo que sufrir. El descenso a Segunda trajo la designación de Oli como entrenador, su posterior destitución y la tranquilidad de una permanencia más que sobrada con Jose González en el banquillo. Si bien, aquel equipo reunía todas las condiciones para haber luchado por un ascenso que se escapó dada la irregularidad del once amarillo y la tremenda efectividad de los tres equipos que ascendieron: Valladolid, Almería y Murcia sacaron una ventaja considerable y fueron inalcanzables pese a la remontada del Cádiz CF, que se quedó en la quinta posición por detrás del Ciudad de Murcia. Entonces no había ‘play off’ de ascenso.

Entonces, el presidente del Cádiz CF era Antonio Muñoz, pero ese mismo verano comenzó a negociar la venta del club y lo acabó entregando a Arturo Baldasano en un verano de lo más convulso y que nada bueno auguraba. La década amarilla, comenzaba en los despachos. Malo

Temporada 2007/08. Lo que mal empieza, mal acaba

Después de un fatigoso verano de dimes y diretes entre Baldasano y Muñoz, finalmente el abogado madrileño, acompañado del ínclito Moisés Israel como consejero delegado, se hacía con las riendas del Cádiz CF y colocaba -bajo el consejo del asesor deportivo Vicente del Bosque- a Mariano García Remón al frente del banquillo. Siete jornadas duraron los madrileños en el club. En una loca noche de Copa del Rey, sin la presencia de Baldasano en el palco (y con Pina como directivo del Granada 74), se destituye a García Remón y Moisés Israel negocia en Madrid con Jose González para sentarlo en el banquillo del Cádiz CF aconsejado por ¡Jorge Moreno!, hombre fuerte de la época de Teófila Martínez como alcaldesa. Finalmente no hay acuerdo y Antonio Calderón, que entonces entrenaba al filial, pasa al banquillo y endereza la nave en un primer momento. Sin embargo, los líos en los despachos siguen. Antonio Muñoz, al no recibir el pago de otro plazo de la venta por parte de Baldasano, aplica el ‘155’ en el club y se hace con el poder de nuevo. Llega invierno y vende a Lobos y el equipo, que en Navidad luchaba por el ascenso, fue perdiendo fuelle hasta llegar a lo que nadie pudo imaginar. El Cádiz CF cae en Chapín, Muñoz destituye a Calderón y contacta con Fernando Vázquez mientrsa Raúl Procopio -también procedente del filial, coge de forma interina el equipo. El técnico gallego, por problemas personales, no puede finalmente dirigir al Cádiz CF y las dos victorias consecutivas de Procopio llevan a Muñoz a seguir confiando en él. Pero las cosas se tuercen y a falta de tres jornadas se firma a última hora, pese a hablar con Ramón Blanco, a Julián Rubio, un gran sevillista para enfrentarse al Sevilla Atlético en la penúltima jornada. Tres empates (en Málaga, en casa ante el filial de Nervión y el último y triste en Alicante ante el Hércules) mandan al Cádiz CF a Segunda B.

Temporada 2008/09. Peguero y Gracia arreglan el entuerto de Baldasano y Muñoz 

Nombrarle a un cadista la Segunda B es como gritarle a un pescador del puente ‘buena mano’. Pero si se le recuerda la Segunda B de Javi Gracia, seguramente, la recordará con cierto cariño. Un año. solo un año de seguido se pasó el Cádiz CF en el pozo y eso fue gracias a la gran plantilla que planeó el onubense Julio Fernández Peguero, hombre que rescató del anonimato Antonio Muñoz en una decisión muy acertada dado el resultado. Y si Peguero cumplió con creces, más lo hizo el entrenador de aquel proyecto, Javi Gracia. El Cádiz CF lideró con mano de hierro el grupo IV y ascendió en el ‘play off’ de campeones ante el Real Unión con un gol de Toedtli de pizarra en el que aparecieron tres hombres claves aquella temporada: Dani Fragoso, Enrique y el delantero argentino que marcó distancias en una Segunda B donde se salió. El Cádiz Cf regresaba a Segunda un año después. Todo la mierda parecía limpiada, pero de nuevo la gestión volvía a hacer de las suyas.

Temporada 2009/10. Una plantilla muy justita mina la moral de Gracia

El equipo, tal y como se apreció durante toda la campaña, estaba cogido con alfileres. Si Peguero lo clavó en Segunda B, la Segunda A lo vino grande. El mismo Javi Gracia, al que se le negó hacer la pretemporada en Galicia en lo que fue el primer choque con Antonio Muñoz, lo decía a los periodistas durante ese verano. Necesitaba mucho más, necesitaba calidad, y gol. Necesitaba refuerzos de Segunda para consolidar al equipo en la categoría. No quería a Tristán y se lo trajeron como fichaje mediático. Tenía a Toedtli y a Fleurquin a punto de pedir la baja. Sus bastiones era jugadores que se estrenaban en la categoría de plata como Carlos Caballero, Dani Fragoso, Mansilla, Abraham… y quienes tiraban del carro comenzaban a estar pasados de años para toda una Segunda A como eran los casos de Enrique o Raúl López. Una goleada en Navidad en Anoeta acabó con Javi Gracia, al que también habría que achacarle su falta de motivación para crecerse ante las adversidades. Muñoz tiró de teléfono e hizo una conferencia para hablar con Víctor Espárrago, que aceptó el encargo. Pero el uruguayo no pudo. Lo intentó. estuvo cerca, pero la suerte  de años atrás le dio la espalda por completo. Se fueron al limbo partidos con infinidad de ocasiones (Recreativo, Villarreal B…) y los refuerzos de inviernos (Jonathan Ramis o Bogunovic) jamás dieron la altura. Pese a todo, a falta de cuatro jornadas para el final, el Cádiz CF veía la superficie tras ganasr 0-2 en Tarragona con goles de Ogbeche y Tristán. Sin embargo, todo se torció después tras perder en casa ante la Real (que celebró el ascenso en Carranza), en Huesca y ganar de forma pírrica en Carranza ante el Numancia. Otra vez, al hoyo. Y esta vez, por mucho tiempo.

Temporada 2010/11. Concurso de acreedores y el ‘anduvazo’

Nada más descender ante el Numancia, Antonio Muñoz convoca a la prensa el día después para comunicar que abandona la presidencia del club y que la entidad entra en un concurso de acreedores. Enrique Huguet da el paso al frente y asume el cargo de presidente en una temporada en la que Roberto Suárez es el elegido para la dirección deportiva y Risto Vidakovic como entrenador. El serbio intenta traer un fútbol vistoso pero entre el maltrecho césped de Carranza y sus continuos errores en el liderazgo de un vestuario acaba siendo despedido. Suárez tira de Jose González, que levanta al equipo y es capaz de meterlo en el ‘play off’ tras superar una dura crisis que tuvo su punto más álgido en la dolorosa derrota en Écija. Cuatro victorias consecutivas en la recta final de Liga le dan el pasaporte al Cádiz CF para medirse en un primer ‘play off’ al Mirandés, al que gana en Carranza 2-0. El partido de vuelta forma parte desde entonces de la historia negra de un club y no es necesario recordarlo más que con el resultado 4-1. Otra vez a llorar.

Temporada 2011/12. Ni Pina puede con el mal fario

El cataclismo de Anduva deja al Cádiz CF encallado en una depresión de la que le intenta sacar Quique Pina, que llega al equipo amarillo como gestor deportivo y aportando jugadores como el que trae arena de la playa. Fue la mejor manera que tuvo Muñoz, que seguía como dueño de un club en Ley Concursal, para salvar a un empresa que con el paso de los días perdía y perdía cada vez más crédito. Tanto fue así que no encontró ningún comprador pese a los ‘globos sonda’ que sacó durante un verano en el que se habló de ingleses, brasileños, árabes y a saber cuántas más nacionalidades interesadas en hacer con un club en ruinas y deficitario. El murciano reactivó al equipo en apenas una semana y la afición, por enésima vez, se ilusionó en el barro. A Jose González se le mantuvo en el cargo y se le entregó una plantilla que subía prácticamente sola pero de nuevo la mala fortuna hizo que en el ‘play off’ de campeones de grupo al Cádiz CF le tocase el Real Madrid Castilla de los inmortales Nacho, Jesé, Carvajal, Morata y cía que dieron buena cuenta de un Cádiz CF que encajó un 8-1 en el global de la eliminatoria. Luego llegó el Albacete, al que se le eliminó por penaltis y con más pena que gloria y el capítulo negro de Lugo. Penaltis y, otra vez, para casa. Para qué recordarlo más.

Temporada 2012/13. Del mejor al peor

Pina y Muñoz acabaron la temporada sin llegar a un acuerdo y el murciano no siguió en el Cádiz CF. El empresario cordobés, loco por vender, le entrega el club al primero que se pasó con una caja de zapatos llena de dinero. Gaucci, Florentino Manzano y una sociedad llamada Sinergy se apoderan del Cádiz CF y hacen una plantilla de las peores que se recuerdan en la historia reciente del club gaditano. Con ella, poco o nada puede hacer un Monteagudo que es despedido para que Ramón Blanco se volviera a sentar en el banquillo. Por poco tiempo. Tres partidos, tres derrotas y llega Raúl Agné, un entrenador al que se le refuerza la plantilla con jugadores de calidad y sobrada experiencia (Álex Granell, Carlos Álvarez, Jorge Luque o Peragón) para no ser capaz no solo de pelear por el ascenso sino que incluso casi estuvo cerca de descender al equipo de no ser por la victoria ‘in extremis’ en Sanlúcar en un partido en el que desde la grada del Palmar se tiraban al césped billetitos de posta. El cadismo celebraba con vergúenza una salvación de no bajar a Tercera. Lo mejor era, no había otra, que mirar hacia delante y pensar en positivo. Sería un error.

Temporada 2013/14. Cádiz echa a los italianos para recibir a Locos por el Balón

Pese a la pésima temporada anterior, Gaucci renueva a Agné y le hace un equipo a su medida con jugadores como Andrés Sánchez, Airam Cabrera, Mikel Martins, Ceballos, Kike López, Gato, Kike Márquez, Perico o el mundialista Nafti. Pero ni por esas. para colmo, la relación entre Sinergy y los administradores concursales llega a una calle sin salida y desde el juzgado no se tiene otra que echar a los italianos del Cádiz CF ante su catarata de impagos. Todo se le pone a huevo a Locos por el Balón, que nada más llegar firman de una tacada a siete jugadores de entre los que destacan Migue García, Garrido, Dioni, Tena, Sergio Aragoneses o Jorge López. Pero Agné, ni por esas. Todo en Carranza eran victorias, pero a domicilio acumulaba derrota tras derrota. Tanto era la situación que Locos por el Balón, con Manuel Vizcaíno a la cabeza, trabajó lo indecible para convencer a los administradores que era determinante despedir al entrenador si se quería conseguir dinero de taquilla en un hipotético ‘play off’ que con el de Mequinenza se veía iba a ser imposible. Finalmente, y muy justo de tiempo, se pudo pagar el finiquito al entrenador aragonés para que Antonio Calderón inyectase la energía necesaria para meter en la última jornada en Cáceres al equipo en un ‘play off’ donde se cayó a las primeas de cambio tras unos últimos minutos funestos en el campo del equipo catalán, donde el Cádiz CF llegó con un empate sin goles pero en el que se adelantó con un gol de Villar en la segunda parte y ser remontado en el último minuto de partido. Lágrimas amarillas de nuevo.

Temporada 2014/15. Todo bien hasta que Claudio se bloqueó

Calderón se había ganado la renovación y lideró el primer proyecto por derecho de Locos por el Balón en el Cádiz CF. Tenía un equipo de caramelo pero ponerlo en funcionamiento no era tarea fácil dada la cantidad de jugadores que llegaron con Jona a la cabeza y seguido de gente importante como los contrastados Fran Machado, Servando, Espinosa, Mantecón o Nacho Navarrete que se unían a los Airam, Juan Villar, Josete y compañía. Sin embargo, la salida meteórica del UCAM empañó el buen trabajo del gaditano, que comenzó de manera irregular y tuvo que ser despedido tras perder en La Línea y quedarse a ocho puntos del conjunto universitario, con el que perdió en la Vieja Condomina dando una imagen muy mala. Eso sí, Calderón fue destituido pero antes dejó al Cádiz CF en los dieciseisavos de final tras ganar en La Línea a la Balona. Luego tocó el Villarreal. A Calderón lo reemplazó un Claudio intachable hasta que se puso a hacer cambios en Oviedo. Puso al equipo primero de grupo en menos que canta un gallo y lo metió campeón en un ‘play off’ donde se empeñó en jugársela en todo por el todo en el partido de vuelta de Carranza con dos delanteros que se estorbaban entre ellos como eran Jona y Airam. El Oviedo remontó y ascendió. Luego se eliminó al Hércules con ayuda arbitral y en la final ante el Bilbao Athletic se pasó de la desvergüenza en San Mamés al orgullo de Carranza. Pero ya era tarde. Muy tarde. Otra vez llantos en Carranza.

Temporada 2015/16. Del horror al honor

La decepción ante el Oviedo comenzó a abrir las grietas entre Pina y Vizcaíno por las distintas maneras que ambos tienen de llevar un club. Jorge Cordero, bajo la tutela de su hermano y Pina, hace una plantilla que a la postre supondría la del ascenso, tras un paso por el mercado invernal donde aún siguen peleándose por la autoría de los fichajes los dos máximo mandatarios actuales del Cádiz CF. El caso es que el Cádiz CF sienta las bases de lo que va a ser en un futuro con las incorporaciones de Aridade, Alvarito, Slvu y la polémica pero fructífera llegada de Dani Güiza. Pero Claudio, que cumple con nota en la Copa al meter al equipo en el bombo del que salió el Real Madrid y su posterior pase por alineación indebida, no termina de que el Cádiz CF se imponga con autoridad en el grupo IV pese a un inicio ilusionante. Entre medias, se produce el divorcio total de Pina y Vizcaíno y el equipo pierde fe, chispa y esperanza que no regresa, desde luego que no, a las primeras de cambio con Cervera, que se sienta en el banquillo cadista con el ‘play off’ en el bolsillo a cuatro jornadas para el final. Pero llega la victoria en Jaén de la última jornada y sus hombres comienzan a creer en él. Lo hacen tanto que llegan, tras deshacerse de Racing de Ferrol y Racing de Santander, como favoritos al Rico Pérez, donde se asciende de manera milagrosa si se atiene uno a ver como estaba el equipo cuando ni siquiera fue capaz de ganar en el campo del Jumilla un mes y medio atrás.

Temporada 2016/17. La banda se da a conocer

Vuelta a Segunda y por la puerta grande. Por cercano en el tiempo apenas hacen faltas renglones de explicación. Cervera y los suyos comienzan de forma irregular la campaña dado que el entrenador sigue tirando de los Abel, Mantecón o Servando dentro de un once donde solo resalta Ortuño hasta que Álvaro García pone la directa. Las cosas no terminan de funcionar pero a medida que Cervera va conectando piezas el equipo comienza a dar miedo. Y tanto. El Cádiz CF acaba la primera vuelta en las zonas de privilegio y de ahí no se movería hasta el final, donde para colmo se suma Aketxe a un bonito año que acabó injustamente en el campo del Tenerife tras una eliminatoria empatada pero que se llevó el cuadro insular al acabar mejor situado en la Liga regular. La banda se ha dado a conocer y su hinchada ríe con la boca abierta.

Temporada 2017/18. Terceros en Liga y en octavos de Copa

Las cinco victorias consecutivas ligueras y el lío formado en el Villamarín han metido de lleno al Cádiz CF en la lucha por el ascenso a Primera y con la gran experiencia de volver a jugar ante un equipo de Primera sin Trofeo Carranza de por medio. El cadismo vive en una nube de la que sus jugadores no parecen que tengan de bajarle. Han pasado diez años desde que Baldasano y Muñoz mandaron al pozo a un Cádiz CF, que tras infinidad de penurias comienza a disfrutar de su mejor momento en los últimos diez años.