Hugo celebra su gol ante el Villanovense.
Hugo celebra su gol ante el Villanovense.

CÁDIZ CF

Las dos caras de una moneda que encarece su valor

El Cádiz CF arrasa en Carranza y no gana a domicilio; los cambios tácticos y de jugadores y la dureza de los rivales, claves de la bipolaridad

Por  16:45 h.

El Cádiz CF arrasa en Carranza. Tres rivales han pasado por el templo amarillo y los tres han salido vapuleados (4-2, 3-0 y 3-0). Sin embargo, el equipo amarillo aún no es líder de la clasificación, sino tercero en el podio por detrás de Mérida y UCAM Murcia.

El motivo es que esta moneda que comienza a aumentar su valor posee una doble cara. La que luce como local es la deseada, pues asegura el triunfo final sin paliativos, al menos el campeonato. Pero a domicilio los pupilos de Claudio se comportan de distinta manera. No han perdido pero aún no conocen la victoria en Liga (tres empates, solo dos goles por los diez en el Estadio).

Canal Amarillo apunta las claves de tanta diferencia. El Cádiz CF no encara los encuentros de la misma manera ni con los mismos jugadores, y falla la efectividad mostrada en casa. Un hecho que debe empezar a cambiar en Lorca este domingo.

Claudio cambia el talento por el músculo cuando sale

Primera diferencia clara y bien visible. En Carranza Claudio siempre apuesta por sus jugadores más talentosos en la línea de vanguardia. Güiza ha jugado de titular los tres partidos de casa y solo en Granada como visitante. Banquillazo para el jerezano en Marbella, al igual que para Kike y Machado.

Incluso debutó Quintana ante la afición cadista en el choque con el Algeciras. El entrenador del Cádiz CF opta por un once cargado de calidad y fútbol en el estadio amarillo, y eso se traduce en goles y buen juego. Prima más la clase. El delantero jerezano tira del carro en ataque y el sanluqueño lidera el vendaval ofensivo. De ahí que se hayan conseguido diez goles (más de tres por partido) y nueve puntos de nueve. Este Cádiz CF infunde más que respeto. Miedo en sus adversarios, que encaran la visita como si acudieron al dentista.

En cambio, cuando se cruza el puente Carranza cambia el equipo. Hay movimiento de piezas y el técnico de Manises apuesta por el músculo por encima del talento, al menos desde el inicio, si bien lo corrige a medida que avanza la segunda parte.

En lugar de Güiza ha entrado Wilson Cuero, más potente y con mucho más trabajo de desgaste que el jerezano. Pero que todavía no ha visto puerta. En Marbella también actuó Lolo Pá, más trabajador que Kike o Machado en la mediapunta, y Hugo suele ser habitual de visitante mientras que en Carranza es más terreno favorable para Salvi, con mayor desborde.

Por supuesto que Garrido es innegociable cuando el conjunto gaditano lucha por los puntos en otro escenario, mientras que el entrenador juega con otras opciones en Carranza. El único pivote defensivo de la plantilla juega sin condiciones sin importar el momento de forma por encima de cualquier estrella.

Del inicio a tumba abierta al guardarse las espaldas

El equipo amarillo sale a liquidar a su rival, a decidir el partido por la vía rápida, cada vez que suena el himno oficioso de Manolo Santander por la megafonía. Es un vendaval. Por banda y por el centro, no da tregua al adversario y lo desarbola a las primeras de cambio.

Nada de hacer el partido largo o masticar el partido. Ante el Cartagena marcó antes del primer minuto, frente al Algeciras a los siete minutos y contra el Villanovense al cuarto de hora. La última media hora suele ser de trámite.

Es una cuestión de planteamiento. Claudio quiere aprovechar el arreón inicial para que luego todo sea más fácil. El apoyo de la afición es fundamental al igual que la impresión que se llevan los rivales cuando saltan al campo. A algunos le tiemblan las piernas.

Una actitud distinta a la adoptada cuando asaltan otro escenario. No es cuestión de césped o de dimensiones. El Cádiz CF se guarda primero las espaldas antes de lanzarse a tumba abierta.

No es una escuadra que ceda la pelota al rival, y solo la pierde cuando le aprietan y se la roban. En los inicios intenta mandar, marcar el ritmo y llegar con tranquilidad al área contraria. Con jugadores de más trabajo va desgastando al contrario.

Por eso, mientras que en Carranza los últimos minutos suelen ser anécdotas, como visitante los amarillos han disfrutado de las mejores ocasiones en los instantes finales. En Huelva disfrutaron de cuatro claras en el cuarto de hora final y ante el Marbella el Cádiz CF terminó asediando al rival, con una ocasión de Lolo Plá despejada por el arquero.

Distintas maneras de plantear los encuentros, condicionadas a su vez por la actitud del adversario, que en su estadio siempre expone más y juega con motivación extra.

Menos efectividad ante puerta y más errores individuales

No es un asunto en exclusiva del entrenador. El Cádiz CF cambia de nombres y de planteamiento, pero a su vez los jugadores se muestran más cómodos en Carranza que fuera de sus fronteras, como es habitual en el fútbol.

Además, mientras en el coliseo gaditano está teniendo más efectividad de cara a portería, en los otros escenarios ha fallado mucho y ocasiones muy claras.

Ocurría en Huelva, donde el mismo Machado falló un gol a portería vacía. Y ese no fue el único error de los atacantes amarillos. También sucedía en Marbella, cuando el equipo amarillo generó su mayor caudal de fútbol ofensivo en los últimos minutos pero no atinó para batir a Cifuentes, el portero marbellí.

El Cádiz CF no ha tenido la efectividad, la puntería de la que hace gala en la plaza de Madrid.

A su vez, se han multiplicado los errores defensivos. En casa solo se notó la falta de concentración e intensidad ante el Cartagena, pero en los dos duelos siguientes se ha mantenido el candado en la portería.

En cambio, Cifuentes falló clamorosamente en Granada frente al filial nazarí, al dejar el gol en bandeja a Boateng en una jugada sin aparente peligro.

Dos semanas más tarde, en Marbella, Juanjo no cerraba bien el centro desde la izquierda y los centrales perdían la marca de Marcos, que anotaba el tanto del empate poco tiempo después de que Lolo Plá adelantara a los amarillos.

Errores groseros que cuestan puntos, cuatro en estos dos choques. Los jugadores no se han sentido del todo cómodos y también son responsables de que aún no se haya sumado una victoria lejos de tierras gaditanos. En Lorca disfrutarán de una nueba oportunidad.

Los rivales más duros han tocado a domicilio

El arranque liguero del Cádiz CF ha resultado duro, por mucho que los marcadores y los puntos indiquen lo contrario. Y los adversarios con mayor potencial han tocado lejos de Carranza. El equipo amarillo ha visitado tres campos complicados, donde no se dejarán puntos con facilidad en esta temporada.

Comenzaba la campaña en el Nuevo Colombino, feudo del Decano, recién descendido y con buenos jugadores pese a que su actual posición en la tabla indique lo contrario (el Recreativo de Huelva es decimocuarto en la clasificación).

Luego rindió visita al Granada B, que acaba de perder el liderato. Contaba con muchas bajas, pero el filial nazarí es por plantilla uno de los favoritos a pelear por el ‘play off’ de ascenso, y su casa siempre es un fortín. Ahora es quinto en la tabla.

Por último, el Marbella de Loren ha dado un paso adelante este curso y no se dejará muchos puntos en el Municipal. Tiene un buen césped aunque es bastante más pequeño que Carranza. Los malagueños aún permanecen imbatidos y son séptimos.

En cambio, por Carranza ha pasado el Cartagena, que es el decimosexto en la clasificación (en promoción de descenso) y que sigue sin reaccionar después de una pésima temporada anterior. En el coliseo gaditano se llevó una goleada (4-2).

Por su parte, el Algeciras, recién ascendido a Segunda B, se mantiene en un meritorio decimotercer lugar. Y el Villanovense es décimo después de caer en Carranza.

El Cádiz CF ha visitado campos muy complicados por la entidad del rival, si bien todavía tendrá que acudir a campos con un terreno en malas condiciones y con muchos menos espacios de los que disfruta en su tierra. Será entonces una prueba de fuego.