Claudio y Aira, entrenador del Murcia, en el partido de Copa celebrado en la Nueva Condomina.
Claudio y Aira, entrenador del Murcia, en el partido de Copa celebrado en la Nueva Condomina.

Cádiz CF

La confianza de Claudio pende de Murcia

El ultimátum de la grada al entrenador ha sido asumido por el presidente

Por  18:36 h.

El secretario técnico del Cádiz CF, Enrique Ortiz, estuvo el pasado martes en las charlas del Ateneo de Cádiz conversando con varios aficionados sobre la actualidad de un equipo que tiene a su entrenador pendiendo de un hilo. Aunque sería mejor decir, pendiendo de un partido, ¡pero qué partido! Ni más ni menos que ante el líder del Grupo IV que le saca al Cádiz CF la humillante cifra de once puntos. Además, el choque se juega en la Nueva Condomina y el encuentro será televisado. Por tanto, los jueces serán muchísimos para un Claudio Barragán con pie y medio fuera del Cádiz CF. Sin embargo, el único juez del que depende de su futuro, más allá del balón, es del presidente Manuel Vizcaíno, que de momento parece mantenerse impertérrito ante las adversidades y las malas sensaciones que genera su equipo.

Uno de sus adláteres, Enrique Ortiz, contó ante varios cadistas en qué momento de confianza se encuentra un entrenador para el que, por otra parte, ya se le busca recambio. Y claro, la verdad es que la confianza, aunque se diga que cuenta con ella, la tiene, pero muy poquita. El secretario técnico no podría ser más claro: “El domingo (Claudio) estará sentado en el banquillo de la Nueva Condomina. Después ya se verá pero el club tiene plena confianza en el entrenador”. Una frase, cuanto menos, que encierra la obviedad que todo directivo debe decir en público pero que no lleva a engaños si se lee, aunque tampoco sea muy necesario, entre líneas.

‘La confianza la tiene, luego ya se verá’. ¿En qué quedamos? ¿La tiene para el domingo pero igual no para el próximo partido? Enrique, en su intento por no montar una polvareda con sus palabras, se centraba única y exclusivamente en el próximo partido como ya en su día lo hiciera Manuel Vizcaíno para afirmar, sin creerlo, que Antonio Calderón (hoy segundo entrenador del Granada) tenía toda su confianza porque él “no pensaba en nada más que una victoria” en un partido que el Cádiz CF ganó a La Hoya Lorca, para semanas después cargárselo después de perder en La Línea y quedarse a ocho puntos del líder, el UCAM Murcia.

Lo cierto es que a Claudio le salvó el coraje y la garra de sus jugadores en la segunda parte ante La Hoya Lorca porque de perder, por mucha obra de ingeniería financiera tuviera que hacer Vizcaíno para finiquitar a Claudio, hoy al Cádiz CF lo estaría entrenando otro técnico.

Las cosas han cambiado. Olvidado ya el primer puesto, más que por los puntos de distancia, por las pésimas sensaciones que día tras día deja ver el Cádiz CF a diferencia de la solidez del Murcia de Aira, Manuel Vizcaíno no ha tenido otra que variar de discurso. Aunque aún no lo diga a boca abierta, sí que es consciente de que el Cádiz CF debe hacer todo lo posible por rearmarse de nuevo de moral, intentar luchar por el segundo o tercer puesto y, sobre todo, no pasar apuros para mantener una cuarta plaza que acechan, a mucha distancia (siete puntos) Jaén, Granada B y La Hoya Lorca.

Es por eso, quizás, por lo que aún no se ha decidido a cambiar al timonel del barco. Por eso, y por la exagerada cuota de poder que le entregó a Claudio en el pasado mercado invernal. El hecho de haber cambiado por completo implica, para el presidente sevillano, ver a Claudio como el entrenador más idóneo para que ese equipo eche definitivamente a andar.

A pesar de ello, el ultimátum en Murcia es casi que un grito de la grada que desde hace un par de semanas lleva asumiendo Vizcaíno. Mantener a Claudio a capa y espada en el caso de un nuevo mal resultado en Murcia no solo podría ser contraproducente para el ambiente de Carranza, sino también podría serlo para su gestión al frente de la entidad. Por activa y por pasiva se repite desde la directiva del Cádiz CF que destituir a Claudio no es cuestión de dinero pero, sin duda, la posibilidad de quedarse a catorce puntos del líder sería, sin duda, un motivo más que de peso para que Vizcaíno despidiese a Claudio. Aunque solo fuese para desmentir esos supuestos problemas de dinero que tendría el Cádiz CF para finiquitar a Claudio y contratar a un sustituto.