La afición de Carranza.
La afición de Carranza.

Cádiz CF

Donde la afición juega es en la grada

apoteósicos veinte minutos de animación que culminan con el golazo de Aketxe

Por  23:08 h.

La grada juega. No marca, pero juega. Y empuja. Y presiona. Y ademas, una barbaridad. No hace falta recibir al al autobús. Mucho menos hacerlo com salvajes. Donde la afición juega es en la grada. Y esta noche se ha vuelto a comprobar. Porque cuando Carranza quiere, es el motor de un equipo que pide de rodillas que sus cuatro gradas se enchufen al partido. Y eso pasó en el segundo tiempo. Los menos entendidos suelen ponerse a jugar con la linterna del móvil para crear un marco incomparable como si estuviesen en la playa del Palmar aplaudiendo la puesta de sol pero los que viven el partido, los que sufren con el equipo no pueden entretenerse en eso. Algo así se pensó en fondo sur cuando Brigadas llamó (con acierto) la atención del respetable. «Menos móviles y más animar». E hizo efecto. ¡Vaya si lo hizo! Carranza, las cuatro gradas, las más de 18.000 gargantas, todo el cadismo se unió para llevar en volandas a un equipo que se creció. Fueron los mejores momentos. Con la grada enchufada,

Carranza era un volcán. Y así llegó un torrente de ocasiones. Por algo será. Así llegó el tiro al palo de Salvi, dos saques de esquina, dos fintas de José Mari que acaba en falta, el lanzamiento de Aketxe a la barrera y…. ¡Madre mía! ¡Qué folha seca! ¡Qué maravilla!

Con el 1-0, equipo y grada bajaron el pistón aunque sin irse en ningún momento del partido. Las protestas al árbitro manchego Arcediano Monescillo, que fue muy pitado a raíz de que anulara un gol a Aridane, no cesaron en todo el encuentro. Al final, se sufrió un poco pero el estadio acabó explotando de júbilo con el pitido final y la melé de unos jugadores que se sintieron arropados por una grada que jugó de ‘10’.