El Almería está dirigido esta temporada desde el banquillo por Fernando Soriano, el artífice de la permanencia
El Almería está dirigido esta temporada desde el banquillo por Fernando Soriano, el artífice de la permanencia

CÁDIZ CF

Análisis de la UD Almeria: Firme apuesta por el ‘efecto Soriano’

El exjugador maño, ídolo en Almería, se ganó a pulso la renovación como entrenador al liderar la gesta de la salvación en la categoría de plata

Por  7:57 h.

Después de una temporada muy complicada, con el fantasma del descenso acechando hasta el último suspiro a un Almería que acababa de bajar desde la máxima categoría, ahora toca dar forma a un proyecto más estable en los Juegos Mediterráneos.

El susto ya pasó en una campaña para olvidar que pudo convertirse en catastrófica, donde el sueño de recuperar el trono perdido se convirtió en la pesadilla por conseguir una permanencia que al final supo a gloria. Y todo gracias a Fernando Soriano, un mítico jugador de la casa que desde el banquillo arregló el desaguisado que se había formado con Sergi Barjuan, Joan Carrillo y el ex xerecista Néstor Gorosito (sin olvidar la presencia testimonial como ‘apagafuegos’ de Miguel Rivera). El maño transmitió su espíritu al equipo almeriense y en cuatro partidos logró la proeza. Salvación en Córdoba después de 30 jornadas habitando en el pozo. Renovación más que merecida.

Ahora llega su momento, sin las prisas del final del ejercicio pasado y con tiempo suficiente para decidir a qué juega su escuadra. Por eso, ambición, intensidad, presión y ritmo alto están en su libreta. Ser más importante y atacar antes que esperar. En otras palabras, no conformarse con tanto empate que al final puede pasar factura. Ahora tendrá que demostrarlo. Teóricamente con un 4-3-3. Eso sí, confiando en buena parte del bloque. Sólo llegaron seis fichajes (los recuperados Trujillo y Corona, más Álex Quintanilla, Diamanka, Fidel y Juanjo).

La portería

Casto parece tomar ventaja en el marco. El veterano guardameta extremeño (formado en el Betis) apunta al once en el arranque. Clave en la recta final del pasado curso, tiene en sus reflejos una de sus grandes virtudes.

Muy diferentes son las prestaciones del corpulento Julián Cuesta (195 centímetros de estatura, 16 más que Casto), un canterano sevillista que seguirá otro año más en la capital almeriense.

Fernando Soriano no cambia sus fichas este curso. Siguen los mismos al mando de la meta.

La defensa

Con defensa de cuatro parece que afrontará Soriano los partidos. Ximo Navarro (por la derecha) y el argentino Dubarbier (por la izquierda y a la espera de alguien más que añadir a esa demarcación como recambio) continúan en los laterales. Rapidez, potencia y verticalidad en ambos costados de la retaguardia. Ambos con experiencia en Primera.

En el centro de la zaga, el polivalente Álex Quintanilla (hoy ausente al estar sancionado) se presenta como una de las incorporaciones del mercado estival. Formado en las canteras de Athletic y Valencia, el jugador vizcaíno también pasó por Alavés y Barakaldo, club desde el que llega y en el que recaló para sustituir al cadista Jon Ander Garrido en la medular. Este ingeniero industrial puede actuar como central, pero también como pivote defensivo. Su gran papel en Lasesarre le aseguró el salto a la LFP.

Junto a él aparece Morcillo, un trotamundos que sigue en las filas almerienses. Puede jugar como central zurdo o como lateral izquierdo.

La zaga la completan futbolistas conocidos en el club rojiblanco. Fran Vélez y el experimentado Trujillo (este último regresa a casa tras su periplo en el Levante) dan más variantes a una retaguardia de garantías. Eso sí, algo corta de efectivos, aunque con polivalencia en sus hombres.

El centro del campo

Soriano apostará por un trivote en la medular. Ahí será importante José Ángel Jurado, mediocentro defensivo formado en las canteras de Betis y Villarreal. Junto a él, Ramón Azeez y Diamanka. Poderío africano en el centro del campo.

El primero, que jugó el Mundial de Brasil con Nigeria, regresó al filial almeriense por desavenencias con la directiva rojiblanca. Y eso que llegó a jugar en Primera. Levantado el castigo hace unos meses, parece asentarse.

El segundo, senegalés de nacimiento, es uno de los nuevos esta temporada. Tiene minutos en sus botas tras militar en Zaragoza (su último club), Leganés, Rayo Vallecano, Sestao River y la Liga noruega.

Sus minutos también buscarán ídolos como Corona. El veterano jugador talaverano vuelve tras su experiencia en Australia e intentará dejar su sello y aportar su calidad, ahora con su excompañero Soriano como entrenador.

Todo ello sin olvidar el potencial de jugadores de banda, los mismos que pueden convertirse en atacantes por las alas.

Desde Jonathan Zongo (natural de Burkina Faso y que también jugó con el Almería en Primera), por la derecha, hasta el incorporado Fidel (ex de Recreativo, Elche y Córdoba, entre otros) por la izquierda.

Todo ello sin olvidar la aportación en acciones ofensivas desde el centro del campo de jugadores como los canteranos Antonio Puertas e Iván Sánchez (tampoco ha sido convocado hoy), además de Iago Díaz.

La juventud de Pozo hace el resto. Este último, malagueño y formado en la cantera madridista, llegó hace un año a Almería procedente del Manchester City. Va retrasando su posición al ser antes ariete. Calidad tiene de sobra y va de menos a más. Promete.

La delantera

Con la reciente incorporación de Juanjo (experimentado ariete que acaba de llegar a Almería y no estará disponible en el debut liguero ante el Cádiz CF), Soriano cuenta con una delantera de peso en la categoría. A él se unen Chuli y Quique.

El primero es un delantero contrastado en la categoría de plata. A base de goles se ganó el cariño del Nuevo Colombino y de Butarque. No le fue especialmente bien en el Betis, pero ese borrón quiere olvidarlo en Almería, donde ya estuvo la temporada pasada. Anotó seis goles y dio varias asistencias.

El segundo, natural de Valladolid, tiene menos envergadura que Chuli pero un olfato goleador más que evidente. En el filial blanquivioleta y en Guadalajara disfrutaron de él. También lo hacen en Almería. Por eso, Enrique Martín quería al delantero esta temporada con el Osasuna en Primera.