Panathinaikos-Real MadridLa lección del maestro Obradovic que debe inspirar al Real Madrid en Atenas

Hace 22 años, un Laso aún jugador veía cómo la templanza del serbio le daba el pase al Madrid en una situación similar

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Cuartos de final de la Copa de Europa de 1996. El Olympiacos acaba de endosarle al Real Madrid una derrota contundente (68-49) en el primer partido de la eliminatoria. Un abatido Pablo Laso, jugador de aquel equipo, se lamenta en el vestuario, mientras Zeljko Obradovic pasa a su lado. «¿Qué te pasa?Yo estoy muy tranquilo, porque peor no lo podemos hacer. Vamos a pasar la serie porque somos mejores», le dijo el técnico al entonces jugador del conjunto blanco. Una semana después, el Madrid iba camino de su segunda Final Four consecutiva tras eliminar a los griegos.

Aquella anécdota, relatada por el propio Laso a sus más cercanos, marca el camino a seguir por el conjunto blanco, que debe pasar página a su horrendo primer encuentro para afrontar sin miedo el segundo (hoy, 20.15 horas en Movistar+). «Hemos hecho un partido muy malo. No lo entendimos desde el primer momento, así que solo nos queda olvidarlo. Daba igual perder por uno que por treinta y lo bueno es que tenemos revancha en muy poco tiempo», explicaba ayer Doncic.

Tras una noche complicada, de «autocrítica personal», como reconocía Rudy Fernández, tocaba afrontar la jornada más importante. Un día de trabajo psicológico para restañar las heridas. «En este tipo de situaciones, en las que has perdido un partido y tienes que jugar otro en tan poco tiempo, no hay que hablar mucho con los jugadores. Ellos saben que tienen que cambiar y machacando no se gana nada. Es un tiempo para hacer algún matiz táctico, pero no para grandes cambios. Pablo (Laso)en esto es muy bueno. El objetivo era volver a Madrid con un triunfo y ese objetivo aún se puede conseguir», afirma a ABC Jota Cuspinera, entrenador y ayudante de Laso en el conjunto blanco durante sus primeros años.

Frenar a Calathes

Él, que conoce como pocos ese vestuario, está convencido de que la reacción será positiva. «No es un equipo frágil mentalmente. Al contrario. Se ha visto durante la temporada, en la que han superado multitud de imprevistos para llegar hasta aquí», señala en referencia a las lesiones que ha sufrido el equipo blanco. La última, la de Campazzo, ha hecho daño y obliga a jugadores como Randle o Causeur a dar un paso adelante para frenar el talento de Calathes o Mike James, motores ofensivos del Panathinaikos en el primer encuentro.

«No podemos salir dormidos. Tenemos que jugar en equipo. Sabemos hacerlo y no hay que buscar excusas», explicaba ayer Rudy Fernández, convencido de poder revertir una situación muy complicada.