Sergio Llull, en el partido ante Bélgica antes de caer lesionado
Sergio Llull, en el partido ante Bélgica antes de caer lesionado - EFE
Baloncesto

La baja de Sergio Llull, un vacío difícil de cubrir

El técnico busca soluciones para suplir la ausencia del escolta, líder de la selección dentro y fuera de las canchas

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Los gritos de dolor sobre la pista del pabellón Santiago Martín hacían pensar en una lesión grave de Sergio Llull y las pruebas médicas a las que fue sometido en un hospital de Tenerife confirmaron los peores presagios: rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha [Así la lesión de Llull]. Un contratiempo fortuito sufrido en una carrera durante el amistoso celebrado el miércoles ante Bélgica que tendrá de baja al jugador de la selección española de baloncesto al menos durante los próximos seis meses y que provoca un grave problema a Sergio Scariolo a menos de tres semanas del inicio del inicio del Eurobasket. El seleccionador busca ya soluciones para cubrir el enorme agujero que genera la ausencia del hombre más polivalente y versátil del combinado español. Un gran lanzador al que no le tiembla el pulso en los momentos decisivos, pero también un excelente defensor.

Después de una madrugada en la que la mayoría de los jugadores permanecieron en vela, la expedición de la selección aterrizaba el jueves por la mañana en el aeropuerto de Madrid, donde Sergio Llull no quiso hacer ninguna declaración ante los medios de comunicación que esperaban su llegada. Tomó un taxi y a lo largo de la jornada fue sometido a más pruebas médicas para fijar la fecha de la operación quirúrgica a la que deberá ser sometido. «Es fuerte y se repondrá. Todos hemos hablado con él. Le hemos animado y dado apoyo, pero al final lo que quieres en estos momentos es ver a la familia y que ellos te arropen», afirmó Fernando San Emeterio, el único que habló con la Prensa.

Alma dentro y fuera de la pista

Las caras en los jugadores eran de preocupación por la lesión de un compañero fundamental para la selección y no solo por su aportación en los partidos. Sergio Scariolo se queda para el Europeo sin la alternativa que le ofrecía Llull como base y como alero, pero también sin en el alma del equipo en el vestuario, donde ha tomado el testigo de Felipe Reyes.

Una inesperada baja que obliga al seleccionador a reconstruir el planteamiento que tenía preparado para afrontar el campeonato que se disputará del 31 de agosto al 17 de septiembre en cuatro países (Turquía, Finlandia, Israel y Rumanía) y en el que España defenderá el título. En la selección desde 2009, el balear era uno de los líderes del equipo para este Eurobasket, en el que estaba llamado a cobrar protagonismo y a aparecer como escolta titular. Mejor jugador de la última Euroliga y también de la fase regular de la Liga Endesa, Llull es uno de los mejores lanzadores de España desde la línea exterior, pero su polivalencia también permitía al seleccionador recurrir a él como base, posición en la que ha actuado esta temporada en el Real Madrid.

Una jugada fortuita en una carrera ha provocado que Scariolo se quede ahora solo con Ricky Rubio y Sergio Rodríguez como directores de juego. El técnico, además de perder una amenaza ofensiva para liberar el juego interior que lideran los hermanos Gasol, también se queda sin un jugador capaz de ser un gran defensor, por lo que debe encontrar la solución para paliar esta baja. «Ya veremos cómo nos podemos rearmar cuando volvamos», afirmó San Emeterio, que, como sus compañeros, no volverá a los entrenamientos hasta el sábado por la tarde.

De los once «fijos» que citó para el Eurobasket, el seleccionador ya ha perdido a Mirotic, obligado a renunciar por su futuro en la NBA, y a Llull. Invitó a seis jugadores para pelear por una teórica plaza y ahora el abanico se ha abierto a tres para cinco aspirantes ya que de ese sexteto también se caía por lesión Ilimane Diop. San Emeterio, Abrines, Guillem Vives, Xabi Rabaseda y Oriola optan a ocupar las tres plazas que aún faltan por decidir en la lista definitiva de Scariolo, aunque no es descartable que, ante la baja de Llull, el técnico pueda optar por citar a nuevo jugador para cubrir el puesto de escolta. Porque la baja del madridista provoca que Scariolo se quede con pocas opciones en el puesto de escolta, donde el más «puro» es el veterano Juan Carlos Navarro, que no ha tenido su mejor campaña y que en su último torneo con la selección puede recuperar un protagonismo perdido. El azulgana sigue teniendo una gran mano desde fuera y su facilidad para anotar con sus «bombas» pueden ser de gran ayuda, aunque el físico ya no le respete tanto.