Música

La M.O.D.A: «Nos sentimos como si nos hubiera tocado la lotería»

La banda burgalesa se despide «por un tiempo» con tres conciertos en Joy Eslava, que quedarán registrados en un disco en directo

La M.O.D.A.
La M.O.D.A. - ABC

La de La Orquesta Maravillosa del Alcohol es una historia casi de película. Unos chicos que se reunían para ir a ver a sus grupos favoritos allá donde actuasen aprenden a tocar, forman una banda y alcanzan el éxito, convirtiéndose en uno de los nombres más buscados por los festivales. Tres discos después, La M.O.D.A. llenará Joy Eslava durante tres noches consecutivas (20, 21 y 22 de octubre) para despedirse de sus fans «por un tiempo» y de paso, grabar su primer disco en directo. «Es la guinda perfecta para estos cinco años inolvidables, por los que estamos muy agradecidos», dice David Ruiz, el líder de esta formación burgalesa.

No queda ni una entrada para sus tres conciertos consecutivos en Joy Eslava. ¿Aún se sorprende con estas cosas?

Y tanto. Nunca habíamos imaginado que estas cosas nos iban a pasar a nosotros. Tampoco es que hayamos ganado el Mundial, pero sí han pasado cosas muy importantes, que no todos los grupos pueden decir que han conseguido. Y de eso estamos muy orgullosos.

Hacia el final de sus primeros conciertos, solían expresar todo este agradecimiento a sus fans. Y aún lo siguen haciendo cada noche.

Sí, y de hecho tenemos la sensación de que igual somos demasiado pesados con eso, o de que hay gente que puede tomárselo como falsa modestia, pero no es así. Subirte con tus amigos a una furgoneta, recorrer cientos o incluso miles de kilómetros y que haya gente esperándote para escucharte, sea uno o sean mil, nos sigue pareciendo como si nos hubiera tocado la lotería. El día que dejemos de pensar así, colgaremos la guitarra.

No creo que sus fans lo vean como falsa modestia, para ellos ir a un concierto siempre es especial.

Claro, para un grupo puede ser una rutina, pero nosotros hemos estado mucho en el otro lado, en el del público, y sabemos que cada concierto es una noche única. Sabemos lo que es sentir que un artista te trata bien, te hace sentir que está viviendo eso mismo contigo. Y también respetamos mucho al público porque somos muy conscientes de que son ellos quienes te ponen ahí. Eso es algo que a algunos músicos se les olvida con el tiempo.

¿Cómo se está preparando la grabación del disco en Joy Eslava? ¿O han delegado ese trabajo?

No hemos delegado, no. Algunos compañeros tuyos de la prensa se sorprenden mucho de que todavía seamos nosotros mismos los que conducimos la furgoneta, los que la cargamos y descargamos... Queremos estar encima de todo, porque ¿quién se va a preocupar de todo salga bien tanto como nosotros? La grabación la dirigirá José María Rosillo, que es uno de los grandes maestros que hay en este país en cuanto a sonido. Hemos hecho pequeños simulacros del directo en su estudio Audiomatic at Drax, probando micros, etc... y claro, un grupo de siete personas supone bastante trabajo logístico. Pero joe, lo importante es que estamos muy emocionados, que vamos a grabar un disco en directo, que llevamos toda la vida escuchando discos en directo de nuestros ídolos y ahora vamos a tener el nuestro.

¿Cuáles son sus discos en directo favoritos?

Me lo pones muy difícil... Pero está claro que «The Last Waltz» de The Band es la Biblia en ese sentido. Además, con siete músicos también, ¡jaja! Lo que me entusiasma de los discos en directo es la capacidad que tienen de transportarte a un lugar y un momento en el que no has estado nunca, y sentirte como si estuvieras allí. Cuando éramos jóvenes nos volaba la imaginación con eso. Te prestaban la típica cinta grabada, la ponías en tu habitación y te transportabas, te imaginabas el escenario, las pintas del grupo... Si no te lo dan todo masticado te metes más en la historia e incluso le das más importancia a la música, al no haber imágenes. Por eso nosotros no vamos a grabar un DVD, va a ser sólo en audio. Queremos que estos tres conciertos sean un diario resumen de lo que ha sido esta etapa de La M.O.D.A., para que los que nunca nos han podido ver, como nuestros fans de Latinoamérica, puedan tener uno de nuestros conciertos en su habitación.

Van a hacer un parón, pero ¿tienen canciones nuevas escritas?

Pues no, no hemos querido ni ponernos a ello porque no queremos plantearnos nada en el futuro cercano. No hemos parado en cinco años, y lo que necesitamos es precisamente eso, detenernos para preguntarnos qué nos queda por decir ahora, hacia dónde vamos a ir, cuáles son nuestras necesidades artísticas. Tomar aliento. No queremos forzar la máquina, ni saturar a la gente, estar todo el rato en todas partes. Aunque no seamos Bruce Springsteen ni salgamos en los telediarios, a nuestra escala también es importante dejar descansar un poco el nombre del grupo.

Eso suena a proyecto en solitario. Pero, volviendo a una de sus respuestas anteriores, si la banda creciera tanto como Springsteen y se viese obligada a delegar, ¿tendría miedo de perder el espíritu original del grupo?

Pues esa es muy buena pregunta, pero si nos pasara, ese sería el mejor de nuestros problemas. Sería un miedo muy positivo, porque al final lo que todos los músicos queremos es compartir nuestra música. Así que mientras no nos comprometa de formas que no nos guste, esa dinámica nos valdría. Pero no pensamos en eso, sólo en hacer canciones que signifiquen algo para nosotros y para la gente que nos sigue. Lo que tenga que llegar, llegará.

Para terminar, ¿sigue interesado en el rap?

Ahora estoy escuchando a Kase O, pero también a Bon Iver, Delorean y música africana, Ali Farka Touré, etc... Variadito como puedes ver, como siempre.

Y el trap que ahora está tan de moda, ¿le gusta?

No macho, en esa piscina no me he atrevido a zambullirme todavía, ¡jaja!

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