Pablo Heras-Casado, en el Palacio de Carlos V de Granada
Pablo Heras-Casado, en el Palacio de Carlos V de Granada - Alfredo Aguilar

Claude Debussy y la propia ciudad, ejes del próximo Festival de música y danza de Granada

Pablo Heras-Casado presenta la programación de su primera edicion al frente del certamen

MadridActualizado:

No le faltó compañía a Pablo Heras-Casado en la puesta de largo de su primera programación al frente del Festival Internacional de Música y Danza de Granada, desvelada ayer en un doble acto en Madrid y en la capital andaluza. El ministro de Educación y Cultura, Íñigo Méndez de Vigo; la directora general del Inaem, Montserrat Iglesias; el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez; el alcalde de Granada, Francisco Cuenca; y la diputada de Cultura, Memoria Histórica y Democracia de la Diputación de Granada, Fátima Gómez, quisieron arropar al director granadino en esta presentación que le causaba, confesó, muchos más nervios que cualquier concierto.

Heras-Casado recurrió a un texto escrito por Antonio Muñoz Molina para establecer su declaración de intenciones con respecto al certamen, que celebra este año su 67ª edición y que se desarrollará entre el 22 de junio y el 8 de julio. «El Festival de Música y Danza de Granada nació en la Alhambra para recoger y transmitir ese legado [el de la tradición cultural granadina], para reforzar el vínculo entre la ciudad imaginaria y la ciudad real, entre la tradición popular y culta de Andalucía y el patrimonio ingente de la gran cultura musical europea».

Sentidos

El festival, que se celebrará bajo el lema «De los sentidos, para los sentidos», contará este año con un gran protagonista: Claude Debussy, de cuya muerte se conmemoran en 2018 cien años. El compositor francés, una de las columnas del impresionismo, encontró en Granada la inspiración (a pesar de no conocer la ciudad; le bastó una postal de la Alhambra que le envió Falla) para su obra «Atardecer en Granada». Precisamente la ciudad, su influencia en la creación y su tradición cultural -el certamen, nacido en 1952, tiene su origen en los conciertos del Corpus, que se remontan a 1883- perfuman la programación preparada por Pablo Heras-Casado, que se vertebra alrededor de tres pilares: sinfonismo, danza y flamenco.

El encargo de una obra, «Memoria del rojo», al compositor José María Sánchez-Verdú, y el encuentro, propiciado también por el certamen, de Rocío Márquez y Jorge Drexler, son los dos actos más destacados del festival, que contará con nombres propios tan ilustres como los de Blanca Li, Maria Alexandrova, Sidi Larbi Cherkaoui, Pepe Habichuela, Patricia Petibon, María Pagés, Valery Gergiev, Piotr Beczala o Esa-Pekka Salonen.