TRIBUNALES

«La pena no la olvidamos pero al menos esta condena ha sentado un precedente»

La familia de los niños asesinados por su padre en Ubrique sienten un cierto consuelo porque Juan Márquez haya recibido una de las penas más altas que ha habido últimamente en España

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Después de lo que ocurrió nunca podrán decir que están contentos. Quizá esa no sea la palabra más exacta que se pueda utilizar cuando se pasa por algo tan desgarrador como lo que han pasado ellos. Pero, al menos, si cabía un pequeño hilo de alivio en esta terrible historia, ellos pueden que lo hayan podido sujetar. La familia de los niños asesinados por su padre en Ubrique, la familia de Laura y de Juan Pablo, sí sienten ahora mayor consuelo (si es que se puede) después de que el Supremo haya condenado en firme a 45 años y medio a Juan Márquez Fabero. Como se recordará el TSJA le había rebajado la pena a 35 años al considerar que el parricida no se ensañó con su hija tras darle más de veinte puñaladas, algo que sí veo el jurado.

«La pena que tenemos por dentro no la vamos a olvidar jamás», comenta uno de los tíos de los niños. «Pero al menos con esta condena, una de las más altas que ha habido en España, se puede crear un precedente que ayude en otros casos».

«Nuestro objetivo era intentar hacer justicia a Juan Pablo y Laura», dice el abogado Estanislao Naranjo quien además conocía a los jóvenes antes de lo ocurrido ya que, paradójicamente, les llevaba el asunto de la herencia materna. «Ha sido largo, problemático, ha habido que pelearlo bastante pero al final hemos conseguido que la pena sea la máxima posible en este caso». Además el letrado está especialmente satisfecho de que Márquez Fabero no pueda pisar Ubrique en 32 años. Una accesoria, llamada de extrañamiento o destierro coloquialmente, que impedirá que la familia de las víctimas se puedan cruzar con él con el dolor que eso les conllevaría.

Mismo 'consuelo' que le queda a Jorge Cotrino, quien ha llevado la acusación popular representando al Ayuntamiento ubriqueño. «Era importante seguir trabajando hasta conseguir el objetivo que era calificar los hechos con la claridad que requería: el asesinato de Laura, alevoso y con gran ensañamiento, y el homicidio en el caso de Juan Pablo», quizá esto último es el único resquicio que ha quedado menos ajustado ya que el tribunal no ha considerado que Juan Márquez sí actuó de manera alevosa contra su hijo, que aunque acudió a ayudar a su hermana, le cogió por sorpresa el ataque. Pero salvo este asunto sí se sienten aliviados por la pena impuesta.

Cotrino además ha querido agradecer la colaboración de todas las partes implicadas que también han ayudado a que se haga justicia. A los policías locales que llegaron al escenario del crimen, a esa casa de la calle San Sebastián en primer lugar, a los guardias civiles que trabajaron en el caso, detuvieron al parricida y reconstruyeron el puzle, y a los peritos que han podido probar de forma cumplida lo que hizo, cómo y en qué circunstancia.

Al otro lado, Juan Márquez, quien «no tuvo la más mínima dignidad de reconocer los hechos», y aún peor. «Intentó manchar la honra y el nombre de los niños diciendo que se habían matado entre ellos».

Para la alcaldesa de Ubrique, Isabel Gómez, «hoy es un fin de etapa en el que la lucha estaba en la Justicia y que la pena fuera la más contundente posible. Los abogados de la acusación han hecho un gran trabajo. Espero que la familia a partir de hoy pueda ir tirando de la vida y tener ese ánimo de que se ha conseguido una condena que sienta precedente».