Nana, una pastor belga malinois adoptada a través de 'Héroes de 4 Patas'.
Nana, una pastor belga malinois adoptada a través de 'Héroes de 4 Patas'. - LA VOZ
SOCIEDAD

Hogar y reconocimiento para los perros de trabajo

La ONG ‘Héroes de 4 Patas’ trabaja para conseguir la familia ideal a los canes jubilados que finalizan su abnegado servicio a la sociedad

CádizActualizado:

'Héroes de 4 Patas’ nació en enero de 2015, hasta entonces no existía en España ninguna asociación encargada de gestionar la jubilación de los perros de trabajo, esos silenciosos e imprescindibles canes que forman parte de las unidades cinológicas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los Bomberos, Protección Civil o empresas privadas de seguridad. Tradicionalmente eran los propios guías los que, llegado el momento, se quedaban con los perros o les buscaban una familia con la que pasar los últimos años de su vida. Si nada de esto era posibe, el perro acababa sus días en las instalaciones de la unidad a la que perteneciese.

Por eso, siete miembros de la Policía Nacional, conscientes de estas carencias, decidieron conformar ‘Héroes de 4 Patas’. Una organización sin ánimo de lucro que persigue dar visibilidad a la labor de las unidades caninas y los perros de trabajo, ofreciendo una retirada digna y de calidad a los canes que abandonan el servicio por edad o pérdida de capacidades, mediante la creación de una red de familias adoptantes. Asimismo, otro de sus objetivos es dar a conocer la historia y la fundamental e incondicional labor que realizan a diario los guías y perros de las unidades caninas, para conseguir que la sociedad les valore.

Largo pero efectivo proceso

Un sistema de adopción protocolizado que está dando sus frutos. Desde la fundación de la asociación 150 de estos héroes han sido adoptados. A priori, este número puede parecer alto, pero hemos de tener en cuenta que únicamente en la Policía Nacional se retiran unos 50 perros al año.

El proceso es algo largo pero efectivo. «En primer lugar, la unidad a la que pertenece el can contacta con nosotros para la donación del mismo», explica Rosa Chamorro, presidenta de ‘Héroes de 4 Patas’. «A continuación, les hacemos entrega de una ficha que han de completar con todos los datos que puedan aportar sobre él, como edad, raza o carácter, y devolvernos acompañada de fotografías y vídeos del perro».

En dos años y medio 150 canes jubilados han sido adoptados a través de esta asociación

Una vez recibido todo, la imagen del animal y sus características se publican en la web de la asociación para buscarle una familia adoptante. Cuando las familias solicitan la adopción de alguno de los canes «deben completar un cuestionario para conocer su modo de vida, costumbres, etc, con el fin de poder hacernos una idea del perro que pudiera encajar con ellos», explica Rosa. Y es que no siempre la mascota que quiere una familia es la que realmente se ajusta a ella. Cuando en la organización ven que «el cuestionario se adecúa a alguno de los perros que están en adopción realizamos una visita a la familia en su domicilio con el fin de conocerles personalmente y ver el entorno donde vivirá el can», señala la presidenta.

El proceso no termina con la firma del contrato de cesión del perro a la familia, sino que ‘Héroes de 4 Patas’ hace un seguimiento de por vida del animal, para comprobar que está bien en su nuevo hogar y viceversa, que sus adoptantes se encuentran felices con su jubilado.

De este seguimiento preciso dan fe Diana y Sergio, los adoptantes de Nana. «Al principio Rosa nos preguntaba muy frecuentemente qué tal nos estábamos adaptando, ahora cada dos o tres meses nos manda WhatsApp para interesarse por los perros y le contamos cómo nos encontramos, le mandamos fotos y algún vídeo», explican, al tiempo que aseguran que están muy contentos con el excepcional trato y el seguimiento de la adopción que han recibido por parte de ‘Héroes de 4 Patas’.

Desde la asociación aseguran que «han desarrollado un meticuloso protocolo que persigue encontrar el binomio perfecto, es decir, una familia adecuada a las necesidades y al tipo de carácter de cada perro, siempre asesorados por el guía, que es quién mejor conoce al animal». Y así, poder devolver a estos animales algo de lo mucho que han aportado a la sociedad.