Sara Ojeda, de 32 años, no pudo superar las quemaduras sufridas.
Sara Ojeda, de 32 años, no pudo superar las quemaduras sufridas. - F.J./L.V.
SUCESOS

Endesa revisó el transformador del hotel de Tarifa en 2015

La joven Sara Ojeda, fallecida ayer, es la segunda víctima mortal de la deflagración

CádizActualizado:

El centro de transformación que sufrió una deflagración el sábado por la tarde en el hotel ‘100 Fun’ de Tarifa, hiriendo a ocho de sus empleados, pasó la última de sus revisiones periódicas hace dos años, en 2015, según ha confirmado a este periódico Endesa, propietaria de la instalación. Por lo que se encontraría dentro de los límites legales, que para este tipo de instalaciones es de una revisión periódica cada tres años.

Mientras que la compañía eléctrica asegura que «lo que ha ocurrido es excepcional y todas las líneas de investigación continúan abiertas», la dirección del hotel cree «que una instalación de este tipo debería tener algún elemento de alarma que avisara en caso de cualquier anomalía que pudiera producir una tragedia como la que ha acontecido».

El hotel pide que se compruebe el seguimiento que Endesa hacía a la instalación eléctrica

En un comunicado emitido ayer por el establecimiento, se asegura que el hotel «no es responsable de este transformador que da servicio a toda la zona, ni de la inspección, seguridad y su mantenimiento» y que «la responsabilidad del transformador es exclusivamente de su propietario: Endesa-Sevillana».

Desde el hotel se han mostrado «consternados por las consecuencias de esta tragedia» y esperan que las autoridades competentes «comprueben el seguimiento que Endesa hacía a este transformador y se depuren responsabilidades para aclarar este fatal accidente que ha afectado a nuestro personal y llena de pesar a los tarifeños».

Dos fallecidas

Sara Ojeda, de 32 años, que permanecía ingresada en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz, falleció poco antes de las siete de la tarde de ayer. La joven, vecina de Facinas, no ha podido superar las graves quemaduras sufridas por la deflagración, en más del 90% de su cuerpo, que la mantenían en estado crítico desde el sábado y habían hecho imposible su traslado a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío o del Hospital de Getafe, como en un principio se pretendía.

Tarifa se vuelve a teñir de luto en una tragedia que no cesa y que ya se cobró la vida de Mariluz Morillo, de 33 años, el pasado lunes. Entonces el Ayuntamiento de la localidad gaditana decretó tres días de luto que ha prorrogado otros tres días, volviendo a ondear a media asta las banderas oficiales.

Mientras, cinco de sus compañeros heridos, Francisco José Fernández, Daniel Domínguez, Juan Antonio Puerto, Francisco Morillo (hermano de Mariluz) y Esther Álvarez, continúan en estado muy grave, con quemaduras entre el 30 y el 50% de su cuerpo, en el Hospital Virgen del Rocío.

Por su parte, Endesa ha reiterado en un comunicado a las familias de las dos personas fallecidas «sus más sinceras condolencias, así como su apoyo tanto a ellas como a las familias de los demás heridos, a las que ha ofrecido, a través de las autoridades locales de Tarifa, su plena disposición para proporcionarles toda la ayuda que resulte necesaria».