SUCESOS

Cómo pactaron la compra de un bebé por 10.000 euros

Una investigación de la Guardia Civil de Cádiz destapa el caso de una joven de Villamartín que presuntamente alquiló su vientre para tener una niña y entregársela a una pareja de Almería

M. ALMAGRO - @MariaAlmagroD - Actualizado: Guardado en:

Pactaron el precio. Serían 10.000 euros. Por ese dinero una pareja de hombres de Llanos de Vícar (Almería) acordaron con una mujer de Villamartín que les sirviera de vientre de alquiler. Tenía que prestarse sin complicaciones a someterse a una fecundación por inseminación artificial y tras dar a luz entregarles el bebé y desaparecer para siempre de sus vidas. Ese era presuntamente el plan. Pero les salió mal. La Guardia Civil detenía a mediados de este mes a estas tres personas como supuestos autores de un delito contra las relaciones familiares al vender la madre la hija que había alumbrado.

Los primeros contactos entre los arrestados comenzaron en 2015. La pareja almeriense, de unos 30 años, Juan José G. y Luis W., ambos peluqueros muy conocidos en la localidad, dan con Sonia C. C., de 28 años. Ella reside en Villamartín. Tras haber intentado supuestamente contactar con otras mujeres que se ofrecen como madres de alquiler, esta chica puede ser la que finalmente acepte las reglas y ponga fin a sus inmensas ganas de ser padres. Contactan con ella por móvil tras consultar varios anuncios en internet. Una vez seleccionada, le cuentan cómo lo harán.

Cuando ya está todo aclarado y la cantidad de dinero pactada, Sonia tiene que acudir a someterse a la inseminación artificial conyugal. Se traslada desde la Sierra de Cádiz a una clínica privada de Málaga. En las consultas se hace pasar por pareja de Juan José G. y se somete al tratamiento por dos veces. La primera resulta fallida pero a la segunda se queda embazada. Parece que todo va bien y los almerienses ya han logrado parte de su sueño.

Sonia daba a luz a finales de octubre en el Hospital Virgen de las Montañas de Villamartín. La niña venía al mundo de madrugada con 3 kilos y medio de peso. A los dos días del ingreso, madre y bebé son dadas de alta «en buen estado de salud». Sus ‘padres por acuerdo’ son avisados en todo momento de cada uno de sus pasos. Así, sin dilación, se ponen en marcha y desde Almería se trasladan hasta la localidad serrana para llevarse a la pequeña con ellos. Cuando la recogen, la pareja acuerda con la madre que en unos días se verían en Almería para inscribir a la niña en el Registro Civil y firmar un documento notarial por el que la madre cedía al padre la tutela de la niña.

Sonia C. contó a los servicios sociales que su hija había nacido muerta y que su cuerpo lo había dado a la ciencia

Ya sin el bebé, la vida continúa para Sonia en Villamartín. Según fuentes consultadas, tiene otras dos hijos de dos relaciones anteriores y otra pareja sentimental. Su supuesta precaria situación económica le lleva a acudir a los servicios sociales del Ayuntamiento de la localidad a solicitar una ayuda para la manutención de sus hijos. Es entonces cuando la asistente que la atiende le pregunta por la recién nacida al haberla visto durante el embarazo ya que es una usuaria habitual del servicio y ella cuenta, según los testimonios recogidos por los investigadores, que la pequeña había nacido muerta y que había decidido donar su cuerpo a la ciencia. El mismo argumento le dio a sus vecinas, a las que al parecer explicó que la niña había fallecido ahogada con el cordón umbilical.

Pero esta versión que resultaba poco creíble y las pesquisas realizadas por los agentes de la Unidad de delitos contra las personas de la Guardia Civil de la Comandancia de Cádiz puso en marcha la investigación que empezó a dar luz sobre lo que podría haber ocurrido.

Los agentes solicitaron en primer lugar los informes al hospital donde la sospechosa había tenido a su hija. Allí, no hubo dudas. Sonia no había sufrido ningún problema en el parto, había parido «una niña viva y en condiciones de salud normales». Sin embargo, no la había inscrito en el Registro Civil de la localidad.

Tras tener recabados varios datos de lo que podría haber ocurrido, los agentes se trasladaron hasta Almería para mediante vigilancias comprobar que la niña se encontraba en buen estado. Eso era lo prioritario.

Pillados

Una vez comprobado que la niña estaba perfectamente, se citaron con la madre para tomarle declaración. Y entonces, todo se destapó todavía más. Empezaron los mensajes cruzados entre los implicados. Tenían que ponerse de acuerdo sobre lo que tenían que declarar, (la manera en la que Juan Pedro y Sonia se habían conocido, sus inicios como un amor de verano, y, por supuesto, la negación de cualquier contraprestación económica por la cesión de la niña).

Los arrestados han quedado en libertad con cargos y se enfrentan a penas de hasta cinco años

Después de citar también a declarar a la pareja de Almería y oír a ambas partes, quedó demostrado «las numerosas contradicciones» en las que incurrieron ambas partes, ya que «la pareja almeriense habría contactado con la joven, así como con otras más, a cambio de una cantidad de dinero para que se sometieran al tratamiento».

Así, tras recabar todas las pruebas, se detuvo a los tres implicados por la venta de la niña, como presuntos autores de un delito contra las relaciones familiares, por alteración de la paternidad, estado o condición del menor, que conlleva penas de uno a cinco años de prisión. Después de pasar a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Arcos de la Frontera los tres arrestados quedaban en libertad con cargos.

Aún así, el juez, como medida cautelar, ha suspendido la patria potestad sobre el bebé a la madre. Dentro de esta misma instrucción, tomará este miércoles declaración por videoconferencia a otro de los implicados al que se ha pedido una prueba de paternidad y al que se le está investigando por, presuntamente, haber entregado dinero a cambio del bebé.

En cuanto a la niña, fuentes de la Junta de Andalucía han explicado que, «en coordinación con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y la autoridad judicial, la Junta activó el protocolo habitual para asumir la tutela de la bebé, que se encuentra con una familia en situación de acogimiento».

Según han apuntado, el acogimiento es una medida transitoria de protección que se establece ante situaciones de desamparo, agregando que «cualquier cambio sobre las medidas de protección se adoptará en coordinación con el juzgado».

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