El crucero 'Dream', de la compañía Thomson, se encuentra en el muelle del astillero gaditano, junto con el 'Sovereign', de Pullmantur
El crucero 'Dream', de la compañía Thomson, se encuentra en el muelle del astillero gaditano, junto con el 'Sovereign', de Pullmantur - ANTONIO VÁZQUEZ
INDISTRIA

El astillero de Cádiz está a pleno rendimiento

Final de año frenético gracias a la llegada de dos cruceros, la reparación de un buque de transporte animal y la varada del 'Juan Carlos I'

CÁDIZActualizado:

El astillero de Cádiz está al completo. La factoría se enfrenta a un final de año frenético gracias a la reparación de tres cruceros, a la nueva varada del 'Juan Carlos I' y a la obra de un carguero de transporte animal. Precisamente este lunes se encontraba en las instalaciones gaditanas el crucero 'Dream', de la compañía Thomson, que estará en el muelle una semana. También atracó el 'Sovereign', de Pullmantur, que viene para una importante obra de mantenimiento, que lo mantendrá en el dique durante 21 días. Igualmente, desde el pasado fin de semana, también se repara en Cádiz el buque de transporte animal 'Kenoz', que estará en dique hasta final de mes para arreglar su timón.

Estos contratos de reforma han permitido a la factoría de la capital garantizar la plena actividad hasta final de año. Al margen de estos trabajos, el astillero también aguarda la llegada el próximo día 13 del buque anfibio de la Armada Española, 'Juan Carlos I'.

La actividad, por tanto, es plena con más de un millar de personas en el tajo a tres turnos. La llegada del 'Sovereign' el lunes por la tarde ha obligado a la factoría a pisar el acelerador para cumplir con su reparación en tiempo y forma. El barco llegó a Cádiz procedente del puerto de Barcelona, donde desembarcó el pasaje de su último crucero. Navantia tiene previsto acometer una serie de mejoras en el sistema de propulsión del buque, en las tuberías y en el timón.

El 'Sovereign', de Pullmantur, estará 21 días para una importante obra en propulsión, tuberías y timón

La relación entre Pullmantur y Navantia empezó en 2012 tras dos años de negociaciones. Primero fue el ‘Empress’, luego el 'Zenith' y, en noviembre de 2014, la compañía delegó en el astillero de Cádiz la transformación de su buque insignia: el 'Sovereign'. En aquella ocasión, el crucero abordó una amplia obra de remodelación interior para hacerlo más accesible a los pasajeros y adaptarlo a las nuevas tecnologías.

Se instaló la red wifi por todo el crucero y se habilitaron pantallas táctiles en varios puntos. También se reformó su salón de actos, con capacidad para 900 personas, y se modificó toda la iluminación del escenario, además de la sustitución de moquetas y tapicerías en otros espacios comunes del crucero.

La inversión de la obra de acondicionamiento superó entonces los dos millones de euros. El presidente de Pullmantur, Jorge Vilches, confirmó en aquel momento que en los tres años de relación que llevaba la compañía con Navantia se habían invertido unos 22 millones de euros en las tres reformas practicadas a parte de la flota.

Vilches resumió tras la reparación del 'Sovereign' que la relación con Navantia era muy satisfactoria. La mejor prueba de ello es que Pullmantur repite encargo en el astillero de Cádiz.

El 'Sovereing' es un crucero botado en 1998 y reformado en 2008. Tiene una eslora de 268 metros, 36 de manga y 12 cubiertas. El barco tiene capacidad para 2.733 pasajeros y una tripulación de 820 personas.

Más de un millar de personas trabajará en varios turnos en la planta gaditana hasta enero

En el astillero del Cádiz también se encuentra el 'Kenoz'. Se trata de un barco destinado al transporte de ganado y que estará en la factoría unos doce días para la reparación de su timón. Su armador es la compañía jordana Mira Shipping Company y ha sido frecuente en los últimos meses su presencia en el muelle de La Cabezuela. Este barco fue construido en el astillero finlandés de Turku en 1979 y tiene 183 metros de eslora por 20 de manga y siete de calado. El 'Kenoz' es un buque corral que transporta ganado entre el continente americano y Jordania y ha hecho escala en Cádiz en algunas ocasiones para el suministro de víveres y combustible.

Además de los cruceros y el barco de transporte animal, el astillero recibirá el próximo 13 de noviembre al buque 'Juan Carlos I' de la Armada Española. El barco vuelve a la factoría de la capital para someterse a una importante varada técnica que lo mantendrá, al menos dos semanas, en el dique. Se trata de una actuación de calado en su sistema de propulsión y timón que se ha visto retrasada hasta ahora por la llegada de los suministros.

El 'Juan Carlos I' atracó el pasado 25 de junio en el astillero de Cádiz para someterse a una obra de mantenimiento en su cubierta. Se trataba de una intervención en la pista de rodadura, que consistió en la reposición del aglomerado del piso y de la pintura.

El barco abandonó la factoría tras casi dos meses de obra. Esta faena dio trabajo a unos 150 empleados de la plantilla de Navantia, además de a otros tantos de industria auxiliar.

El 'Juan Carlos I' fue botado en el astillero de Ferrol en marzo de 2008 y entregado a la Armada en septiembre de 2010. La primera varada de este buque anfibio se realizó en 2015 y entonces la nave estuvo en la factoría de Navantia-Cádiz para su puesta a punto e inmovilizado alrededor de dos meses.

Para mediados de diciembre está prevista también la entrada de un crucero de la Royal Caribbean.