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La Junta deniega a Rota la playa para perros por razones higiénico-sanitarias

El Ayuntamiento de Rota solicitó una autorización para ocupar una zona en la playa de Punta Candor

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La Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta en Cádiz ha denegado al Ayuntamiento de Rota la autorización para, como solicitaba, ocupar una zona de dominio público marítimo-terrestre en la playa de Punta Candor para «baño y esparcimiento de perros durante todo el año».

La solicitud realizada en enero de este año por el Ayuntamiento roteño ha sido informada desfavorablemente. El informe técnico elaborado por el departamento de Costas de la Delegación Territorial, justifica la denegación en base a la Ley de Costas y a los reglamentos higiénico-sanitarios.

Queda claro en el informe que la negativa se refiere al periodo comprendido entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, es decir, coincidiendo con la temporada alta.

La superficie que el Ayuntamiento roteño solicitaba para el mencionado uso es de 21.734 metros cuadrados de la playa de Punta Candor. La Delegación determina que es «inviable» en el periodo mencionado por ser contrario a lo dispuesto en el Decreto 194/1998, de 13 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento sobre vigilancia higiénico-sanitaria de las aguas y zonas de baño de carácter marítimo.

Concretamente, el artículo seis de dicho reglamento establece que «durante la temporada de baño queda prohibido el acceso de animales domésticos a las aguas y zonas de baño, con excepción del que resulte preciso para el desarrollo de actividades debidamente autorizadas por la autoridad sanitaria competente».

Asimismo, la Ley de Costas indica que «únicamente se podrá permitir la ocupación del dominio público marítimo-terrestre para aquellas actividades o instalaciones que, por su naturaleza, no puedan tener otra ubicación».

Así, el informe técnico considera que una zona de esparcimiento para perros «puede tener cualquier ubicación fuera del dominio público marítimo-terrestre, no siendo necesaria la ocupación de éste».

Por otra parte, indica que una de las bases de la normativa de Costas es precisamente el uso libre y público del dominio público marítimo-terrestre para los «usos comunes y acordes con la naturaleza de aquel».

Por ello, el Departamento de Costas de la Delegación Territorial entiende que «una playa acotada para el esparcimiento de perros influiría negativamente en el uso libre y público de cualquier persona que tome la decisión de no ir a esa determinada playa por temor o dudas sobre la seguridad y salubridad de la zona».

Oposición vecinal

En este sentido, cabe señalar que la Asociación de Vecinos y Propietarios Los Mares y la Asociación de Vecinos y Propietarios del Pago Almadraba de Rota han presentado una queja al Defensor del Pueblo Andaluz y remitido un escrito a la Delegación Territorial, acompañado de 1.585 firmas solicitando que no se conceda autorización al Ayuntamiento de la localidad.

Argumentan que el Consistorio «está anteponiendo el bienestar de los animales al de la ciudadanía residente en la zona». Expresan la oposición de las familias que usan diariamente dicha playa por su «tranquilidad, salubridad y amplitud, así como por su arena limpia y fácil acceso».

Igualmente, aluden a «incumplimientos de la normativa obligatoria para los dueños y sus canes» durante el mes de prueba de esta experiencia que el Ayuntamiento realizó en 2014. En este sentido, recuerdan que los perros deben estar vacunados, desparasitados y con microchip, acompañados de un mayor de edad, con bozal los de peso superior a 20 kilos o catalogados de especialmente peligrosos.

También hacen referencia a la obligación de que sus responsables limpien los excrementos y los depositen en papeleras, llevando el pasaporte veterinario y tarjeta de identificación, entre otros.

Por otra parte, piden que no se permita que Punta Candor «deje de ser un paraíso costero natural», recordando que cuenta con numerosas certificaciones de calidad y tiene la Bandera Azul desde 2011 hasta 2014.

También ha dirigido un escrito a la Delegación Territorial la Asociación Profesional de Playas y Medio Ambiente (Apyma) en el que alude a criterios ambientales y expresa su «preocupación, ante la permisión de perros en las playas, por los problemas de seguridad y salubridad que ello conlleva».

Así, citan hasta seis enfermedades que pueden ser trasmitidas por perros a los humanos, virus como la rabia, a varios tipos de parásitos y a hongos como la Tiña.