Andalucía

Polémica reconversión hotelera de los faros andaluces

La comunidad autónoma tiene 30 torres luminosas marinas con mucha historia

Faro de Sacratif, en la localidad granadina de Motril
Faro de Sacratif, en la localidad granadina de Motril - ABC
P. D. A. Málaga - Actualizado: Guardado en:

De obra o construidos en metal, acumulando más o menos años, con historia o sin ella o activos o «jubilados». Son los faros andaluces. Guardianes de nuestros mares que se consideran un instrumento de otro tiempo pero cuya funcionalidad se mantiene intacta. Ahora que el futuro de algunos de ellos parece abocado a una polémica reconversión en hotel, mientras la inmensa mayoría permanecen cerrados a cal y canto, desaprovechándose el atractivo turístico de su tradicional encanto, ABC acompaña a la Asociación de Amigos de los Faros de Andalucía para conocer las historias que encierran estas espigadas infraestructuras que se alzan en la costa.

El presidente de la citada asociación, Francisco García, explica que en la región hay 30 faros, que son aquellos dispositivos con un haz de luz cuya distancia es superior a las 10 millas —algo más de 18 kilómetros— , diferenciándose así de las balizas, con un alcance inferior.

García lamenta que ninguna de estas infraestructuras esté protegida, a pesar de la historia que encierran y que algunas vayan a cumplir los 200 años de existencia, y criticó los planes de transformarlos en hoteles. El de Trafalgar es uno de los «afectados», y su reconversión está en marcha a pesar de ubicarse en un paraje natural. El Ayuntamiento de Chipiona, por el contrario, se ha negado ha hacer lo mismo con el faro de su municipio, que es un atractivo turístico más de la zona —lo visitan más de 4.000 personas al año—. «El de Cabo de Gata es otro condenado a ser un hotel», se quejó.

El presidente de la asociación critica la complacencia de las autoridades portuarias con estos planes y dice que «es entendible» si tenemos en cuenta que sus presidentes son «cargos políticos nombrados a dedo por la Junta de Andalucía» y que, en su inmensa mayoría, en el momento de llegar al cargo sus conocimientos sobre los faros y su valor histórico y cultural era mínimo.

Estas son algunas de las curiosidades y relatos de los que se encuentran en la región y que pueden hacer cambiar la perspectiva sobre ellos:

Huelva

El faro de Torre la Higuera resulta llamativo por su planta triangular y, según detalla la Asociación de Amigos de los Faros de Andalucía, «las tres paredes que forman la torre son completamente ciegas y la iluminación de su interior se consigue de manera magistral gracias a una línea vertical de cristales de diferentes colores que recorre una de sus aristas».

Faro de El Rompido
Faro de El Rompido- ALBERTO DÍAZ

El Rompido es dos faros en uno: el antiguo, que fue el primero de la provincia onubense, inaugurado en 1.861; y el actual, mucho «más moderno y frío» y que hubo de construirse al tener que darle más altura a la antigua torre y comprobar que su estructura no resistiría el aporte de peso extra.

El del Picacho, en Mazagón, es una torre octogonal de sillería con bandas verticales de ladrillo en sus aristas, «representación física de la típica imagen de un faro» el único de la provincia que mantiene su lente de Fresnel.

Cádiz

Faro de Chipiona
Faro de Chipiona- ABC

La provincia gaditana es un clave para conocer la historia y curiosidades de los faros de la región, ya que entre los nueve con los que cuenta, están algunos de los hitos más singulares. Los 60 metros del ubicado en Chipiona lo convierten en el más alto de España. «En internet se puede leer que es el tercero de Europa y el quinto del mundo, pero es lo que pasa cuando se publican cosas mal y no se rectifican», critica Francisco García, que matiza que, «en realidad es el sexto del continente y el décimo del planeta». «De todas formas, en una “carrera” donde hay más de 18.000 “corredores” —este es el número de faros que se estima—, está bastante bien», agrega.

El de Cádiz capital, que fue el segundo faro español en electrificarse, presenta la singularidad de ser el único de metal en servicio en el país y llama la atención sus exiguos dos metros de altura de ancho. Para subir hasta el foco hay que hacerlo por una vertiginosa escalera que se eleva 38 metros. En 2013 cumplió la centena y el cimbreo de su estructura por el viento puede resultar mareante.

Faro de Cádiz
Faro de Cádiz- ABC

El deTarifa es sin duda uno de los que cuentan con más historia. Mandado a construir por la Cortes de Cádiz, precisa de dos motores eléctricos para hacer girar la lente y es necesario el lanzamiento del antiguo peso motor -una pesa que desciende por el hueco de la escalera- para ponerlo en marcha.

«En otros tiempos estuvo situado en la isla de Las Palomas, aunque en la actualidad está unida a tierra firme. A pesar de ello vista desde cierta distancia, la “isla” sigue siendo evidente», explica Francisco García. «Entrar a él es hacerlo en un pedacito de la historia, de nuestra historia», afirma.

El faro de Trafalgar es el que tiene más alcance del país: 29 millas —más de 50 kilómetros—.

Faro de Trafalgar
Faro de Trafalgar- ABC

Málaga

La Farola es el más característico de los seis faros desplegados por el litoral malagueño. Situado en la capital, el próximo año celebra su bicentenario y es el único con género femenino de la península.

El de Calaburra, por su parte, fue el primer faro aeromarítimo de España y su estreno en los aires fue marcando el trayecto a los aviones que conectaban Francia con Casablanca (Marruecos).

Granada

Granada llama la atención porque dos de sus tres faros, el de La Herradura y Castell de Ferro, son torres vigía reconvertidas. «Cuando doy charlas en los colegios, los comparo con personas y les digo a los estudiantes que eran soldados que ahora se han vuelto pacifistas para ayudar a la gente que navega por el mar», cuenta el presidente de la Asociación de Amigos de los Faros de Andalucía.

Faro Casrtell de Ferro
Faro Casrtell de Ferro- ABC

Los restos del faro de Carchuna, cuya torre cayó en el año 39 del siglo pasado, son una muestra del poderío del mar, que echó abajo esta estructura.

Almería

Almería cuenta con casi una decena de faros y entre ellos resulta especialmente curioso el de Castillo de San Telmo por tener la torre más baja de los existentes en Andalucía: siete metros de altura. Aunque como precisa Francisco García, «lo importante no es la torre, es la luz. Si está en buena posición, cumple su función exactamente igual».

El caso más representativo de esta máxima es el faro de La Polacra, pues su torre mide solamente 14 metros, pero es el tiene el plano focal a mayor altitud sobre el nivel del mar en toda la costa del Mediterráneo: 281 metros.

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