El juez Juan Antonio Calle
El juez Juan Antonio Calle - JUAN FLORES
Habla el ponente de la sentencia de los ERE

«Sé que van a mirar la sentencia con lupa, pero no me siento perturbado»

Juan Antonio Calle que enjuiciará a Chaves y Griñán, lleva meses estudiando el sumario; Dice estar tranquilo pese a «la gran trascendencia mediática» del juicio

SEVILLAActualizado:

Se llama Juan Antonio Calle Peña y hasta ahora era prácticamente un desconocido fuera de los tribunales sevillanos. Sin embargo su anonimato pronto será historia ya que es el juez, miembro de la sección I de la Audiencia de Sevilla, que será ponente en el juicio de la «trama política» de los ERE. O lo que es lo mismo, el magistrado que, junto con las juezas Pilar Llorente y Encarnación Gómez, dirigirá a partir del 13 de diciembre el juicio del sumario de corrupción. Y quién dicte la sentencia contra los expresidentes de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves y José Antonio Griñán y otros 20 exaltos cargos andaluces procesados por el escándalo de corrupción.

«Sé que es un procedimiento que tiene una gran trascendencia mediática, pero yo lo asumo desde el punto de vista profesional y punto», afirma el magistrado en declaraciones exclusivas a ABC. Pese a la trascendencia mediática, Juan Antonio Calle dice estar tranquilo. Pero también es consciente de la que se le viene encima. Y, sobre todo, de que «todo el mundo va a mirar con lupa» la sentencia que finalmente dicte. Aún así, manifiesta no sentirse «perturbado». Porque se toma el juicio que está a punto de comenzar únicamente como «un asunto profesional».

Cuando se le pregunta cuánto durará la vista oral, que comienza con las cuestiones previas el día 13 de diciembre y continuará después de Navidad, el ponente confiesa que no lo sabe aún. Pese a que lo ha consultado a los fiscales anticorrupción o los abogados personados en el caso, Calle Peña sabe que serán varios meses pero no se atreve a decir con exactitud cuántos. «Se le dedicará todo el tiempo que haga falta», asegura tajante.

Mientras llega el día de comenzar las sesiones, el magistrado tiene mucho trabajo por delante ya que, aunque a él solo le haya tocado «la trama política» del macrosumario, considera que «no se puede deslindar» del resto de la macrocausa. Y que tendrá necesariamente que repasar todas las diligencias. En esa tarea se encuentra inmerso de lleno desde hace algún tiempo. Tiene un testimonio digitalizado con los 341 tomos que ahora confiesa estar repasando desde que el pasado mes de julio le comunicaran que sería el encargado del juicio. «Lo llevo muy avanzado, más que otros que han tardado años», asegura.

Calle Peña, al que tocó enjuiciar el sumario de los ERE después de que el presidente de la sala, Pedro Izquierdo, fuera apartado por haber ocupado durante varios años un alto cargo en la Consejería de Justicia, se dedica a ello unos días desde el despacho y otros desde su propia casa.

Pero ¿quién es el magistrado que dictará la primera sentencia del Caso ERE? Juan Antonio Calle Peña, casado y padre de dos hijas, nació en 1961 en Utrera, ciudad en la que sigue viviendo, y desde la que coge el tren para llegar a la Audiencia Provincial de Sevilla, donde comparte despacho con otras dos magistradas de la misma sala. Sin embargo, pese a que trabaja codo con codo con otras dos juezas, es un hombre tan tranquilo y metódico en su trabajo como reservado con sus compañeros. Aunque alguno de ellos admite que tiene «mucha habilidad para contar chistes», es una afición que pocos conocen. Porque, según cuentan en los tribunales, este magistrado perteneciente a la asociación Francisco de Vitoria, no sale apenas a tomar café como otros togados. «Es un lobo solitario», dicen otros togados. Sea como sea, es un juez que prefiere quedarse en su mesa o, muchos días, trabajando en casa. Como ha hecho en los últimos tiempos, en los que también se ha operado de menisco.

Además este juez que ingresó en la carrera judicial en 1987 con Palma del Río (Córdoba) como primer destino y después recaló en el juzgado de familia 7, instrucción 20 y penal 12 de Sevilla antes de llegar a la Audiencia Provincial, también fue recusado. Tuvo que ser apartado de la investigación del Caso Betis a petición de los abogados de Manuel Ruíz de Lopera por su parentesco con la Liga de Juristas Béticos ya que era sobrino de uno de ellos. En su curriculum, además de participar en la confirmación de la sentencia que condenó al torero Ortega Cano por el atropello mortal, tiene otros casos de trascendencia. Como la investigación por corrupción de menores del que fuera duque de Feria, Rafael Medina, en los años 90. En unos días se enfrentará al juicio más mediático.