Sede de Canal Sur en la localidad sevillana de Tomares
Sede de Canal Sur en la localidad sevillana de Tomares - JUAN JOSE UBEDA

Los frentes abiertos en Canal Sur: consejo bloqueado, director interino y crisis de identidad

La cadena pública pierde ingresos y espectadores, mientras es más dependiente de las subvenciones de la Junta de Andalucía

SEVILLAActualizado:

Cuando Canal Sur Televisión emitió su primera señal un 28 de febrero, al Muro de Berlín aún le quedaban algunos telediarios, Manuel Chaves no había iniciado su larga hegemonía política en Andalucía y Jesús Hermida amenizaba las sobremesas de los españoles con tertulias. Veintiocho años después, la cadena andaluza está instalada en un bloqueo institucional y sumida en una crisis de identidad para la que no se atisba una salida a corto plazo.

A la pérdida de espectadores y de ingresos, que ha hecho al ente más dependiente que nunca de las subvenciones autonómicas, se suman una plantilla envejecida, una programación encorsetada, la irrupción de nuevos modelos de consumo audiovisual en la era digital, la feroz competencia de las privadas, los ajustes presupuestarios derivados de la crisis y, para acabar de conformar la tormenta perfecta, la sombra de los escándalos de Ausbanc y el supuesto fraude de la SGAE, que han provocado la salida de algunos mandos veteranos en la cadena.

El consejo actual refleja la correlación de fuerzas políticas que salió de las urnas en 2008

Con las diferencias entre el PSOE y PP como telón de fondo, la Radio Televisión de Andalucía (RTVA) lleva cuatro años y medio bajo el mando de un director general interino.

Con estos precedentes, el cambio de modelo de la televisión estatal se antoja una quimera en el canal autonómico. Mientras el PP, el PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos y el PNV se han puesto de acuerdo en el Congreso para elegir por concurso público el consejo de RTVE, en Andalucía reina el desacuerdo. Como consecuencia, el consejo de administración de Canal Sur, cuyo mandato expiró hace tres años y medio, ni se reforma ni se renueva.

Consejo caducado

La falta de entendimiento entre el PSOE y el PP sobre la renovación del máximo órgano de gestión ha permitido a los socialistas retener el control de la televisión pública con una cómoda mayoría que perdió en la Cámara autonómica en marzo de 2012. Su composición aún refleja la correlación de fuerzas que salió de las urnas en las elecciones de 2008.

De los 15 integrantes que se sientan en el consejo, siete los pone el PSOE, mientras los populares cuentan con cuatro plazas e IU, con una. Los tres puestos restantes son bajas que no se han cubierto: la del propio presidente del consejo, José Enrique Moratalla —exalcalde socialista de Granada— y las de dos consejeros salientes del PP.

El cese de Moratalla en abril de 2014 nunca se publicó en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA).Un ardid o «triquiñuela legal», según ha denunciado la secretaria general del PP-A, Loles López, que impide que se recomponga el consejo, con la legítima entrada de nuevos miembros de Podemos y Ciudadanos.

De producirse el recambio, el PSOE perdería el dominio de la RTVA. El vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, sale al paso de estas críticas apelando al voto «imprescindible» del PP para llegar a un acuerdo.

Tanto Juan Marín (Cs) como Esperanza Gómez (Podemos) culpan a los partidos tradicionales de obstruir la renovación para preservar sus cargos y no perder su influencia. Pero, aunque los grupos damnificados coinciden en el diagnóstico, difieren en la solución. Para Podemos, lo más perentorio es nombrar a los 15 consejeros conforme a la nuevo mapa político que arrojaron las últimas elecciones. Ciudadanos, en cambio, quiere reformar la ley reduciendo a cinco los consejeros, uno de cada partido con voto ponderado, y bajar los sueldos a la mitad.

Director interino

El 12 de marzo de 2013 el director general de la RTVA, Pablo Carrasco, presentó su carta de dimisión a Susana Díaz, entonces consejera de la Presidencia. Tras el portazo de Carrasco, el PSOE e IU acordaron promocionar al director de Canal Sur Radio, Joaquín Durán, y nombrarlo máximo responsable de la RTVA de forma transitoria hasta que el Parlamento nombrara a su sustituto. Esta provisionalidad dura ya cuatro años y medio.

Las negociaciones que, con suma discreción, mantienen PSOE y PP han encallado. No se ponen de acuerdo sobre quién debe reemplazar a Joaquín Durán, quien en noviembre cumplirá 65 años.

Audiencia estancada

En el ecosistema audiovisual español, dos grandes grupos privados, Mediaset y Atresmedia, dominan el mapa de una audiencia más fragmentada que nunca, tras la eclosión de la TDT y los canales temáticos. Atrás quedan los tiempos en que Canal Sur disputaba el liderazgo a Telecinco y Antena 3. Ahora tiene que conformarse con un papel secundario.

La cuota de pantalla de Canal Sur en 2016 fue del 8,6 por ciento, frente al 15,6% de 2009. Hoy, la cadena preferida por los andaluces es Telecinco. En julio y agosto la audiencia repuntó hasta el 9 por ciento, pero no termina de enganchar al público joven.

Coberturas cuestionables

Como toda televisión pública, Canal Sur no se ha librado de las críticas de la oposición hacia el escoramiento político de sus informativos y el cuestionamiento de su programación. El Consejo Profesional de la RTVA se quejó de que la cobertura del incendio que amenazó Doñana en julio fue «insuficiente». A la cadena también le llovieron acusaciones de machismo por la «broma» que protagonizó el presentador de «La Tarde, aquí y ahora» Juan y Medio cortando la falda a su compañera. «Un lamentable error» que Canal Sur contrarrestará dando cursos sobre igualdad de género a los empleados de las productoras.

Programación sin riesgo

Asegura el subdirector general de la RTVA que en cada español hay un seleccionador nacional de fútbol y un programador de televisión porque es una cuestión de la que todo el mundo cree saber sin reparar en la «difícil cuadratura del círculo» entre una programación equilibrada y la administración de unos recursos escasos.

Ante esta disyuntiva, Joaquín Durán apuesta sobre seguro. De ahí que la parrilla de Canal Sur Televisión apenas experimente variación de una temporada a otra, aunque la audiencia se haya resentido por la reducción de las aportaciones económicas de la Junta en los últimos años. Durante su comparecencia en el Parlamento el 19 de septiembre, el responsable de la cadena citó «La Tarde, aquí y ahora» (el programa de Juan y Medio) y «Andalucía Directo» como «nuestros programas emblemáticos de la tarde y seña de identidad de Canal Sur». La cadena dedica 10,75 millones del presupuesto a contratar programas de producción externa.

Más subvención, menos anuncios

La RTVA cuesta 11,6 millones de euros al mes a los andaluces. En 2016, coincidiendo con la fusión de las sociedades filiales de radio y televisión, la Junta transfirió al ente público 139,5 millones. Es la mayor aportación que realiza desde 2012. Gracias a esta inyección, la cadena saldó 2016 con un superávit de 396.000 euros. Los ingresos publicitarios se han desplomado. De 49,3 millones han pasado a 17,4 en seis años. Detrás de la acusada caída, está el duopolio de las cadenas privadas, que imponen cuotas comerciales prohibitivas.