La lotera Catalina García celebra junto a sus hijos y vecinos el Gordo que ha repartido este viernes
La lotera Catalina García celebra junto a sus hijos y vecinos el Gordo que ha repartido este viernes - FRANCIS SILVA
LOTERÍA DE NAVIDAD

El Gordo se acuerda de Chiquito de la Calzada: 128 millones en su barrio

La administración «La Biznaga» reparte 320 décimos entre vecinos de La Trinidad y el Área de Movilidad del Ayuntamiento

MÁLAGAActualizado:

A unas cuantas calles del lugar de nacimiento del humorista Chiquito de la Calzada, a las 11.55 se ha parado el reloj cuando los niños Yossueff Salhi y Noelia Katiuska han cantado el 71.198. Al populoso barrio malagueño de la Trinidad, que hace escasas semanas lloraba la muerte de uno de sus vecinos más ilustres, le ha entrado una risa nerviosa tras conocer que una de sus administraciones de lotería más señeras y antiguas, «La Biznaga», ha repartido 128 millones de euros tras vender 320 décimos del número premiado. El júbilo se ha apoderado rápidamente de la calle Mármoles, donde se encuentra el despacho regentado por Catalina Díaz, que no podía reprimir las lágrimas tras dar su primer premio importante.

«Un viajecito a Francia no hay quien me lo quite». Uno de los primeros premiados en acercarse, Juan Guerrero, ya tiene claro qué hacer con el rédito del décimo que había comprado. Tiene a buena parte de su familia trabajando en el país vecino y por culpa de lo «achuchá» que está la vida no puede verlos con la frecuencia que desearía.

Su caso es similar al de muchos de sus vecinos. Los 320 décimos se han vendido en buena medida por ventanilla y el premio ha sido muy repartido entre un buen número de trinitarios que las pasan canutas para llegar a fin de mes. De ahí que la alegría se desbordara en el barrio y embargara la emoción de la lotera: «Ha sido una bendición para mucha gente que lo necesitaba», comentaba ante el asedio de los medios de comunicación.

Catalina regenta esta administración desde hace años, pues era de sus padres, pero la gran noticia le ha pillado fuera de ella. Se había desplazado a un bar cercano para llevar unos décimos del Niño que les habían pedido cuando ha recibido la llamada de su hijo Pedro. «Nunca bebo pero me he tenido que tomar un chupito de champán allí». Corriendo ha regresado para enfundarse la camiseta conmemorativa del premio que tenían preparada por si acaso y comenzar a descorchar un buen número de botellas.

No era para menos. Ella no llevaba el número, pero sí familiares y amigos que iban abrazándose a ella y sus hijos entre lágrimas, con lo que los vasos comunicantes de alegría se han desbordado. Entre los más contentos, «Manolito», un joven que trabaja en la empresa de aire acondicionado que ha fundado Pedro, uno de los hijos de la lotera. Precisamente hoy cogía vacaciones, pero no le ha importado en absoluto volver a ver su jefe. Entre él y su familia llevaban cinco décimos. No sabía cómo responder cuando se le preguntaba cuáles son las emociones que a uno le secuestran al saberse millonario. «Un coche», ha sido lo más que ha llegado a apuntar entre sus prioridades. Podrá ser de gama alta.

Pero el Gordo ha llevado el alborozo a más lugares, siempre con el hilo conductor de la exultante Catalina Díaz. La suerte ha querido que el compadre de la regente de la administración (padrino de su primogénito) haya repartido 70 millones de euros en el Área de Movilidad del Ayuntamiento malagueño, donde trabaja. Los empleados de este sector municipal se han repartido 28 millones de euros.

También en una panadería cercana, en la calle Peso de la Harina, corría el espumoso. En este comercio, recientemente abierto, su propietaria había comprado 15 décimos del 71.198 para ir vendiéndolos después entre sus clientes. Ana Isabel Díaz, la dueña, llevaba dos, pero ayer decidió trocar uno de ellos con un amigo.

Pero no ha sido la administración de calle Mármoles la única en repartir millones este viernes en Málaga. En la avenida de La Luz la administración número 40 también ha vendido dos series. En total ocho millones de euros han ido a parar a esta barriada también trabajadora de la capital malagueña. Su propietaria, informa J.J. Madueño, también está convencida de que ha sido muy repartido.